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Macri paraliza el desarrollo del tercer satélite argentino

El proyecto estrella de los Kirchner, de 260 millones de dólares, a la espera de financiación

El primero de los satélites fabricados en Argentina.
El primero de los satélites fabricados en Argentina.

El Gobierno de Mauricio Macri ha decidido paralizar uno de los proyectos estrella de la etapa kirchnerista, el satélite Arsat III. El presidente de la compañía satelital del Estado argentino (Arsat), Rodrigo de Loredo, comunicó la suspensión de la construcción del tercer satélite que el país se preparaba para poner en órbita en 2019. El Arsat III de momento no conocerá el espacio por motivos presupuestarios y la decisión motivó las críticas de todo el arco kirchnerista. Según precisaron desde el gobierno, el proyecto requiere de una inversión anual de 4.000 millones de pesos (266 millones de dólares).

"Arsat necesita autofinanciamiento porque nos encontramos con una empresa que tiene cosas buenas pero con un desmanejo de los fondos. En este camino buscamos la incorporación de socios colaborativos", agregó el funcionario a los medios que lo consultaron.

Según pudo averiguar EL PAIS, la prioridad de la oficina es vender toda la capacidad del Arsat II, que estaría en un 80%. Mientras tanto, no habrá dinero para la construcción de su sucesor. “No se completó la ejecución del dinero que estaba proyectado para el Arsat III. Se está poniendo el foco en el desarrollo de la fibra óptica y desconozco si esto generará cambios en la planta de empleados”, informó un vocero a esta redacción.

El anuncio sorprende, dado que el pasado 3 de marzo, en una visita del propio Macri al Invap, declaró que es necesario "creer en nosotros mismos, en nuestras capacidades, si podemos agregar valor, si podemos generar nuevas oportunidades no importa si sea una empresa estatal o privada y acá pueden combinar".

El contrato para el lanzamiento del nuevo satélite, proyectado para 2019, estaba firmado desde el año pasado. Sin embargo, De Loredo expresó que "llegamos y nos encontramos con que habían lanzado el Arsat II sin haber comercializado absolutamente nada. Ahora estamos presentando los permisos para vender la pisada del satélite". El directivo fue polémico al afirmar que el kirchnerismo "ejecutaban obras y se tomaban decisiones de inversiones elevadísimas sin los rigores que hubiesen requerido esos niveles de inversión".

Las críticas desde el kirchnerismo se multiplicaron. El senador Juan Manuel Abal Medina anticipó que llevará a cabo una solicitud de informes al Ejecutivo y opinó que "esta decisión del gobierno demuestra que la ciencia y la técnica orientadas al desarrollo ya no son una prioridad en el presupuesto nacional".

Por su parte, Julio De Vido remató que "nos gustaría conocer también la opinión del sector científico-tecnológico de la Argentina ante esta decisión que impactará en su desarrollo".