Lula: “Voy a hablar con el FMI para que quite el cuchillo del cuello de Argentina”

El presidente de Brasil recibe a su homólogo argentino e intenta ayudarle a aliviar una crisis económica agudizada por la escasez de dólares

Lula y Fernández, presidentes de Brasil y de Argentina, se saludan al llegar el segundo a la residencia del primero en Brasilia, este martes.Foto: GUSTAVO MORENO (AP) | Vídeo: EPV

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha hecho este martes un viaje urgente y fugaz a Brasilia para reunirse con su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva y con el equipo económico del Gobierno que este lidera. Tras el encuentro, el mandatario brasileño se ha comprometido a pasar a la acción: “Voy a hablar con el FMI para que quite el cuchillo del cuello de Argentina”. El líder de la izquierda de Brasil intenta lanzar un salvavidas a su aliado y amigo; por eso, busca una fórmula para contribuir a paliar la acuciante falta de dólares en la que está sumida Argentina como efecto colateral de la sequía. “Fernández llegó aprensivo. Va a volver [a su país] más tranquilo. Sin dinero, pero con mucha disposición política”, ha proclamado Lula en la comparecencia conjunta bien entrada la noche.

Lula también ha tratado ya el asunto con el banco de los BRICS, los países emergentes, que ahora preside su sucesora Dilma Russeff. Una de las propuestas planteadas por Lula es que Brasil abra una línea de crédito para que Argentina pueda seguir comprando bienes a compañías brasileñas sin tener que dedicar ahora al pago los tan preciados dólares. En ese sentido y para aminorar las potenciales críticas en casa, el presidente ha destacado que se trata de ayudar a empresas brasileñas para que puedan continuar exportando y haciendo negocios con el país vecino.

Mientras Lula se reunía con su homólogo argentino, a pocos kilómetros, la Cámara de Diputados ha estado a punto de votar la primera gran ley del mandato Lula, que pretende combatir las noticias falsas. La propuesta ha sido retirada de la agenda en el último minuto para evitar una probable derrota.

El presidente Fernández ha llegado la capital brasileña en compañía del ministro de Economía, Sergio Massa, y del canciller, Santiago Cafiero, poco antes de las seis de la tarde. Los presidentes de Brasil y Argentina tenía previsto cenar juntos tras el encuentro. La visita —en este primer día laborable de esta semana corta— fue pactada hace cinco días en un conversación telefónica entre ambos. Según la fórmula propuesta por el Gobierno brasileño, y desvelada poco antes de la visita, los pagos a las compañías estarían avalados por un ente oficial brasileño.

Argentina arrastra desde hace décadas un problema de generación de divisas que lastra su crecimiento y para el que ningún Gobierno reciente ha encontrado solución. Pero la situación se ha agravado mucho en lo que va de 2023 debido a la peor sequía de los últimos 60 años, que ha asestado un duro golpe al campo, la principal fuente de ingreso de dólares. La falta de lluvias causará pérdidas a las exportaciones agrícolas que oscilan entre los 15.000 y los 20.000 millones de dólares, que equivale a más de la mitad de las reservas internacionales que atesora el Banco Central.

Si la propuesta de Lula a Fernández se materializa puede suponer un alivio para el argentino en un momento en que la falta de dólares ha agudizado la grave crisis inflacionaria y en plena precampaña electoral aunque el actual presidente ya ha dicho que no buscará la reelección.

Al mandatario brasileño salir en ayuda de su homólogo le sirve para reconstruir su perfil de líder regional ahora que ha regresado al poder para un tercer mandato. Además, Lula se siente muy cercano a Fernández, no olvida que le visitó en prisión y pidió su libertad incluso en campaña electoral.

El acuerdo de reestructuración de deuda firmado con el Fondo Monetario Internacional en 2022 establecía que Argentina debía incrementar sus reservas anuales en 5.000 millones de dólares. Logró cumplir el objetivo el año pasado, pero la caída de producción impide que pueda repetir ese resultado en el año actual. En los primeros cuatro meses de este año el ente monetario argentino ha perdido más de 9.000 millones de dólares en reservas, hasta los 35.296 actuales.

Para frenar al máximo la sangría de divisas, el Gobierno de Fernández ha puesto en marcha una batería de medidas entre las que destacan distintos controles cambiarios en el mercado bursátil, beneficios para los exportadores agrícolas, restricciones a las importaciones y aumentos en los precios de gas y electricidad destinados a reducir la factura energética.

En paralelo, el Ejecutivo negocia acuerdos bilaterales con otros países con el fin de reducir la dependencia del dólar en sus transacciones comerciales. El viaje a Brasil tiene lugar sólo una semana después de que el ministro de Economía Massa anunciase que Argentina reemplazará la moneda estadounidense por el yuan en el pago de las importaciones procedentes de China. En 2022, el 21% de las compras en el exterior de Argentina fueron realizadas al gigante asiático, por un valor de 17.502 millones de dólares.

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