Sumar plantea en el Gobierno recuperar el tope al gas y las medidas antidesahucios por el conflicto en Irán
El partido de Yolanda Díaz pide incluir la prórroga del contrato de los alquileres en un nuevo escudo social
Los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra Irán han agitado el tablero internacional y sus consecuencias golpean también la política doméstica. En medio de las negociaciones para tratar de sacar adelante el escudo social tumbado por PP, Vox, Junts y UPN en el Congreso, Movimiento Sumar considera que el contexto de escalada en los precios de la energía abre una ventana de oportunidad política para recuperar algunas de las medidas que decayeron la semana pasada. El socio minoritario de la coalición, con Movimiento Sumar a la cabeza, pero también portavoces de Compromís y los Comunes, ha exigido este martes al PSOE replantearse el escudo y retomar algunas de las medidas que funcionaron en la pandemia y durante la crisis económica por la guerra de Ucrania, como el tope al gas, el control de precios o la prórroga de los contratos de alquiler. “Todavía es precipitado hablar de ello”, ha rechazado la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, sobre el límite a los precios de la energía, esta tarde en el Senado.
Fuentes de Sumar en el Ejecutivo han confirmado que “están trabajando” ya en el seno del Gobierno para adoptar ”medidas de protección, que incluyen el escudo social y otras“. A través de un comunicado, el partido que creó la vicepresidenta Yolanda Díaz en 2023 ha vuelto a condenar unos ataques que suponen otra “vulneración del derecho internacional de la Administración Trump”. “Esta nueva agresión nada tiene que ver con la democratización de la zona, sino que es un nuevo episodio en la descarnada estrategia de EE UU para dominar el mercado de la energía en su pugna hegemónica con China”, señala el texto. “El incremento de los precios energéticos provocado por la guerra abierta en la zona va a redundar en beneficio de EE UU, golpeando la economía internacional y en particular europea”, añade.
Movimiento Sumar aboga por proteger a las empresas y trabajadores afectados a través de los ERTE si fueran necesarios; el control de los precios energéticos para que el sector “no se aproveche de esta crisis mediante operaciones especulativas y crecimiento injustificado de sus márgenes”; recuperar la “excepción ibérica” estableciendo un tope del precio del gas en el mercado mayorista 50 euros por megavatio-hora; así como desplegar un nuevo escudo social con medidas como el bono energético, prohibición de desahucios y la prórroga de alquileres”. En torno a 600.000 contratos firmados a la baja en la pandemia caducan en los próximos meses.
“Además, frente al negacionismo climático de la derecha que nos condena a la servidumbre, reforzar el impulso de renovables y electrificación para reducir de forma más intensiva la dependencia de las energías fósiles y alcanzar la autonomía”, concluye el documento.
Esta misma mañana, la portavoz adjunta de Sumar y diputada de los Comunes, Aina Vidal, se ha mostrado partidaria de reforzar las medidas. “La actualidad nos pide no solo aprobar ese decreto, sino ampliarlo”, ha señalado en rueda de prensa en la Cámara baja. De manera más detallada, el parlamentario de Compromís, Alberto Ibáñez, ha planteado cambiar el preámbulo que hacía referencia a la guerra de Ucrania y cambiarlo por Irán. “Estamos ante una situación de emergencia sobrevenida, que es lo que pedía Junts para justificar según qué medidas”, ha recordado el portavoz ante los medios.
Desde Podemos, la exministra de Igualdad Irene Montero, ha reclamado ir más lejos. “El Gobierno tiene que actuar de inmediato para topar el precio de la energía, de los alimentos, de productos de primera necesidad, de medicinas, ante un posible incremento de los precios, y también volver a poner todo el transporte público completamente gratuito para prevenir y anticiparse a una situación difícil y que, desde luego, las invasiones de Trump no las paguen los pueblos”, ha solicitado en declaraciones a primera hora en Vitoria-Gasteiz.
En un vídeo en Instagram, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de Sumar ha reconocido que “esta guerra puede tener consecuencias económicas que pueden golpear nuestra economía. Estamos viendo cómo el precio del petróleo y del gas está subiendo y sabemos lo que ocurrió en el pasado” y ha apelado al precedente de Ucrania. “Ya desplegamos durante la guerra de Ucrania un gran escudo social para proteger a nuestros ciudadanos. Hoy quiero decirles que ya estamos trabajando para que, desde el Gobierno, protejamos a las personas que puedan verse afectadas por las consecuencias económicas de esta guerra ilegal lanzada por Donald Trump”.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, se ha mostrado contrario a topar los precios de los alimentos. “No estamos ahí. Este Gobierno siempre está a la altura de las circunstancias y hace lo que tiene que hacer, ahora estamos haciendo un seguimiento cercano de la situación y a partir de ahí tomaremos las medidas correspondientes respecto de los mercados de alimentos, por el momento es demasiado pronto para verlo”, ha asegurado Planas. “Estamos muy lejos aún de la situación con la que nos encontrábamos al inicio de la guerra de Ucrania, pero evidentemente todo influye desde el punto de vista de los costes energéticos y también de la fertilizantes. Lo estamos siguiendo muy de cerca y en función de ello, lógicamente, pues tomaremos las medidas oportunas, pero por el momento, evidentemente seguimiento y no más, vamos a ver qué es lo que ocurre al respecto”, ha proseguido. Informa Laura Llach.