Suspendida la evacuación de los españoles por la inseguridad

No hay certeza de cuántos de los 60 españoles aún residentes en Haití hubieran querido irse ayer, pero ninguno pudo hacerlo. Tampoco los cerca de diez niños adoptados por familias españolas, siete de ellos con los trámites casi cumplidos. Lo intentarán hoy. La catalana Rosa Parés, de 51 años, tenía previsto viajar a Barcelona el 1 de marzo. Imposible. Prudentemente, el viaje había sido cancelado.

Cuando le llamó la embajada, pensó que era el momento de irse. "Porque igual el día 1 no podía salir por mis propios medios", dice. Trabaja desde hace 25 años con la ONG Asociación para la Coop...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

No hay certeza de cuántos de los 60 españoles aún residentes en Haití hubieran querido irse ayer, pero ninguno pudo hacerlo. Tampoco los cerca de diez niños adoptados por familias españolas, siete de ellos con los trámites casi cumplidos. Lo intentarán hoy. La catalana Rosa Parés, de 51 años, tenía previsto viajar a Barcelona el 1 de marzo. Imposible. Prudentemente, el viaje había sido cancelado.

Cuando le llamó la embajada, pensó que era el momento de irse. "Porque igual el día 1 no podía salir por mis propios medios", dice. Trabaja desde hace 25 años con la ONG Asociación para la Cooperación con el Sur y con Cooperación de Cataluña, y fue la única española que llegó por la mañana hasta la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en Puerto Príncipe, para unirse a un grupo de extranjeros que hubieran debido ser escoltados por marines de EE UU hasta el aeropuerto.

Más información

Parés, consultora para programas de desarrollo, llegó a Haití hace nueve años para poner en marcha un proyecto humanitario de la UE y se casó hace años con un haitiano. La colonia española está compuesta por unas 80 personas: más de 20, niños; unos 15 religiosos y religiosas, familias hispano-haitianas y españoles o españolas que echaron raíces en la nación caribeña. La decisión de irse y comenzar una nueva vida es difícil. Otra catalana atiende un dispensario popular, otra imparte clases de español, y una tercera, de francés.

La ministra de Exteriores, Ana Palacio, afirmó ayer en Toledo que no se daban las condiciones para la evacuación: "No había garantías de seguridad. Prefieren esperar a mañana [hoy para el lector] para que haya un acompañamiento reforzado" con el fin de escoltar al convoy, informa Isabel Salvador.

Conocer lo que pasa fuera, es entender lo que pasará dentro, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

Archivado En