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Es aburrido hablar de sanidad y educación públicas, economía, impuestos, paz, justicia internacional o derechos humanos; mejor descalificar e insultar
Como las vacaciones de Semana Santa facilitarán las comidas familiares y las reuniones de amigos con tambores y cornetas, quiero ofrecer algunas palabras para que las bocas de la derecha y la extrema derecha puedan analizar las causas de la mala, muy mala, malísima situación que vive España. Si a...
Como las vacaciones de Semana Santa facilitarán las comidas familiares y las reuniones de amigos con tambores y cornetas, quiero ofrecer algunas palabras para que las bocas de la derecha y la extrema derecha puedan analizar las causas de la mala, muy mala, malísima situación que vive España. Si atendemos a la capacidad metafórica del mundo animal, los rojos son hienas, zorros (o zorras, mucho peor), sabandijas, ratas, víboras, chinches, fieras, moscas y todo tipo de bichos que pueden representar la molestia cojonera o los colmillos peligrosos.
Este amor del ser humano por el mundo animal se justifica por identificación. Los rojos muestran unas raíces fundadas en el mal: malhechores, malcasados, malparidos, maleducados y malolientes. También ayuda el prefijo des: deshonestos, desleales, desafectos o, si el insulto viene de la izquierda a la izquierda, descafeinados. Los rojos representan la degradación de la humanidad cuando se comportan, todo junto, como delincuentes, corruptos, sobornados, pesebreros, viciosos, mentirosos, pervertidos, moros, islamitas, antisemitas, antisionistas, ladinos, judíos, migrantes, feminazis, pecadores, anticlericales, devotos, sacrílegos, clerófobos, canallas, sinvergüenzas, granujas, bribones, rastreros, chusma, gentuza, morralla, vengativos, amargados, fracasados, abortados, mierdas, analfabetos, incultos, imbéciles o indocumentados comunistas.
¡Miserables! La lengua saca mucho petróleo de sus pozos para jugar con los sexos, las almas y los cuerpos. Es aburrido hablar de sanidad y educación públicas, economía, impuestos, paz, justicia internacional o derechos humanos. Mejor descalificar e insultar. Uno se tiene que morder la lengua para no hablar de los rebaños o las coces de los mulos que rebuznan. Mejor recordar que mi infancia son recuerdos donde madura el limonero y que ya no hay dos Españas que quieran rompernos el corazón. Ahora nos basta con una.