La juez acusada de malversar fondos culpa a su secretario

La magistrada Paloma Sancho Mayo, sometida a juicio en el Tribunal Superior por falsedad en documento y malversación de caudales públicos, afirmó ayer que no controlaba el estado de las cuentas de su juzgado "porque eso era competencia del secretario". La juez responsabilizó al secretario José María Alonso, juzgado por los mismos delitos, y negó haber adquirido objetos para uso propio con cargo a las cuentas del juzgado dé Mollet.

La fiscalía considera que las irregularidades se produjeron mientras juez y funcionario se encontraban destinados en el Juzgado de Distrito de Mollet, ent...

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La magistrada Paloma Sancho Mayo, sometida a juicio en el Tribunal Superior por falsedad en documento y malversación de caudales públicos, afirmó ayer que no controlaba el estado de las cuentas de su juzgado "porque eso era competencia del secretario". La juez responsabilizó al secretario José María Alonso, juzgado por los mismos delitos, y negó haber adquirido objetos para uso propio con cargo a las cuentas del juzgado dé Mollet.

La fiscalía considera que las irregularidades se produjeron mientras juez y funcionario se encontraban destinados en el Juzgado de Distrito de Mollet, entre 1987 y 1989.

"Era competencia del secretario"; "era responsabilidad de él, yo me dedicaba a mi trabajo", reiteró la juez a preguntas del fiscal Carlos Jiménez Villarejo. La juez se enfrenta a una petición de seis años de cárcel y otros seis de inhabilitación. Para el secretario, la pena requerida es de 10 años.

Con relación a las compras, la juez admitió que adquirió distintos objetos, pero dijo que todos eran para el juzgado. La lista del fiscal de las compras realizadas por ambos acusados es variopinta: vajilla, ollas, utensilios de cocina y productos de limpieza.

Muchos perjudicados por pequeñas deducciones en las indemnizaciones que tenían que cobrar del juzgado no tenían ni idea de lo que ocurría. "¿A usted le pagaron 28.516. ¿Sabe que le correspondía cobrar 1.000 pesetas más?", preguntaba el fiscal. "No", era la respuesta de los perjudicados. "Pues ya lo sabe", concluía Villarejo. El juicio se guirá hoy.

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