El BID augura un crecimiento moderado pero insuficiente de la economía latinoamericana en 2026
El Banco Interamericano de Desarrollo aconseja aprovechar el impulso de la IA para ganar productividad y gestionar mejor las reservas de minerales raros para atraer inversión
En un periodo de gran incertidumbre global, el desembarco de Donald Trump en la Casa Blanca para su segundo mandato ha propiciado un cambio en el orden mundial y una ofensiva al comercio internacional. Pese a las turbulencias, la economía de Latinoamérica y el Caribe ha resistido con solvencia...
En un periodo de gran incertidumbre global, el desembarco de Donald Trump en la Casa Blanca para su segundo mandato ha propiciado un cambio en el orden mundial y una ofensiva al comercio internacional. Pese a las turbulencias, la economía de Latinoamérica y el Caribe ha resistido con solvencia los vaivenes provocados por el vecino del norte. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calcula que la actividad económica de la región creció un 2,2% durante el año pasado. Para este ejercicio, los economistas del organismo multilateral proyectan un crecimiento prácticamente igual, del 2,1%, un desempeño moderado e insuficiente para una región que tiene que reducir la brecha con los países más desarrollados.
“La resiliencia no implica inmunidad. A pesar de los resultados recientes, el crecimiento sigue siendo modesto”, ha subrayado este martes Laura Alfaro, economista jefa del BID, que califica como “mediocre” e insuficiente el crecimiento previsto para este año. “Latinoamerica y el Caribe han vivido un año complejo de gran incertidumbre. En medio de diferentes eventos geopolíticos y el auge del cambio tecnológico”, ha apuntado.
Alfaro recuerda que la economía mundial tuvo un magro desempeño el año pasado, lo que ha restado impulso externo a la región latinoamericana. Pese a todo, destaca el buen momento que vive el mercado laboral de los países del continente, en niveles históricamente bajos, y el buen comportamiento del riesgo soberano. En este punto, el BID pide mejorar las políticas de inclusión laboral de las mujeres, para ganar estabilidad en el mercado laboral. Para ello son necesarias políticas públicas como el aumento de inversiones en educación infantil entre otras medidas.
Rigor fiscal
Los países latinoamericanos parecen haber aprendido la lección y, en su mayoría, se aplican en el cumplimiento de las reglas fiscales. Muchos mantienen programas de consolidación fiscal para reducir la deuda engordada durante la pandemia, pero la actividad de estos países sigue lastrada por una baja productividad, una economía informal que sigue siendo demasiado amplia y una recaudación insuficiente para prestar mejores servicios públicos y mejorar las infraestructuras.
La clave, apuntan desde el BID, es mejorar la productividad. Las bajas tasas siguen restringiendo la capacidad de la región para generar aumentos sostenidos de ingresos que permitan una redistribución de la riqueza. “Hemos logrado revertir aquel dicho que decía que cuando el mundo tenía un resfriado, Latinoamerica tenía una gripe”, recuerda Alfaro en alusión a fenómenos como la fuga de capitales, la inflación, la caída de la inversión extranjera o el aumento del desempleo. “Hemos tenido una gran resiliencia por la mejor gestión de las políticas fiscales y financieras”, remacha, pero advierte, no obstante, que el crecimiento esperado para este año “es moderado, por la baja productividad”.
“La resiliencia debe ser preservada, pero no es suficiente”, sentencia. Alfaro explica cómo las tasas de interés a nivel mundial siguen en niveles altos, lo que perjudica a los países más endeudados. La deuda promedio de la región es del 60%, pero muy expuesta a la variación de las tasas, y con unas estructuras presupuestarias, que dejan muy poco espacio fiscal.
En este contexto, el organismo multilateral con sede en Washington aconseja a la región que aproveche la irrupción de la inteligencia artificial (IA) para recortar el terreno respecto a los países desarrollados. El BID señala que los avances en la digitalización y la IA ofrecen un potencial significativo para aumentar la productividad y reforzar la gestión de las políticas macroeconómicas. Explica que estas herramientas pueden mejorar la administración tributaria, aumentar la recaudación y la eficiencia del gasto para ganar credibilidad en las políticas macroeconómicas.
Minerales críticos y tierras raras
El otro vector de aprovechamiento son las ingentes reservas de tierras raras. Estos cambios geopolíticos y de electrificación y cambios energéticos han aumentado la demanda por minerales críticos América Latina cuenta con algunos de los principales exportadores de minerales críticos del mundo, y cuenta con grandes reservas. El informe señala que el 45% de litio procede de la región; o el 35% del cobre. La región tiene 25% las reservas de minerales raros.
El documento, presentado este martes, revela que el aumento de la demanda de litio aumentará un 800% hasta 2050. “Si no hacemos una buena tarea en la gestión de las reservas, de las políticas, de las instituciones y las infraestructuras, sabemos que estos beneficios no se materializan y más bien tenemos más vulnerabilidades y solo habrá ganancias de muy corto plazo”, advierte Alfaro. El informe llama a trabajar en políticas de mantener de atraer inversiones estables a largo plazo para poder garantizar estos beneficios. “Sin instituciones sólidas y una orientación política clara, las nuevas oportunidades pueden generar volatilidad y ganancias extraordinarias a corto plazo, en lugar de mejoras duraderas en la productividad y el nivel de vida”, zanja la economista jefa del BID.