Sánchez suaviza la tensión con Sumar: “Pese a las discrepancias, hay muchas cosas que nos unen”
El presidente del Gobierno cree que la coalición debe continuar hasta el fin de la legislatura y responsabiliza al PP y a la “derecha mediática” del auge de Vox por blanquearlo
El conflicto de fondo en la coalición no remite, pero sí hay ciertos gestos de deshielo a la espera de la reunión que este viernes mantendrán representantes del PSOE y Sumar para intentar buscar una salida a la crisis interna del Gobierno y reactivar la legislatura. Después de las críticas de ministros como Óscar Puente a Yolanda Díaz, el presidente, Pedro Sánchez, lanzó desde Bruselas un claro mensaje de acercamiento. En los pasillos de la cumbre de Bruselas, Sánchez trató de suavizar la crisis con Sumar: “Pese a las discrepancias, hay muchas cosas que nos unen”, dijo el presidente del Gobierno. Frente a las tensiones e incluso las hipótesis de que Sumar podría acabar saliendo del Ejecutivo para evitar el desgaste de los escándalos que afectan al PSOE, el presidente se mostró convencido de que la coalición con la formación de Yolanda Díaz debe continuar hasta el final de la legislatura, en 2027.
Sumar, que ha sido quien ha reclamado la reunión con el PSOE, tiene altas expectativas puestas en ella. De hecho, el grupo de Díaz ya ha dejado de apostar con tanta claridad por el cambio de Gobierno profundo que pidió la vicepresidenta, y que Sánchez rechaza, y ahora apuesta más por un acuerdo de fondo con los socialistas sobre una serie de hitos para las próximas semanas para reflotar una legislatura que vive un momento crítico.
El diputado de IU dentro del grupo de Sumar en el Congreso, Toni Valero, señaló este jueves que sería una “frivolidad” que los socialistas no se tomen en serio sus advertencias, aunque el partido evita adelantar escenarios en caso de que el choque vaya a más.
Fuentes de la formación aseguraban este miércoles que la falta de reacción de los socialistas garantizaba “alimentar a Vox”. Sánchez ha planteado en Bruselas, también como respuesta a esta idea, que no es el Ejecutivo el que tiene la responsabilidad por la subida de Vox en las encuestas, sino el PP porque, en su opinión, los populares y la “derecha mediática” están “blanqueado” a la ultraderecha y con ello están facilitando su crecimiento.
En declaraciones a los medios a su llegada a la cumbre de líderes europeos de este jueves, Sánchez ha salido al paso de las llamadas del socio minoritario de la coalición, que en los últimos días ha pedido cambios en el Gobierno y ha dicho que “pese a las discrepancias, porque somos organizaciones políticas diferentes, con una cultura diferente, hay muchas cosas que nos unen al PSOE y a Sumar”.
El presidente del Gobierno ha explicado que la coalición está ahora debatiendo la subida del salario mínimo y otras cuestiones relevantes del Gobierno que son las que realmente les unen, más allá de la discrepancia por la petición de Yolanda Díaz de un “cambio profundo” en el Gobierno por los escándalos de corrupción y acoso sexual en el PSOE y que sirva para reactivar la legislatura. Sánchez ha descartado esa crisis de Gobierno solicitada por Sumar y ha querido rebajar la tensión a pesar del malestar de algunos ministros socialistas con Díaz. El PSOE y Sumar tienen muchos asuntos en discusión en estos momentos, especialmente en cuestiones laborales y económicas como el salario mínimo pero también en política de vivienda, donde el grupo de Díaz plantea poner un tope a las renovaciones de contratos de alquileres que vencen ahora, unos 600.000 según Sumar, y que podrían dispararse porque el mercado está desbocado. Los socialistas plantean soluciones alternativas y la discusión es intensa en el seno del Gobierno. Estas son las cuestiones que sí podrían reactivarse con un acuerdo interno y sin el cambio radical de ministros que Sánchez descarta de plano.
Sánchez también se refirió en Bruselas al “crecimiento demoscópico de la ultraderecha”, que no se debe a la “acción” de su Gobierno, sino al “blanqueamiento” ejecutado por el PP de Alberto Núñez Feijóo y los medios de comunicación de la “derecha mediática y opinadora”.
En ese sentido, el presidente del Gobierno ha rechazado que se pueda equiparar a sus socios de Gobierno con la ultraderecha y ha señalado que el Partido Comunista —integrado en Unidas Podemos en la pasada legislatura y ahora en Sumar— contribuyó a la lucha contra el franquismo y a la “democratización” mientras que Vox es un partido “nostálgico” de la dictadura. En este momento, ha señalado, el PP ha asimilado como propio “el contenido y la forma de hacer política” de Vox y, a su juicio, componen una oposición “destructiva” que vota en contra de iniciativas beneficiosas para la ciudadanía “y para sus propias administraciones”.
Mientras Sánchez ha optado por enviar un mensaje conciliador a los de Yolanda Díaz a un día de la previsible reunión conjunta, Sumar aguarda expectante. El diputado de IU dentro del grupo de Sumar en el Congreso, Toni Valero, ha asegurado este jueves en una rueda de prensa que “la situación del país exige que el PSOE se tome muy en serio la crisis que ha surgido en su seno” y ha lanzado una advertencia a los socialistas: “Me parecería una frivolidad si no se tomase en serio lo que estamos planteando”. Sin embargo, se ha mostrado prudente sobre la decisión que tomará el grupo a continuación. “El primer puente que hay que cruzar es esa reunión de seguimiento que exigimos, porque nos parece que es la herramienta fundamental para diagnosticar el estado del acuerdo. Cuando salgamos de esa reunión, ya cruzaremos el siguiente puente”, ha sostenido.
El diputado también ha contestado a las declaraciones del presidente del Gobierno sobre el auge de Vox al asegurar que “las razones por las que crece la ultraderecha son muchas”, pero “también es cierto que blindar los servicios públicos y dar seguridad a las familias trabajadoras es una buena vacuna contra los que generan miedo y para que los que dividen no puedan avanzar”. Valero ha lanzado una pregunta retórica dirigida al otro sector del Ejecutivo: “Qué duda cabe que acabar con el miedo y la incertidumbre de las familias a través de un estado del bienestar fuerte es una vacuna para que la ultraderecha no avance”.
En la misma línea, aunque sin matices, se ha expresado la portavoz de Podemos, Ione Belarra, quien ha afirmado este jueves en el Congreso que resulta “difícil de asumir para un presidente del Gobierno que su acción, junto a los casos de corrupción y de machismo, estén empujando al país a los brazos del PP y de Vox”. “Por mucho que diga el presidente del Gobierno, esa es la realidad y todo el mundo puede verlo. El PSOE ya ha demostrado que no puede y que no está dispuesto a hacer lo que tiene que hacer para frenar a esta derecha”, ha espetado.
La formación, cada vez más beligerante dentro de la mayoría que sostuvo la investidura de Pedro Sánchez, también ha valorado la reunión que tendrá lugar entre los socialistas y Sumar: “Esta situación límite, con un Gobierno que está políticamente muerto, no se arregla ni con reuniones, ni con paripés”. La diputada ha reiterado que la situación “no se arregla con declaraciones”, y ha insistido en que no creen que “el PSOE sea el partido que pueda dirigir el bloque progresista”. “Los socios que han dicho que hay que dejar pasar la corrupción porque si no viene la derecha, esos mismos socios ahora están muy incómodos con un Gobierno que está políticamente muerto. Yo, si le hubiese dado carta blanca al PSOE, también estaría preocupada”, ha zanjado.