La fuga del talento
Los lectores y las lectoras hablan sobre la emigración de profesionales, la eutanasia, el clima político y el narcisismo de Trump
España vive una emigración constante de profesionales cualificados que buscan fuera lo que aquí no encuentran: un salario digno y reconocimiento. Ingenieros, sanitarios o investigadores se marchan por imposibilidad de prosperar. Esto afecta a toda la sociedad. El país pierde capacidad de innovación, calidad en los servicios y ambición colectiva. El problema reside en un rancio modelo empresarial con una miopía social que prioriza reducir costes laborales en lugar de apostar por el futuro. A corto plazo parece funcionar, pero lleva al desastre. Retener talento es una apuesta de futuro.
Luis Mariano Moreno Écija. Getafe (Madrid)
Pena infinita por Noelia Castillo
Estoy a favor de la eutanasia. Pero me produce una pena infinita que una joven de 25 años haya recurrido a ella. Esto no es gran cosa, ya que así pensará la mayoría. Pero hay otro sentimiento que me revuelve el estómago, esa especie de satisfacción que se percibe en quienes se felicitan porque “se ha cumplido su voluntad”, “hemos asistido a un ejercicio de libertad”, “¡vuela alto!” Vuela alto porque el Estado bajo cuya tutela estabas no te protegió. ¿Así que la libertad para Noelia era eso, decidir cómo morir? Ya podemos estar tranquilos, ha hecho uso de su derecho. El caso de Noelia no es un logro de nuestro Estado de derecho, es un fracaso estrepitoso, el último capítulo de una historia de abandono e irresponsabilidad.
María Teresa Castillo García. Zaragoza
Ni 100 días de cortesía
Miguel Ángel Tellado, siempre con su estilo moderado y su alto nivel político, acaba de declarar que Carlos Cuerpo ha preferido aceptar ser el número dos de la corrupción y de la degradación institucional. ¿Dónde está aquello de los 100 días de cortesía? Se han quedado en menos de 24 horas. Estas expresiones, a las que nos tienen acostumbrados algunos políticos, son de mal gusto, se fundamentan en el odio al adversario y solo se basan en mentiras y descalificaciones. Pero lo más grave es que revelan no tener nada que decir. Deberían criticar a Cuerpo por lo que no comparten y presentar mejores propuestas.
Julio García-Casarrubios. Valdepeñas (Ciudad Real).
El presidente teleadicto
Donald Trump es un producto de la televisión basura. The Apprentice le reportó casi 200 millones de dólares y aquel personaje —el jefe que humilla— es exactamente el que trasladó a la Casa Blanca. El círculo se cierra ahora de forma grotesca: Amazon Prime ha relanzado el programa, y el presidente dice que espera verlo, “con grandes recuerdos”. El presidente de la mayor potencia del mundo revisando su propio reality mientras miles de manifestantes llenan las calles de EE UU. Los analistas describieron su último discurso del Estado de la Unión como “otro reality show”, sin conexión con los problemas reales. Narciso ha llegado al Despacho Oval. Gobierna mirándose en la pantalla, confundiendo el aplauso del plató con el mandato del pueblo.
Andrés Magaña García. Valdemoro (Madrid)