HABLA DANONE

Los visionarios de la alimentación opinan: ¿Qué comeremos dentro de cien años?

Especialistas de todo el mundo se reúnen en el Museo del Diseño de Barcelona para dilucidar la alimentación del futuro

Carles Puyol, Vanesa Lorenzo, Emmanuel Faber, Q. Castellet y Andre Agassi se suman a la celebración del centenario.
Carles Puyol, Vanesa Lorenzo, Emmanuel Faber, Q. Castellet y Andre Agassi se suman a la celebración del centenario.

El futuro es una tierra ignota. Nos asusta todo lo que puede ir mal. El calentamiento global y la crisis ambiental están ahí. Pero también el futuro nos emociona si lo miramos por el lado de la esperanza. Resulta entonces una puerta abierta a algo mucho mejor. En el 2030 me bañaré en un mar sin plásticos, soñamos. Y viajaremos en transportes que no contaminen. En el 2030, de aquí a poco más de diez años, deberemos cuidar del planeta para que el planeta, a su vez, cuide de nosotros. En ese futuro por definir debemos tener en cuenta, además, algo fundamental: nosotros deberemos cuidarnos de nosotros mismos. ¿Cómo?

Prestando atención a lo que comemos

Emmanuel Faber, consejero delegado de Danone.
Emmanuel Faber, consejero delegado de Danone.

Para pensar ese futuro prometedor, desde el punto de vista de la alimentación, ha tenido lugar estos días —8 y 9 del mes de mayo, en Barcelona— el encuentro auspiciado por Danone The love behind food (el amor detrás de la comida). Danone se convierte este mes de mayo de 2019 en una empresa centenaria y, para celebrarlo, más que apagar las cien velas en Barcelona, donde nació —que también lo ha hecho—, ha decidido promover un cambio de paradigma en el concepto de empresa alimentaria.

El punto de partida, dicen los promotores del simposio, es una conversación en marcha, con gestos significativos por parte de Danone. "En el paradigma actual, en que nuestro sistema alimentario y nuestra sociedad se enfrentan a una serie de desafíos sin precedentes, nos enorgullece abrir nuestra colección única de cepas de fermentos lácteos y bifiídobacterias a los investigadores para ayudarlos a avanzar hacia un mundo más saludable y sostenible", anunció en el parlamento inicial de las jornadas Emmanuel Faber, el dinámico CEO y actual presidente de Danone, que reafirmaba así su política de transparencia empresarial y su compromiso ecológico.

Con su gesto, el CEO de Danone descubre al mundo uno de los valores más preciados de la centenaria compañía. "Para que otros puedan aumentar la diversidad de productos alimenticios naturales fermentados y desarrollar productos lácteos de mayor valor añadido", comentó Faber a preguntas de los periodistas.

"Con esta apertura esperamos reducir la pérdida de cultivos y alimentos, y ayudar a proteger y regenerar el suelo a nivel global", añadió el presidente de Danone, que señaló otras mejoras más prosaicas a raíz de tal medida, pero no menos importantes desde un punto de vista ecológico, como mitigar las emanaciones de metano en las vacas.

Con "hoy es el primer día de nuestros próximos cien años", concluyó su parlamento Emmanuel Faber en The love behind food, donde emocionaron, a su vez, las sentidas palabras de Andre Agassi, uno de los invitados más destacados de las jornadas. Consagrado el tenista, desde su retirada de los campos, en 2006, a la mejora de la educación. "La tragedia llega cuando se pierde la esperanza, y la esperanza se pierde cuando no hay futuro", dijo el campeón, único jugador de la historia que ha ganado los siete títulos más prestigiosos en el tenis individual masculino: los cuatro Grand Slam, la Copa Masters, la medalla de oro olímpica y la Copa Davis.

El extenista Andre Agassi, durante su participación en las jornadas organizadas por Danone.
El extenista Andre Agassi, durante su participación en las jornadas organizadas por Danone.

Pero Agassi, sin embargo, a pesar de todos sus triunfos, confesó, en el encuentro auspiciado por Danone, que nunca fue tan feliz como hasta ahora, dedicado en cuerpo y alma a su fundación para la mejora de la educación. "Soy una prueba de que ningún sueño es imposible y no lo digo por mi vida deportiva, no, que nunca me gustó. Lo digo por mi trabajo con los niños". Agassi concluyó: "Supongo que la salud verdadera es vivir de forma inteligente".

Comer de forma inteligente es de lo que habló Mike Wolf, responsable del podcast Smart kitchen. Y sobre la alimentación del futuro lo hicieron a su vez, entre otros ponentes, Lynda Deakin, de IDEO food, y Cecilia Than, de Alpha Telefónica. También lo mencionó, con los datos en la mano, no muy halagüeños para el presente pero esperanzados en los próximos años, el profesor Fabrice De Clerk, director científico de EAT.

Iluminación especial de la torre Agbar de Barcelona para conmemorar el centenario de Danone.
Iluminación especial de la torre Agbar de Barcelona para conmemorar el centenario de Danone.

Pero si alguien arrancó un sentido aplauso de la sala repleta —más de mil invitados convocados en el Auditorio del Disseny Hub Barcerlona— fue Ramón Morla, ganadero valenciano que suple con su leche a Danone, junto a otras 250 granjas repartidas por toda la geografía española. Morla, heredero de una familia de ganaderos, compartió con la sala su más íntima satisfacción: haber descubierto que la mejora de las condiciones del ganado -que tengan espacio, que no suden, evitarles sobresaltos, que vivan mejor- redunda dramáticamente en la calidad y en la cantidad de la producción.

En The love behind food, Toni Massanés, director general de Fundación Alícia, habló de lo que significa en realidad "comer bien". La siete veces estrella Michelin, Carme Ruscadella, profundizó, por su parte, de algo que conoce en todos sus vericuetos y complejidades: la cultura culinaria. Y Ana Enrich, directora de Ashoka Catalunya, y Maria José Parajes, directora del CEIP La Biznaga, se acordaron, a su vez, como Agassi, de la educación para la alimentación. Así como Carmen Pellicer, presidenta de la fundación Trilema, que afrontó un asunto complicado: cómo educar a los niños para un mundo mejor.

Danone está presente en más de cien países con una variedad creciente de productos, desde los tradicionales basados en la fermentación láctea, como el yogur, a los de base vegetal, cada vez más demandados, nuevos productos basados en soja, almendras o avena, recordó Francisco Camacho. "Hoy cumplimos cien años como empresa", añadió el vicepresidente de Danone.

No sabemos a ciencia cierta cómo será la alimentación del futuro, y más después de escuchar todas estas reflexiones en The love behind food, sabemos una cosa: Danone quiere ser fiel a los valores con los que, hace cien años, se fundó en Barcelona. Para ello ha definido un plan estratégico que tiene un primer horizonte en el año 2030, el año que citábamos al inicio. Crecimiento sostenible, impacto ecológico positivo. En una palabra, fomentar la salud de las personas y del planeta, pues ambas están interconectadas.

La esperanza renace en Danone, la esperanza de un futuro mejor. Aunque sea la esperanza informada y, por lo tanto, exceptiva. "Nuestro objetivo es aportar salud al mayor número de personas posible mediante alimentos simples y naturales, como el primer yogur que preparó Isaac Carasso, fundador de la empresa, para su hijo Daniel. Hay cosas que no cambian y el amor por los demás no cambia", concluyó Camacho.

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Un siglo en la historia del yogur

Además de vislumbrar el futuro de la alimentación en el encuentro The love behind food, Danone habla de su pasado en la exposición Un siglo de la historia del yogur que permanecerá abierta, hasta el próximo 19 de mayo, en el mismo Museo del Diseño de Barcelona, donde han tenido lugar el encuentro.

La muestra, de entrada libre y gratuita, recorre la evolución de Danone, como compañía centenaria, así como los cambios de la sociedad en ese mismo periodo de tiempo. Una exposición que se complementa, en la misma sala, con unos talleres para niños de entre seis y doce años para que estos aprendan, de manera lúdica, cuál es el impacto de la alimentación en el cuerpo y, también, en el planeta.

Y así, mientras los pequeños aprenden jugando, los mayores pueden seguir las vicisitudes de la empresa del yogur fundada por aquel emprendedor llamado Isaac Carasso, que había conocido el yogur en los Balcanes. Un producto que el mismo Isaac comercializaba por las farmacias de Barcelona.

Aquellos yogures pioneros los fabricaba Carasso ayudado por su familia en un piso del Carrer dels Àngels, en el Raval barcelonés, donde vivía Isaac con su mujer, Esther, y sus hijos Flor, Juana y Daniel.

Daniel, el primogénito de la familia, apodado con afecto Danon terminaría por dar nombre al nuevo producto y, con el tiempo, a la futura multinacional que ahora cumple cien años. Danone luego se extendió a Francia y, años después, durante la Segunda Guerra Mundial, a Estados Unidos. Siempre con el mismo mensaje, que todavía mantiene. El yogur es un alimento saludable.

Y eso, al parecer, no va cambiar en los próximos cien años.

Exposición 'Un siglo de la historia del yogur', en el Museo del Diseño de Barcelona.
Exposición 'Un siglo de la historia del yogur', en el Museo del Diseño de Barcelona.

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