Al menos tres muertos en Kiev en un nuevo ataque masivo ruso con drones y misiles
El bombardeo ha dejado 600.000 hogares sin electricidad, según el Gobierno ucranio
Al menos tres personas han muerto y decenas han resultado heridas esta madrugada en Kiev en un nuevo ataque masivo ruso con drones y misiles contra objetivos por toda Ucrania, incluida la red eléctrica, lo que ha dejado a 600.000 hogares sin luz. Según el Gobierno ucranio, Rusia ha lanzado decenas de misiles y medio millar de drones por todo el país, de nuevo ignorando las negociaciones de paz que se llevan a cabo desde que la pasada semana EE UU propusiese un plan de paz claramente escorado hacia Moscú que los países europeos aliados de Ucrania quieren revisar.
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha informado de que Rusia ha lanzado 36 misiles y casi 600 drones “contra la vida ordinaria” durante la madrugada. “Los principales objetivos han sido la infraestructura energética e instalaciones civiles”, como edificios residenciales. Reclama la ayuda internacional para disponer de defensas antiaéreas y más presión para Rusia, apurando a Europa para que tome una decisión para usar los fondos rusos bloqueados para ayudar a Ucrania.
“Noche difícil en Ucrania, particularmente en Kiev”, ha escrito un poco antes el ministro de Exteriores, Andrii Sibiha, que en cifraba en dos los muertos. “Mientras todo el mundo está debatiendo los puntos de los planes de paz, Rusia prosigue su ‘plan de guerra’ de dos puntos: matar y destruir”, denuncia en su mensaje.
Según la agencia Ukrinform, el bombardeo, que se ha desarrollado en dos oleadas, una poco después de medianoche y otra sobre las siete de la mañana, ha causado cortes de luz en varios distritos de la capital ucrania (6.00 en la España peninsular). El diario Kiev Independent asegura que la andanada de misiles incluía los Kinzhal hipersónicos. Ha habido daños en varios distritos, con varios edificios residenciales afectados, sobre todo en las plantas más altas. Se han declarado incendios en al menos seis edificios de apartamentos de la ciudad. El Ministerio ucranio de energía ha informado por la mañana de que más de 600.000 usuarios se han quedado sin luz en cinco regiones tras los ataques, 500.000 de ellos en Kiev.
Este nuevo ataque contra Kiev se produce mientras se intenta negociar el fin del conflicto, con la visita la próxima semana a Moscú de Steve Witkoff, el enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al tiempo que se espera en Kiev, en principio este fin de semana, a Dran Driscoll, también enviado por el presidente Trump. El plan estadounidense, que algunos creen redactado por Moscú, incluye la reducción del ejército ucranio, la cesión de territorios ucranios [algunos incluso no controlados actualmente por el ejército ruso] y la renuncia de Ucrania a entrar en la OTAN.
Tras la presentación del plan, los europeos comenzaron en la cumbre del G-20 en Sudáfrica una serie de contactos para “revisar el plan en profundidad”, en palabras del presidente español, Pedro Sánchez, para acercarlo a los intereses de Kiev. Durante la semana, se han producido nuevos contactos y, pese a que Donald Trump dio hasta el jueves a Kiev para aceptarlo, no se ha llegado a un acuerdo concreto. Putin, una vez más, ha dado largas a cualquier compromiso.
Sibiha denuncia que Putin, que el viernes se reunió con Viktor Orban, su más fiel aliado dentro de la UE, usó al primer ministro húngaro como “cómplice de su terror” y recuerda que en 2024, “la visita de Orban a Moscú fue seguida de un horrendo ataque ruso contra el hospital infantil Okhmatdyt”. “Sencillamente, Putin usa a esos políticos como actores en su sangriento espectáculo”, escribe Sibiha.
Añade que Putin quiere “prolongar la guerra a toda costa”, aunque no puede ganarla y reclama a la comunidad internacional más ayuda económica y apoyo para “asegurar que el coste [de la guerra] se haga insoportable para él”.
Ataques ucranios
Por su parte, Ucrania ha lanzado a su vez ataques con un centenar de drones contra objetivos rusos, alcanzando una refinería en la región de Krasnodar e instalaciones de un gasoducto en el mar Negro. Las autoridades de Krasnodar han informado del bombardeo contra la refinería Afípskaya del distrito Séverski. “Resultó dañada parte del equipamiento técnico en el recinto de la planta, los tanques no sufrieron daños”, ha informado el gobierno regional en Telegram. La compañía Caspian Pipeline Consortium ha informado además de que uno de los puntos de amarre de su terminal en el mar Negro, en Novorosisk, también en Krasnodar, ha quedado fuera de servicio tras un ataque con un dron marino. También han caído drones en la región de Volgogrado, donde dos personas han resultado heridas, según el gobernador, Andréi Bochkariov. En total, durante la noche Ucrania lanzó 103 drones contra territorio ruso, indicó el Ministerio de Defensa de Rusia.