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El PP, decidido a menoscabar la popularidad de Sánchez

El apoyo a la posición del presidente del Gobierno en la guerra en Irán no se traduce por ahora en una mejora electoral para el PSOE

Pedro Sánchez, este sábado durante un mitin en Soria.Foto: Jaime Villanueva

El ataque militar de Estados Unidos e Israel a Irán ha comprometido la posición de los gobiernos europeos, entre ellos el español, y ha sacudido la política nacional. El conflicto bélico ha entrado de lleno en los asuntos internos y saber el tiempo que va a durar esta guerra es esencial para las estrategias de los partidos. Si l...

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El ataque militar de Estados Unidos e Israel a Irán ha comprometido la posición de los gobiernos europeos, entre ellos el español, y ha sacudido la política nacional. El conflicto bélico ha entrado de lleno en los asuntos internos y saber el tiempo que va a durar esta guerra es esencial para las estrategias de los partidos. Si la actitud del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encuentra cada vez más apoyos, en línea con las opiniones públicas europeas, según resaltan los principales medios de comunicación internacionales, la oposición conservadora española estudia cómo modificar su estrategia, centrada ahora en las descalificaciones a Sánchez.

Su baza inmediata está en reprochar la ausencia de explicaciones del presidente en el Congreso, sea o no obligatorio. Cuanto más demore su comparecencia, solicitada a petición propia pero sin determinar la fecha, más se aferrará Alberto Núñez Feijóo a esa ausencia de explicaciones en sede parlamentaria.

Con esta ausencia en el Congreso, los populares pueden mantener juicios de valor y consideraciones como estimen oportuno, ya que la decisión de Sánchez les otorga cierto margen. Además, desde el partido de Feijóo critican el hecho de que el presidente del Gobierno no ha tenido a bien comunicar al líder de la oposición cuál es su posición sobre esta guerra iniciada por Donald Trump sin amparo legal y sin comunicárselo a los socios europeos y de la OTAN.

Por todo ello, el PP tratará de socavar el crédito de Sánchez en la opinión pública nacional e internacional. Los populares tienen razones para preocuparse, según las encuestas. Una mayoría de españoles coincide con la posición de Sánchez sobre este conflicto que ha puesto aún más en riesgo la precaria estabilidad y la economía mundial. El “no a la guerra” del líder del PSOE, rescatado del grito de hace 23 años contra la invasión norteamericana de Irak con el apoyo decidido de José María Aznar, es más que un eslogan, al menos, para el 68,2% de los españoles, según refleja el estudio de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER, que rechaza el ataque de Trump.

Los populares tienen razones para incomodarse ante la popularidad de Sánchez que ha conectado con el sentir de millones de ciudadanos dentro y fuera de España. Está por determinar, según la evolución de los acontecimientos, hasta cuándo el PP podrá mantener que todo se resume en que Pedro Sánchez está “solo”, o que se coloca del lado “de los ayatolás” o que está “contra la democracia”, según Miguel Tellado. Ayuso ha completado estas afirmaciones asegurando que Sánchez está con “los dictadores y con ETA”.

Los distintos grupos parlamentarios son incapaces de preparar sus intervenciones en el debate que se producirá en el Congreso ante la imprevisibilidad y, por tanto, de las consecuencias de la guerra. Sí se atreven a apuntar a que la de Sánchez no será la única voz contraria a participar en la ofensiva contra Irán, aunque habrá matices en cada posición. Entre no autorizar a los norteamericanos que utilicen las bases militares como lanzaderas para atacar Irán y mantener el tráfico de transporte logístico desde Morón y Rota se abre una banda muy ancha para la crítica.

El distanciamiento de Estados Unidos por su ataque a Irán con varios países europeos, como ya se atisba en Alemania, Reino Unido y más claramente con Italia e Irlanda, obligará al PP a redefinir su posición y no quedarse solo.

La popularidad que Sánchez ha ganado por la posición en este conflicto no trae consigo consecuencias electorales, al menos de momento. El próximo domingo se celebrarán las elecciones en Castilla y León, sin que el PP despunte ni logre acabar con la dependencia de Vox para un eventual gobierno, según el estudio de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER.

Los socialistas están muy pendientes de las fugas de sus votantes al partido de Abascal, en relación a los votos que obtuvieron en 2022 en esa comunidad autónoma. No hay alteraciones relevantes, pese a que un 3% de votantes socialistas en 2022 se van a Vox. Por ahora nadie en La Moncloa, ni el entorno de Sánchez contempla la posibilidad de un adelanto electoral de las elecciones generales de 2027.

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