CIENCIA

El "Calendario meteorológico", síntesis de meteorología y ecología

Ha sido puesto a la venta, con cierto retraso debido a causas técnicas, el Calendario Meteoro-Fenológico del año 1981 que todos los años edita el Instituto Nacional de Meteorología. Se trata de la única obra en su género en nuestro país, ya que no sólo abarca temas astronómicos y meteorológicos, sino que aporta datos fenológicos, que relacionan el comportamiento de las plantas y los animales con los fenómenos climáticos.El Calendario Meteoro-Fenológico comenzó a publicarse en 1943 y desde entonces ha venido editándose todos los años, gracias al desvelo de los funcionarios de Climatología del I...

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Ha sido puesto a la venta, con cierto retraso debido a causas técnicas, el Calendario Meteoro-Fenológico del año 1981 que todos los años edita el Instituto Nacional de Meteorología. Se trata de la única obra en su género en nuestro país, ya que no sólo abarca temas astronómicos y meteorológicos, sino que aporta datos fenológicos, que relacionan el comportamiento de las plantas y los animales con los fenómenos climáticos.El Calendario Meteoro-Fenológico comenzó a publicarse en 1943 y desde entonces ha venido editándose todos los años, gracias al desvelo de los funcionarios de Climatología del Instituto Nacional de Meteorología, y muy especialmente, en los últimos veinte años, a la dedicación de la meteoróloga Antonia Roldán. Su objeto principal es la divulgación de la Fenología, y en principio se le destinaba especialmente a los observadores fenológicos que, desinteresadamente, colaboran con el Instituto Nacional de Meteorología en la recogida de datos,

Entre las secciones fijas figuran los datos astronómicos para 1981, el almanaque con santoral, la Fenología del año agrícola 1979-80 (desde septiembre de 1979 a agosto de 1980), y diversas noticias, mapas y gráficos sobre el tiempo en España en dicho año agrícola. Se incluyen también como secciones fijas los datos de tormentas y la estadística de muertes por rayo, y diversos datos hidrometeorológicos, por cuencas hidrográficas, en el año 1979 y en los treinta años anteriores.

En cuanto a las secciones variables, cabe destacar un importante trabajo sobre el balance hídrico diario, un artículo muy extenso sobre el Clima de Canarias, un análisis de la Vigilancia Meteorológica Mundial, y el estudio de un índice matemático para calcular la suavidad o el rigor del verano, aplicado a Sevilla. Se incluyen igualmente datos sobre las manchas solares, desde el año 1750, y un estudio sobre los períodos más importantes de lluvia y sequía del pasado año.

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