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El PSOE de Extremadura rompe con el pasado reciente de Gallardo

La federación inicia una nueva etapa tras el desastre de las elecciones de diciembre con Sánchez Cotrina, que se impuso con holgura en Cáceres y en la mitad de agrupaciones de Badajoz, con un proyecto municipalista e integrador

Álvaro Sánchez Cotrina, el 11 de abril junto a Soraya Vega tras imponerse en las primarias del PSOE extremeño. Jero Morales (EFE)

El PSOE de Extremadura inicia este sábado una nueva etapa en la que romperá formalmente con su pasado inmediato, justo la misma semana que María Guardiola ha sido investida, a la tercera, presidenta autonómica en su segundo gobierno de coalición con Vox. L...

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El PSOE de Extremadura inicia este sábado una nueva etapa en la que romperá formalmente con su pasado inmediato, justo la misma semana que María Guardiola ha sido investida, a la tercera, presidenta autonómica en su segundo gobierno de coalición con Vox. La coronación de Álvaro Sánchez Cotrina, de tan solo 39 años y el primer cacereño secretario general de la federación, supone “una enmienda a la totalidad” a los casi dos años de mandato de Miguel Ángel Gallardo, según uno de los dirigentes con más poder institucional de la comunidad. Y coincide con la política española en plena ebullición por la aceptación del PP de los postulados más ultras como la “prioridad nacional”, que supone la discriminación de los extranjeros en el acceso al Estado del Bienestar.

El barón del que ahora todo el mundo reniega fue el candidato con el que los socialistas, con la aquiescencia de Ferraz, se presentaron a la convocatoria de elecciones adelantadas del pasado diciembre pese a que Gallardo estaba procesado por haber enchufado supuestamente al hermano de Pedro Sánchez en la Diputación de Badajoz. Nadie evitó la catástrofe pese a que todo el mundo la vio venir y el PSOE obtuvo su peor resultado histórico, pasando de 28 a 18 diputados y perdiendo más de 100.000 votos (de 242.659 a 136.017) y 15 puntos de apoyo (del 39,9% al 25,7%). Toda una hecatombe sin precedentes para un partido que ha gobernado Extremadura 36 de los 42 años de democracia. “Nos inmolamos, ahora el mensaje es sencillo: damos un portazo y pasamos página a un periodo controvertido”, sentencia un alcalde con mucho peso orgánico. El juicio se celebrará a finales de mayo.

La victoria de Cotrina en las terceras primarias en la federación en tres años, en las que se impuso por casi 20 puntos de diferencia a la pacense Soraya Vega aprovechando el malestar con la influencia que Gallardo aún mantenía en Badajoz, ha devuelto el ánimo al PSOE, aunque todavía arrastre una sensación de orfandad tras la muerte el pasado octubre del expresidente regional Guillermo Fernández Vara. La fórmula con la que lo ha logrado es con un proyecto transversal y un mensaje de integración tras el convulso periodo de Gallardo, al que sus críticos se referían como El Niño de la Katana por la forma tan tajante con la que se llegó a imponer a algunos adversarios dentro del partido. La prueba del giro es que Cotrina contará con Vega en su cúpula. “Le voy a ofrecer a la compañera Soraya que forme parte de mi dirección, no sobra nadie, el objetivo es volver a ser el PSOE de Extremadura”, afirmó tras ser elegido.

“La proporción de militantes es de 2 a 1 para Badajoz sobre Cáceres, pero Álvaro no se mueve por una lógica de supervivencia. Es inclusivo porque se lo cree. Ha predicado con el ejemplo desde la precampaña sumando a otros sectores”, explica un regidor de la provincia hegemónica hasta ahora. Manuel José González, alcalde de Olivenza (Badajoz) y presidente de la Federación Extremeña de Municipios y Provincias (Fempex), fue el primero en retirarse de la carrera en la precandidatura y se incorporó a la de Cotrina. Blanca Martín, expresidenta del Parlamento regional, oriunda de Plasencia (Cáceres) y que contaba con el apoyo del alcalde de Mérida (Badajoz), Antonio Rodríguez Osuna, secretario general de la segunda mayor agrupación de la comunidad, hizo lo mismo la víspera de que finalizase el plazo para entregar los avales.

El nuevo líder territorial confía en superar el recelo histórico entre el norte y el sur de Extremadura con sus llamadas a la concordia. “Quiero borrar esa línea imaginaria que a veces ha separado a Cáceres y Badajoz en la política extremeña. Extremadura necesita cohesión, proyecto común y una voz que piense en toda la región”, es una de sus aspiraciones en un Congreso Extraordinario en el que le arroparán Juan Carlos Rodríguez Ibarra, presidente de la Junta de 1983 a 2007, y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011). Salvo cambio de última hora, la presencia de Pedro Sánchez no está prevista, debido a su viaje a Chipre para asistir a la reunión informal de líderes de la UE. Sí estarán Pilar Alegría, secretaria general de Aragón, y Eneko Andueza, de País Vasco.

Cotrina denunciará a diario el pacto de PP y Vox, “el mayor ataque a los derechos de los ciudadanos en democracia, al establecer extremeños de primera y de segunda”, pero la hoja de ruta para recuperar la Junta se basará en un proyecto muy municipalista. El PSOE exprimirá su músculo local. Cotrina, que es desde 2011 alcalde de Salorino, un pueblo de 500 habitantes, fija como objetivo a corto plazo revalidar las dos Diputaciones y aumentar el número de Ayuntamientos en mayo de 2027: los socialistas parten 211 de alcaldías, más que el PP (139). El lema del congreso, Ahora volver a ganar, resume la idea del cuarto secretario general del PSOE extremeño para reconectar con la ciudadanía y recuperar la “confianza mayoritaria” para volver a gobernar Extremadura.

La renovación en el liderazgo obligará a hacer movimientos en el siguiente nivel de la federación. Cotrina había sido elegido secretario provincial hace un año. En el caso de Badajoz, Manuel Borrego lleva el mismo tiempo, aunque ya tiene contestación interna, como prueban los resultados en las primarias, en las que la provincia se partió.

Con un censo de 9.123 militantes y 6.610 votos emitidos (72,45%), Cotrina se impuso con 3.848 votos (respaldo del 59,34%) a Vega (2.637 papeletas que representaron el 40,66%). Pero su reparto en ambas provincias fue muy desigual. La candidata, que aspiraba a convertirse en la primera mujer al frente de la federación, no lo consiguió por la fractura en Badajoz, donde no sacó la ventaja la suficiente a Cotrina, al que se impuso con el 56,74% (2.218 votos) por el 43,26% (1.691) del vencedor. En cambio, el grueso de los 2.601 votantes en la provincia de Cáceres se volcó con Cotrina: el 83,73% (2.157) le respaldó, mientras las opciones de Vega se esfumaron con un escuálido 16,27% (419 votos).

La abstención fue decisiva: con un censo de 5.670 afiliados en la provincia de Badajoz, la participación fue del 70,71% (4.009). Es decir, más de 1.600 militantes se quedaron en su casa. La movilización en Cáceres, con un censo de 3.453 militantes, fue superior (75,33%). No votaron 850 militantes. “Yo no voté a Cotrina, pero tampoco a Soraya, es la primera vez desde que milito que no participo en un proceso”, reconoce un importante cargo institucional pacense.

El desequilibrio en el reparto de fuerzas explica el triunfo de Cotrina, que impuso su control orgánico en su provincia. Vega solo ganó en cuatro de las 96 agrupaciones de Cáceres, todas pequeñas. Su candidatura fue arrasada en Cáceres (265 a 58) y Plasencia (114 a 33). En 15 casas del pueblo de Cáceres, Vega se quedó a cero y en 37 solo obtuvo un voto.

En Badajoz, Cotrina ganó en 42 de las 93 agrupaciones y solo tuvo dos roscos, menos que Vega (cinco). La victoria en Mérida (227-76) fue muy simbólica -con 485 militantes, la participación fue del 64,12%-, lo mismo que en Olivenza (76-10 con una participación del 83,19%). Y la derrota del ganador fue muy dulce en Badajoz. El resultado en la mayor agrupación de Extremadura, con 610 afiliados, fue 159-156 a favor de Vega. Y otro dato clave: la participación fue del 55,74%. Solo 340 afiliados acudieron a las urnas. Donde Vega sí se impuso con claridad (164-30) fue en Villanueva de la Serena, donde Gallardo fue 21 años alcalde, aunque la participación se quedó en el 68,31%.

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