A las raíces de la desigualdad
Estamos saturados de datos que evidencian este desvarío de la economía mundial. Son menos frecuente las propuestas
Los nocivos efectos del aumento de las desigualdades han sido investigados por destacados economistas (Amartya Sen, ...
Los nocivos efectos del aumento de las desigualdades han sido investigados por destacados economistas (Amartya Sen, Angus Deaton, Branko Milanovic y Thomas Piketty, entre otros), desde hace cuatro décadas. Desde 2018, los Informes Mundiales sobre Desigualdad ofrecen datos cada vez más precisos. En la edición de 2026, los profesores Jayati Ghosh y Joseph E. Stiglitz sintetizan sus hallazgos: “El 10% más rico de la población mundial posee cerca de tres cuartas partes de toda la riqueza, mientras que la mitad más pobre apenas posee el 2%. Menos de 60.000 multimillonarios controlan tres veces más riqueza que la mitad de la humanidad en conjunto”.
En España acabamos de vivir un intenso debate sobre el aumento del 3,1% del salario mínimo (1.221 euros mensuales brutos en 14 pagas) y se ve con naturalidad una subida del 23% de los sueldos de los consejos de administración.
Ciertamente estamos saturados de datos que evidencian este desvarío de la economía mundial. Son menos frecuente las propuestas. Por esto resultan relevantes los trabajos de varios investigadores en Nota d´Economia (número 109, 2026) de la Generalitat de Cataluña, con el propósito de construir “un modelo de prosperidad compartida”.
Vicente Salas Fumás (Albelda, Huesca, 1951), profesor emérito de la Universidad de Zaragoza y en varias universidades de Estados Unidos, ex miembro del Consejo del Banco de España, reflexiona en su trabajo Democracia en la empresa y desigualdad económica sobre el distinto comportamiento de las empresas según su forma jurídica (cooperativa, sociedad capitalista o empresa de cogestión compartida por capital y trabajo). Concluye que “la cooperativa de trabajadores es la forma de empresa más efectiva para reducir la desigualdad”. Y a la vista de que la dificultad más notoria de las cooperativas radica en la acumulación de capital recomienda “desarrollar innovaciones financieras que ayuden a superar esta dificultad”.
También es inspiradora la sugerencia de Anna Monreal de la Dirección General de Análisis del Departamento de Economía que dirige Alicia Romero. Su tesis es que el IPC no mide adecuadamente el aumento de los precios porque deja fuera la vivienda en propiedad “lo que distorsiona la percepción del coste de la vida”. Propone un indicador que incluya también la evolución de los precios de la vivienda. Precisa que si se tienen en cuenta los gastos ligados a la propiedad, entre 2014 y 2023 el coste de la vida creció un 26,8%, frente al 25,35% de los salarios. En los mismos años el IPC oficial creció el 20%.
La profesora Olga Cantó de la Universidad de Alcalá constata que el 40% de la población más pobre en España solo consigue acumular un 4% de la riqueza total. Propugna un impulso a la progresividad del impuesto sobre patrimonio que implicaría una recaudación potencial quince veces más grande que la actual y solo afectaría al 12% más rico.
La causa por la igualdad no domina en la academia. El profesor Francesc Trillas reflexiona: “Llegará el día en que, si debemos explicar por qué nos preocupamos por la desigualdad, sentiremos la misma vergüenza que si tuviésemos que explicar por qué la esclavitud está mal”.