El Derecho Internacional ha muerto
Estamos en un escenario como el de la Segunda Guerra Mundial, en el que al final todos los países tendrán poco a poco que declarar a quién apoyan
El ataque a Irán que planeó el binomio Netanyahu-Trump mató el Derecho Internacional. La fuerza militar se impuso sobre la legitimidad. Las Naciones Unidas no tienen ninguna capacidad para actuar. Estamos en un escenario como el de la Segunda Guerra Mundial, en el que al final todos los países tendrán poco a poco que declarar a quién apoyan. España se puso a jugar a...
El ataque a Irán que planeó el binomio Netanyahu-Trump mató el Derecho Internacional. La fuerza militar se impuso sobre la legitimidad. Las Naciones Unidas no tienen ninguna capacidad para actuar. Estamos en un escenario como el de la Segunda Guerra Mundial, en el que al final todos los países tendrán poco a poco que declarar a quién apoyan. España se puso a jugar a la neutralidad y Trump le declaró la guerra comercial. “Vamos a cortar todo el comercio”. La inteligencia artificial sostiene que pasar del dicho al hecho en lo que tenga que ver con países de la Unión Europea es muy complicado. Al Reino Unido le llamó la atención por su timidez en el respaldo. “Muy poco cooperativos”, señaló. Colombia también manifestó su rechazo al ataque.
El desprestigio de Trump desempeña un papel creciente de rechazo, aun en los Estados Unidos, en la medida, aún más, en que el conflicto se extiende en el tiempo. Los ataques a la población civil en Irán han merecido un rechazo total. El miedo, el pánico, la ansiedad en el Oriente Medio son palpables, y las Naciones Unidas han dicho “que eran evitables”. Una escuela de niñas fue atacada, causando la muerte de 180 víctimas mortales, que podrían ser declaradas crímenes de guerra. El espectáculo es atroz.
El caso de Francia es más particular: el presidente Emmanuel Macron desaprueba el ataque a Irán por ilegal, pero rechaza su responsabilidad primera por su programa nuclear y el apoyo a milicias de Oriente Medio. Además, anunció refuerzos militares en la región, incluido el portaaviones Charles de Gaulle y su escolta de fragatas. Mientras Israel advierte que no sabe cuánto va a durar la guerra, Irán advierte que siempre está listo a negociar, pero la otra parte traicionó por segunda vez la diplomacia: “Ellos asesinaron a nuestro líder y a varios comandantes”. No solo mataron a un líder de Estado, sino a un líder religioso del chiismo en toda la región.
El conflicto es progresivo. El Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió a las potencias europeas que se mantengan al margen de la contienda, después de que Alemania, Francia y el Reino Unido se mostraran dispuestos a emprender acciones defensivas para destruir las capacidades militares iraníes, lo que sería un acto de guerra. Por lo pronto, Rusia y China se han distanciado de la guerra en el Medio Oriente y se han limitado a manifestar que el ataque fue arbitrario y desconoce el Derecho Internacional.
La relación estrecha (el amor) de Trump y Netanyahu es diabólica y lleva al mundo al borde de una hecatombe en el océano Índico. Muertos, heridos y ciudades destrozadas son desgarradores y no hay por dónde buscar una salida digna. Hundido un buque de guerra iraní y ahora Satanás está pensando atacar al Líbano y dejarlo como Gaza. Los bombardeos contra Irán durante al menos —qué tal— una o dos semanas.
Descanse en paz el Derecho internacional.