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‘Las huellas de Enayat’, de Iman Mersal: la revolución de las mujeres en Egipto

La investigación sobre una joven escritora egipcia, autora de una única novela en los sesenta, descubre una historia de amistad y feminismo en tiempo de Nasser

El encuentro azaroso en un mercadillo con una novela llenó de preguntas a Iman Mersal, poeta y profesora egipcia radicada en Canadá. Tardó más de una década en darles respuesta, como atestigua Las huellas de Enayat, una suerte de diario de esa investigación en la que los interrogantes fueron cambiando según avanzaba por las calles de El Cairo, se adentraba en salones y a...

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El encuentro azaroso en un mercadillo con una novela llenó de preguntas a Iman Mersal, poeta y profesora egipcia radicada en Canadá. Tardó más de una década en darles respuesta, como atestigua Las huellas de Enayat, una suerte de diario de esa investigación en la que los interrogantes fueron cambiando según avanzaba por las calles de El Cairo, se adentraba en salones y archivos o rebuscaba en internet. Publicado originalmente en 2019, salió en inglés cinco años después y ahora llega la versión en castellano.

No es esta una biografía al uso de una autora perdida y olvidada, es la historia de una búsqueda que crece y respira con el aliento de Iman Mersal. En estas páginas construye un reflejo de líneas difusas en el que el retrato de la escritora desaparecida reverbera y se multiplica en otros rostros y calles. Los materiales diversos (textos legales, artículos de prensa, entrevistas, fotos, reflexiones) están hilados con un sabio sentido de la medida. Este es un libro escueto y claro, con buen ritmo poético, en el mejor sentido de esta palabra. Mersal descubre un mundo rico y, en buena medida, desconocido.

Sobre la sombra del esquivo fantasma de Enayat, una joven veinteañera que trata de encontrar su lugar, madre de un hijo, inmersa en un agrio divorcio, se van superponiendo otras imágenes de las personas que la conocieron y trataron, y de la propia Mersal. Los sucesivos viajes que emprende a su país de origen se entrelazan con escuetos retazos de su vida en Canadá, y con su historia, apenas esbozada, como mujer egipcia dedicada la literatura desde los años noventa. “Relatar la vida de otra persona”, escribe al citar a la biógrafa Elisabeth Young-Bruehl, “implica ser consciente del papel que juega la persona que es objeto de la biografía en la psicología de quien la redacta”.

Las huellas de Enayat recorre la laberíntica capital egipcia y sus sedimentadas capas de historia: la colonia alemana en El Cairo con sus escuelas, clínicas y arqueólogos, los gigantescos cementerios convertidos en inmensos barrios al ser ocupados los panteones por familias de vivos, o ese tiempo de revolución nacionalista de mediados del siglo XX en el que el cambio parecía posible, aunque sobre las mujeres pesara una losa aún mayor. Precisamente en una ciudad de los muertos arranca el relato de Mersal. Desde allí logra avanzar, sin forzar el lirismo, ajena al sensacionalismo o al morbo que un suicidio podría alimentar.

¿Quién era Enayat al-Zayyat y por qué se quitó la vida con una sobredosis de somníferos en 1963? Cuatro años después de su muerte apareció publicada su única novela, Amor y silencio. La había remitido a una de las editoriales oficiales de la nueva era que inauguró el gobierno de Nasser. Tardaron en responder. Finalmente la rechazaron en vísperas de su suicidio. Llevaba varios años peleando su divorcio, y parecía que perdía la custodia del niño. Había estudiado en una escuela alemana, y sufrido varias crisis nerviosas. Trabajaba en el Instituto Arqueológico Alemán en Zamalek. Preparaba una nueva novela inspirada en la vida de un curioso coleccionista alemán. Su mejor e inseparable amiga arrancaba una brillante carrera en el cine y acabaría convirtiéndose en una gran estrella, Nadia Lutfi. Contó siempre con el apoyo de su padre. Se escribió sobre ella cuando apareció su libro, que fue adaptado a una película y un serial de radio. Luego, desapareció.

De todos estos hilos tira con elegancia y maestría Mersal para reunir las muchas rutas que se cruzan en una vida (¿incomprensiblemente?) orillada. Mujeres, revolución, literatura, la relación entre el individuo y el colectivo, entre una historia particular y el amplio fresco del que forma parte, de esto trata Las huellas de Enayat sin eludir las preguntas que surgen en torno a la recuperación de autoras, la reivindicación de las mujeres, que ella analiza en un capítulo final convocándolas a un imaginario cónclave en su mesa de trabajo (“no os he reunido aquí para demostrar que escritoras árabes las ha habido siempre, buenas escritoras árabes”, escribe). Mersal recorre esa “topografía anulada” que envolvió una vida, y concluye: “Estarás conmigo en cada paso que dé por las calles de esa ciudad que hemos amado tanto como hemos odiado; compartiremos esa extrañeza que ambas hemos sentido en momentos distintos del tiempo, y la razón por la que escribiste y escribo, con todo lo que la escritura nos da y nos quita”. Acompañarlas merece la pena.

Las huellas de Enayat

Iman Mersal
Traducción del árabe de Margarida Castells Criballés
Galaxia Gutenberg, 2026
283 páginas, 2250 euros

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