Cartas al director

El comportamiento de los guardias

El pasado día 2 de enero decidimos mi mujer y yo acudir al centro con nuestro hijo pequeño para que conociera el ambiente navideño de la capital. Después de sufrir los habituales atascos madrileños, y estando en la plaza de Santo Domingo alrededor de las 19.30, esperando para acceder al aparcamiento de dicha plaza, observo con perplejidad cómo un policía municipal que supuestamente estaba ordenando el tráfico se dirige a mí, voz en grito, indicándome que si no sabía que había más aparcamientos en la capital aparte del de la plaza de Santo Domingo, opté por no contestar al individuo y seguí pac...

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El pasado día 2 de enero decidimos mi mujer y yo acudir al centro con nuestro hijo pequeño para que conociera el ambiente navideño de la capital. Después de sufrir los habituales atascos madrileños, y estando en la plaza de Santo Domingo alrededor de las 19.30, esperando para acceder al aparcamiento de dicha plaza, observo con perplejidad cómo un policía municipal que supuestamente estaba ordenando el tráfico se dirige a mí, voz en grito, indicándome que si no sabía que había más aparcamientos en la capital aparte del de la plaza de Santo Domingo, opté por no contestar al individuo y seguí pacientemente esperando mi turno para acceder al aparcamiento.Momentos después, el agente hace gestos ostensibles de que iniciara la marcha para acceder al aparcamiento.

En ese momento, un vehículo se cuela por la izquierda y quedo en el cruce unos momentos; la reacción del policía municipal es sacar su libreta y plantarme una multa de la manera más despótica que uno pueda imaginar.

No entro en la justicia o no de imponerme la multa (dicho sea de paso, totalmente injusta), sino en los comportamientos y falta de respeto del citado guardia hacia los automovilistas, no sólo en mi caso, sino hacia otros conductores, como pude observar después, por ejemplo, aporreando las ventanillas para dar paso o no a los vehículos.

Creo que no estaría de más que el señor Álvarez del Manzano organizara unos cursillos de urbanidad para sus guardias urbanos.-

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