Von der Leyen propone nuevas sanciones a Rusia para obligar al Kremlin a negociar seriamente con Ucrania
El vigésimo paquete, que Bruselas quiere sea aprobado antes del cuarto aniversario del inicio de la guerra, incluye una “prohibición total” de los servicios marítimos para el petróleo ruso y el uso, por primera vez, de la herramienta antielusión de sanciones por parte de terceros países
Bruselas está cada vez más convencida de que Rusia solo se pondrá a negociar seriamente un acuerdo de paz con Ucrania si no le queda más remedio. Y que las sanciones económicas son un fuerte incentivo para un Moscú con sus arcas cada vez más vacías. ...
Bruselas está cada vez más convencida de que Rusia solo se pondrá a negociar seriamente un acuerdo de paz con Ucrania si no le queda más remedio. Y que las sanciones económicas son un fuerte incentivo para un Moscú con sus arcas cada vez más vacías. En plenas negociaciones con mediación estadounidense en Abu Dabi, y en vísperas del cuarto aniversario del comienzo de la ofensiva rusa, la Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete de sanciones, el vigésimo en cuatro años.
Las nuevas penalizaciones incluyen una “prohibición total” de los servicios marítimos para el petróleo ruso, así como nuevas medidas para restringir su sistema bancario y la exportación de material que pueda ser usado en el campo de batalla. Bruselas también plantea activar por primera vez, desde su aprobación en 2023, el instrumento antielusión que busca impedir que terceros países ayuden a Rusia a evitar las sanciones. El objetivo de la Comisión es que el nuevo paquete sea aprobado antes del cuarto aniversario del inicio de un conflicto (febrero de 2022), al que nadie se atreve aún a ponerle fecha de finalización.
“Mientras se celebran importantes conversaciones de paz en Abu Dabi, debemos ser realistas: Rusia solo se sentará a la mesa con intenciones sinceras si se le presiona para ello. Es el único lenguaje que entiende Rusia”, ha dicho la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al anunciar su propuesta para el vigésimo paquete de sanciones —energéticas, financieras y comerciales— de la UE.
Pese a que cada vez resulta más difícil estrechar el cerco a la economía rusa, Bruselas dice haber encontrado otra medida asfixiante en materia energética, principal fuente de ingresos para la maquinaria de guerra del Kremlin: una “prohibición total” de los servicios marítimos para el petróleo ruso.
“Esto reducirá aún más los ingresos energéticos de Rusia y dificultará la búsqueda de compradores para su petróleo”, ha explicado Von der Leyen en un comunicado, en el que indica que se buscará aplicar esta prohibición en coordinación con “socios afines” tras una decisión del G-7.
Rusia exporta más de un tercio de su petróleo en petroleros occidentales, principalmente a la India y China, utilizando servicios de transporte marítimo occidentales. La prohibición pondría fin a ese comercio, que se realiza principalmente a través de las flotas de países marítimos de la UE, entre ellos Grecia, Chipre y Malta, recuerda Reuters.
Lista negra
Además, Bruselas propone incluir a otros 43 buques en la lista negra de la flota fantasma rusa, que así llegaría a los 640 navíos sancionados. Las nuevas sanciones también buscan “dificultar” que Rusia pueda adquirir este tipo de buques cisterna y añadir prohibiciones generales sobre la prestación de servicios de mantenimiento y otros servicios para buques cisterna de GNL y rompehielos, con el fin de “socavar aún más los proyectos de exportación de gas”, en línea con la progresiva prohibición de importación de GNL ya acordada por los Veintisiete.
Según datos de la Comisión, los ingresos fiscales de Rusia procedentes del petróleo y el gas cayeron un 24% en 2025 en comparación con el año anterior, el nivel más bajo desde 2020, lo que amplió su déficit fiscal. Además, señala que los ingresos por petróleo y gas en enero serán los más bajos desde que comenzó la guerra. Todo ello, agrega, cuando los tipos de interés se sitúan en el 16% y la inflación sigue siendo alta.
“Esto confirma lo que ya sabíamos: nuestras sanciones funcionan, y seguiremos aplicándolas hasta que Rusia entable negociaciones serias con Ucrania para lograr una paz justa y duradera”, ha insistido Von der Leyen, que también propone nuevas prohibiciones de importación de metales, productos químicos y minerales críticos hasta ahora no sujetos a sanciones y que se estiman en más de 570 millones de euros.
El nuevo paquete también quiere imponer, entre otros, nuevas restricciones a la exportación de artículos y tecnologías usados en el campo de batalla, entre otros los materiales usados para fabricar explosivos. En ese marco, ha adelantado la jefa del Ejecutivo europeo, se propone una cuota para el amoniaco, para “limitar las importaciones existentes”.
En un intento de demostrar la “determinación” europea para “acabar con la evasión de las sanciones”, Von der Leyen ha adelantado también la activación de la herramienta antielusión, que se usará para prohibir la exportación de cualquier máquina de control numérico computerizado (CNC, como tornos o fresadoras) y radios a jurisdicciones en las que exista un alto riesgo de que estos productos se vuelvan a exportar a Rusia.
De igual manera, el vigésimo paquete de sanciones, aprobadas desde 2022, contendrá medidas para “restringir aún más el sistema bancario ruso y su capacidad para crear canales de pago alternativos con los que financiar la actividad económica”.
“Mientras Ucrania sigue defendiéndose con extraordinario valor en el campo de batalla, el Kremlin redobla sus crímenes de guerra (…) Esta no es la conducta de un Estado que busca la paz. Es el comportamiento de una nación que libra una guerra de desgaste contra una población civil inocente”, ha subrayado Von der Leyen, que ha instado a los Estados miembros a apoyar “rápidamente” el nuevo paquete de sanciones.
“Esto enviaría una poderosa señal en vísperas del sombrío cuarto aniversario de la guerra: que nuestro compromiso con una Ucrania libre y soberana es inquebrantable y que, si acaso, se hace más fuerte día a día, mes a mes y año tras año”, ha argumentado la alemana, que junto con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, tiene previsto viajar a Kiev el próximo 24 de febrero.