Alfonso Serrano, número dos de Ayuso, defiende al alcalde de Móstoles en el caso de acoso sexual y laboral: “Y tú, ¿cómo ligas?”
El secretario general del PP madrileño amenaza con denunciar a la exconcejala por grabar las reuniones con él y otra compañera
El PP de Madrid intenta controlar la crisis generada tras la denuncia por acoso sexual y laboral de una exconcejal del PP al alcalde de Móstoles, Manuel Bautista. El caso afecta directamente al número dos del partido a nivel regional, Alfonso Serrano, por invitar a la presunta víctima a no acudir a la justicia con el argumento de que eso acabaría perjudicándola. La presidenta Ayuso, también máxima responsable de su partido, no quiso recibir a la mujer pese a los continuas peticiones de ella.
Serrano ha ofrecido este viernes una rueda de prensa en la sede nacional de los populares, en la calle Génova, para defender la inocencia del alcalde y recalcar lo que considera mala fe por parte de la denunciante al haber grabado las conversaciones que mantuvieron con ella en privado. Se le ha recordado al dirigente que en una transcripción literal, de una reunión del 11 de marzo, cuando apenas había comenzado a denunciar la concejal, dice algo que puede dar a entender que sabía la naturaleza de la denuncia: “Aquí estamos hablando que por un tirarte los tejos la actitud de Manuel es esta, ¿o hay algo más? (...). No es cuestión de tapar, es que una denuncia pública o judicial, te afectaría a ti".
Serrano ha respondido al periodista: “Y tú, ¿cómo ligas?, pregunto, pregunto...“. A continuación ha señalado que ese extracto se malinterpreta, porque él lo que hace es un esfuerzo por comprender lo que le cuenta la concejal. ”Lo que hago es resumir lo que ella dice que le pasa. La frase mía [es que] lo que me están contando es fruto de una relación laboral, en el que uno le tira los tejos a otro”.
La postura del PP es clara en este asunto: el escándalo no es tal y durante las reuniones que mantuvieron Serrano y Millán con la mujer nunca se explicitó que se tratase de un caso de acoso sexual. Defienden que solo en un último email del abogado de la mujer, en septiembre de 2024, se asume que se trata de un “presunto acoso sexual y/o profesional”. Sin embargo, se le ha recordado a Serrano que hay un mensaje del 22 de marzo en el que la mujer pide que se aplique un protocolo de la Comunidad frente “a todos los tipos de acoso”. Es decir, seis meses antes de lo que defiende el PP.
El secretario general ha argumentado que ese protocolo de actuación se aplica en la administración de la Comunidad de Madrid y los organismos públicos vinculados o dependientes de ella, y el Ayuntamiento de Móstoles no entra en ese ámbito. Serrano tiene toda la razón al decir esto, pero en el fondo no se trata de eso. No importa que la concejal pidiera que se aplicase una medida que no correspondía, que se equivocara de ley, sino que ya en ese momento ella ha identificado lo que vive como un caso de acoso y lo hace saber con todas las letras. La palabra ya estaba en ese momento encima de la mesa.
La contraargumentación no ha convencido a Serrano, que ha añadido lo siguiente: “Esto es una cuesiton de un grupo municipal, a una concejala y no atañe [al Gobierno de Madrid]. Pretenden involucrar a la presidenta de la Comunidad de Madrid con correos a un gabinete que lo que hace es trasladar esos correos al partido. Eso prueba que lo que se busca manipular información contra la presidenta”.
EL PAÍS desveló el caso el miércoles. De acuerdo a esta información, una concejala del Ayuntamiento de Móstoles se quejó repetidas veces al Gobierno de la Comunidad de Madrid que había sido apartada por el alcalde, después de que este se le insinuara sexualmente. Ella consideró que se trataba de una represalia por haber rechazado a su superior. El 26 de febrero de 2024 escribió una carta a Ayuso en la que le pedía una reunión para que estuviera enterada de lo que llevaba sufriendo desde mayo de 2023. Su equipo le respondió que no podía reunirse con ella por problemas de agenda. Dos semanas después, la concejal fue recibida por Serrano y Millán. De esos encuentros hay grabaciones y transcripciones literales de lo que se habló. Queda claro que los dirigentes populares le aconsejaron que no hiciera ninguna denuncia ante la justicia. Ella se sintió ignorada por ellos y más tarde por el PP nacional, que acabó archivando el caso al entender que no había pruebas. Lo hicieron sin haber escuchado ni siquiera su testimonio.
Al comienzo de la rueda de prensa, el número dos de Ayuso ha amenazado a la edil con una denuncia por grabar las reuniones que sostuvo con él y con Ana Millán, lo que ha llamado un intento de “fabricarse pruebas o coartadas” para el caso. Ha comenzado su comparecencia cuestionando que la concejala haya esperado un año para denunciar los hechos judicialmente y que se haya decidido a dar a conocer su historia a través de la prensa. Sospecha que no hay otra intención que la revancha política: “No se hizo [denunciar antes] porque no existió [el acoso] y por eso ahora se construye un caso con un medio de comunicación para tratar de darle presunción de veracidad a horas de unas elecciones autonómicas (las que se celebran en Aragón este domingo)”.
La defensa de Serrano ha sido férrea y sin ambages. Ha asegurado que el partido trató a la concejala “con cordialidad” y que Millán le demostró su “empatía” en todo momento. “Queda claro que hasta ese momento todo queda como una disputa laboral”, ha insistido. Se ha desmarcado de cualquier actuación incorrecta y defiende a Ayuso, “que no ha tapado absolutamente nada”. “Cuando alguien afirma que estamos tapando algo, eso en sí es un delito, y quien lo haga, sea quien sea, valoraremos qué acciones tomamos al respecto. Lo que no permitiremos es que alguien acuse al Partido Popular de Madrid de tapar u ocultar delitos”, ha repetido.