Diferencias mínimas

Las empresas refineras fijan los precios de los carburantes en las estaciones de servicio desde enero. Antes, desde que se había instaurado el sistema de precios máximos en julio de 1990, los precios los fijaba Campsa y raramente la diferencia entre el precio máximo y el de venta al público fue menor de una peseta. A partir de, enero, sin embargo, la diferencia se ha ido recortando hasta 10 y 20 céntimos. Ello supone que los consumidores españoles de carburantes paguen este año en torno a 25.000 millones de pesetas más que el año pasado por la misma cantidad de carburantes consumidos.Es posibl...

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Las empresas refineras fijan los precios de los carburantes en las estaciones de servicio desde enero. Antes, desde que se había instaurado el sistema de precios máximos en julio de 1990, los precios los fijaba Campsa y raramente la diferencia entre el precio máximo y el de venta al público fue menor de una peseta. A partir de, enero, sin embargo, la diferencia se ha ido recortando hasta 10 y 20 céntimos. Ello supone que los consumidores españoles de carburantes paguen este año en torno a 25.000 millones de pesetas más que el año pasado por la misma cantidad de carburantes consumidos.Es posible que pronto los precios de venta al público, se lleguen a igualar con los máximos, como ya ocurre en los gasóleos de automoción. Esa sería una de las explicaciones de la petición de suprimir el sistema actual. Ramón Pérez Simarro, secretario general de la Energía, tiene claro, sin embargo, que en estos momentos "no se puede implantar un sistema de precios libres". Sin embargo, ha preparado un cambio importante en el sistema de precios máximos que satisface, en alguna medida, las peticiones de las empresas refineras. Está previsto reducir el periodo de revisión de los precios máximos, que se fija cada 14 días y se deja una semana de desfase hasta que se fijan los de venta al público. La nueva medida reduce a siete los días de atención para fijar el máximo y tres el desfase. El sistema de precios máximos consiste en que el Gobierno fija un precio tope mediante una fórmula que recoge la media de precios antes de impuestos en los países centrales de la CE (Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Bélgica y Holanda) y los precios de los mercados internacionales de Rotterdam y Génova durante 14 días. Al resultado se le añaden dos pesetas y los impuestos. El precio se anuncia cada martes alterno y lo de venta al público se fijan el martes de la semana siguiente.

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