Un petrolero ruso sujeto a sanciones arde en llamas en el Mediterráneo
Se desconocen las causas del incendio del buque cisterna. La tripulación ha sido hallada con vida
Un buque cisterna de gas natural licuado ha ardido este martes en el mar Mediterráneo, en las proximidades de Malta, según han informado este martes fuentes del sector marítimo y de seguridad naval a Reuters. El barco, de nombre Arctic Metagaz y de bandera rusa, está sujeto a sanciones de la UE, Estados Unidos y del Reino Unido. La tripulación, cuyo paradero se desconoció en los primeros momentos, ha sido hallada a bordo de un bote salvavidas en aguas libias.
La nave informó por última vez de su posición mientras navegaba frente a la costa de Malta el lunes, según los datos de seguimiento de buques de la plataforma MarineTraffic. Diversas fotos y vídeos compartidos en redes sociales muestran una embarcación envuelta en grandes llamaradas.
Tras unas horas sin noticias sobre el paradero o estado de la tripulación, las Fuerzas Armadas de Malta afirmaron haber recibido un mensaje de socorro sobre el buque y haberlo localizado, sin dar más detalles sobre su estado.
Posteriormente, durante las labores de búsqueda, se localizó a los supervivientes en una lancha salvavidas dentro de la zona de seguridad marítima de Libia. Según un comunicado de prensa publicado en Facebook, ”todos los tripulantes se encontraban a salvo a bordo de la lancha salvavidas”.
Una de las fuentes consultadas por Reuters ha afirmado que el buque podría haber sido atacado por un dron naval enviado por Ucrania, informaciones que no han sido contrastadas y sobre las que tampoco se ha pronunciado el ejército ucranio.
De confirmarse, se trataría de la segunda operación militar de Ucrania en el Mediterráneo contra un petrolero de este tipo. La primera tuvo lugar el pasado mes de diciembre, cuando el Servicio de Seguridad de Ucrania (SSU) logró dañar severamente a otro buque de transporte de crudo ruso, el Quendil, con dos drones bomba. En aquella ocasión, el ataque se produjo en aguas internacionales entre la isla griega de Creta y Malta.
Tanto el Quendil como el Arctic Metagaz forman parte de la llamada flota fantasma de Rusia, es decir, los barcos perseguidos por Occidente porque transportan clandestinamente petróleo ruso, saltándose el bloqueo a las exportaciones impuestas a Moscú tras haber invadido Ucrania.