BTS, el fenómeno mundial del K Pop que adora la nueva generación

La boyband surcoreana que obsesiona a los adolescentes bate récords: son lo más buscado en Google en el último lustro y TIME les ha señalado como «líderes de la próxima generación» en 2018. Sus éxitos k-pop y su incuestionable influencia en la moda merecen el análisis.

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Es prácticamente imposible no haberse cruzado contenido sobre BTS en internet este último año. Pero si tienes más de 20, es también muy probable que la boyband surcoreana no haya acaparado demasiado tu atención al colarse en tu timeline o en los TT. Identificados como el referente musical de estos tiempos que podría ser a los centennials lo que para los millennials fueron otras formaciones del estilo como Backstreet Boys, Spice Girls o NSYNC, la banda surcoreana formada por V, RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin y Jung Kook, cuenta con el plus de haberse hecho famosos en tiempos de viralidad y de obsesión por las listas. Y ahí, exportando su producto nacional, el k-pop (una mezcla de electrónica, hip hop, rap y R&B, entre otros estilos nacida en los 90 en Corea del Sur) y su estética colorida con videoclips cuidados al detalle, pelos teñidos, maquillaje masculino y estilismos imitadísimos con firmas de cabecera como Gucci, el grupo es un fenómeno en sí mismo que conviene tener en cuenta para entender a esta generación.

En España el éxito es menos palpable que en Estados Unidos, Sudamérica o Asia, pero está presente. Estos días se anuncia en carteleras el estreno de BTS World Tour Love Yourself, la actuación en directo fin de gira de la banda en Seúl. En Twitter, su fandom -autodenominado ARMY, acrónimo para Adorable Representative MC for Youth (adorables representantes MC para los jóvenes)- cuenta con sus propios clubes de fans patrios. Y en las tiendas de alimentación que venden productos asiáticos no es difícil toparse con botellas de bebidas muy edulcoradas que llevan sus caras.

Destellos de la obsesión de escala internacional que se confirma con datos como el hecho de que uno de sus componentes, ‘V de BTS’, haya sido el término más buscado en Google en los últimos cinco años, según ha anunciado recientemente la plataforma. Este año, además, ha sido clave para su música, que ha batido todo tipo de récords sin precedentes para los artistas asiáticos en el mercado norteamericano. En mayo se convirtieron en los primeros cantantes de k-pop en ocupar el número uno de la lista Billboard 200 con Love Yourself: Tear y volvieron a conseguirlo en septiembre con Love Yourself: Answer. En noviembre cumplieron su semana 100 en la cima del Billboard Social 50, primer grupo en lograrlo y segundo artista por detrás de Justin Bieber, y en diciembre culminaban con su nominación a un Grammy 2019 por ‘Mejor Diseño de Grabación’.  Sus vídeos también triunfan: el del tema Idol se alzó como el más visto en sus primeras 24 horas de reproducción en agosto, posicionándose por delante del Look what you made me do, de Taylor Swift, ahora ambos destronados por el Thank u,next de Ariana Grande.

BTS en el escenario de los Billboard Music Awards, en Las Vegas, recogiendo el premio ‘Top Social Artists’, mayo de 2018.Getty Images (Getty Images)

“Líderes de la próxima generación”, rezaba el titular bajo el que la revista TIME los coronaba en octubre. Su influencia no solo se mide en cifras, el discurso de los integrantes y el mensaje que envían desde sus redes (17 millones de seguidores en Twitter) y con su música (con la que por cierto han demostrado que se puede conquistar la industria estadounidense sin cantar en inglés) está estrechamente ligada al pensamiento actual de los jóvenes. A menudo abordan la conversación sobre cuestiones de salud mental, frustraciones, amor propio y autoestima. Como recoge la publicación, “en No More Dream han tenido en cuenta las diferentes formas en que los niños coreanos se sienten bloqueados por las expectativas sociales, RM grabó una canción con Wale que alude a la importancia del activismo y Suga lanzó una mixtape hablando de su depresión”. Por su cumpleaños, Jin, otro de los integrantes, publicaba una carta en la que se dirigía a todos sus fans explicando que los comentarios de odio que había recibido a través de sus redes habían sido el motivo por el cual se había sentido mal y retirándose de ellas durante gran parte del año, y se convirtió en trending topic. Un tipo de discurso que otros ídolos adolescentes como Demi Lovato o Selena Gómez han acuñado anteriormente para visibilizar el problema de la depresión o la ansiedad y que publicaciones como Teen Vogue han sabido entender que forman parte del sentir adolescente actual con secciones dedicadas a salud mental e identidad de género.

Su estilo es principal objeto de obsesión. La explosión de colores propia de la estética k-pop, presente en sus vídeos y estilismos sienta las bases de las nuevas tendencias. Así lo afirman desde el medio estadounidense Vox en un artículo titulado La popularidad del k-pop están empezando a modelar la moda a nivel mundial. Lyst, el buscador de moda los ha identificado como “principal influencia de la moda global” en su documento analítico de 2018. Con un estilo que desde su nacimiento en 2013 ha evolucionado de la mezcla del streetwear de lujo propia del hip hop con prendas de marcas como Off-White, Yeezy o Alexander Wang, su apuesta se decanta ahora por casas de más nombre e italianas como Gucci -sonadísima la aparición de los siete integrantes vestidos de la marca en los Billboard Music Awards desmarcádose de la ropa ancha-, Versace o Moschino. Lyst asegura que las búsquedas de piezas de esta última aumentaron directamente tras la aparición de BTS llevando sus prendas. Y, como analizaban desde la edición estadounidense de Harper’s Bazaar, esa influencia de la industria de la moda occidental que los BTS han llevado al mercado asiático, ahora comienza a cambiar las tornas y los artistas aparecen con firmas nacionales como Ordinary People, Wooyoungmi o Low Classic, que quieren dar a conocer en Estados Unidos.

«La influencia del K-pop en la moda ha crecido rápidamente a lo largo de estos años junto con el aumento de uso de las redes sociales», decía Camilla Clarkson, de Lyst, a Vox. “No hay detalle de su vida demasiado pequeño sobre el que los fans no puedan tuitear, escribir o compartir en Instagram y sus vlogs. Como resultado, hemos visto más búsquedas y ventas globales este año que nunca, los fans están desesperados por acercarse lo más posible a estas estrellas”. Esto se traduce en la aparición de páginas web como Koreaboo, que recopilan sus looks sumando el precio de cada artículo y estableciendo el total (rondan los 20.000 dólares), o cuentas en Twitter e Instagram en las que, a modo de editorial de moda, despiezan sus estilismos para imitarlos. O en la infinidad de resultados que arroja Pinterest si buscas su nombre seguido de ‘estilo’. ¿Alguien duda a estas alturas que para entender 2019 hace falta conocerlos?

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