La incertidumbre rodea la candidatura de Bachelet a la ONU ante la llegada de Kast a La Moneda
Aunque el presidente electo de Chile decidirá si apoya la postulación de la exmandataria en marzo, Arturo Squella, líder del Partido Republicano, tildó la inscripción como “un amarre” del Gobierno de Boric


A José Antonio Kast, presidente electo de Chile, le quedan 35 días –o tal vez algo más– para que defina si apoyará o no la candidatura de Michelle Bachelet para liderar las Naciones Unidas, que cuenta no solo con el respaldo del Gobierno de Gabriel Boric, sino también de las Administraciones de Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva. El fundador del Partido Republicano, de la derecha conservadora, ha reiterado que se pronunciará sobre la nominación solo después de asumir en La Moneda, el 11 de marzo. Pero espaldarazo de México y Brasil le ha puesto presión al futuro mandatario, quien este martes, desde Bruselas y en medio de su gira a Europa, dijo que habría sido “oportuno” y “razonable” que Boric concordará “alguna posición con todos”.
Este lunes fue inscrita la candidatura de Bachelet, dos veces presidenta de Chile (2006-2010, 2014-2018) y también exministra de Salud y de Defensa de la Administración del socialista Ricardo Lagos (2000-2006), y Boric anunció, además, que al respaldo se sumaban México y Brasil. Tras enterarse, Kast dijo que mientras no sea presidente en ejercicio no se pronunciará sobre ningún otro tema que no sea respecto de “las emergencias” que vive el país sudamericano, en una declaración que entregó tras visitar a los cientos de damnificados que dejaron los incendios de Viña del Mar hace dos años, y poco antes de comenzar su gira a Europa, que culmina el jueves.
Kast se reunió el 22 de diciembre con Bachelet, una cita en la que, según fuentes consultadas por EL PAÍS, también le señaló que la determinación la tomaría una vez que asuma en La Moneda. “Esto no se resuelve hoy día ni mañana”, dijo entonces. Poco más de un mes después, el 28 de enero en Panamá, el republicano sostuvo una reunión con Lula en la que, según La Tercera, ambos abordaron la candidatura. Pero, nuevamente, el chileno mantuvo el suspenso.
El silencio del presidente electo es un punto de incertidumbre en la carrera de Bachelet para liderar la ONU. Desde la izquierda abogan por dejar de lado las diferencias ideológicas y continuar con lo que denominan una candidatura de Estado. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, por ejemplo, le ha pedido “ponerse la camiseta por Chile”.

“Un amarre” de Boric
Y aunque Kast no se ha pronunciado, este martes el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, ha dicho a Emol que la inscripción de la candidatura de Bachelet “es el amarre más grande que está dejando el Gobierno saliente de cara al proceso de instalación de la nueva Administración”. Y agregó: “Es realmente lamentable que hasta en estos temas tan sensibles que tocan todo el arcoíris político, se haya optado por tratar de amarrar las pretensiones de quienes perdieron la elección”.
Squella, además, señaló que la candidatura de Bachelet arrancó “muerta” debido a los “comentarios sistemáticos que ha hecho Gabriel Boric” respecto de mandatarios de otros países, como Estados Unidos.
Pero Boric respondió al cuestionamiento: “Calificarla de amarre es una pequeñez y frivolidad tremenda” y recordó que la nominación de la exmandataria se anunció en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2025. “Sería la primera chilena y mujer en la historia en la Secretaría General de la ONU (...) Es una decisión que nos enorgullece y pone en alto el nombre de Chile”, escribió en X.
A las críticas de Republicanos se sumó la bancada de diputados de la UDI, de la derecha tradicional, que lidera Henry Leal, que ha pedido a Kast no respaldar la postulación de Bachelet. “El liderazgo internacional exige trayectorias que den cuenta de resultados concretos”, dijo el parlamentario. “Ella no se merece un premio de esta naturaleza porque no fue un gobierno que ayudó a los chilenos en materias tan relevantes como la seguridad, el crecimiento económico y la educación”, agregó.
“Kast debiera asumir una decisión de Estado”
Para politólogo Gabriel Gaspar, exdiplomático y exsubsecretario para las Fuerzas Armadas de Bachelet y de Defensa en la Administración de Boric, la nominación de la exmandataria no debiera convertirse en un asunto de política chilena. “Quien piense que este es un asunto de negociación interna, está equivocado porque la política exterior responde a los intereses permanentes de este país”, señala.
Los excancilleres socialistas Heraldo Múñoz y José Miguel Insulza, coinciden en que Bachelet ya no es solo la candidata de Chile a la Secretaría General de la ONU, como lo anunció Boric en septiembre de 2025, sino que está acompañada por los dos países más importantes de América Latina. “Kast debiera asumir una decisión de Estado y respaldarla. Puede haber un costo político de no apoyar a una compatriota con buenas posibilidades de éxito”, dice Múñoz.
Para Insulza, en tanto, un eventual retiro del apoyo a Bachelet solo restaría al Ejecutivo. “Me rehúso a ponerme en la situación de que se busque una retirada y, en el supuesto de que lo haga, no sé qué podría hacer el presidente Kast; salvo no apoyar y eso no significa que la candidatura se retira de la ONU”.
En las conversaciones que sostuvo Chile con México y Brasil, ha dicho a este periódico una persona que las conoció, los gobiernos de Lula da Silva y de Sheinbaum “sienten muy cerca y propia la candidatura de Bachelet” pues vieron en la biografía de la exmandataria “características que la hacen única y bien competitiva”.
Este martes, por ejemplo, la presidenta Sheinbaum defendió a la candidatura de Bachelet a suceder al portugués António Guterres en el organismo multilateral: “Es una mujer reconocida, conoce Naciones Unidas y tiene una visión pacifista del mundo y de atención a los pobres”, declaró en una conferencia de prensa este martes.
La chilena fue la primera directora de ONU Mujeres, entre 2011 y 2013, y dirigió la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, un puesto que ejerció desde septiembre de 2018 hasta junio de 2022.

Si Kast decide retirar el apoyo oficial a Bachelet, México y Brasil pueden seguir adelante con su candidatura, explica el excanciller Muñoz pues “los contactos y redes diplomáticas de ambos países son muy extensos e importantes”. Y agrega que el desafío principal de la chilena será conseguir el apoyo de los integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU, que recomiendan un nombre para la decisión de la Asamblea General: “Eso implica conseguir, especialmente, el voto de los cinco miembros permanentes con poder de veto. Cada uno de los candidatos y las candidatas enfrentarán simpatías y reticencias de esos cinco países claves”.
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