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Opinar como deporte

Los lectores y las lectoras escriben sobre el juicio a los cuerpos, el cine de Alba Flores y Carla Simón, la sanidad pública y la reforma de las pensiones

Hay veces en las que uno observa que, tras breves minutos de examinar a una persona de forma superficial, hay quienes se sienten con derecho a etiquetar cuerpos. Curiosamente, cuando uno critica el cuerpo de otro, revela sobre todo sus propios miedos. Esas críticas dicen más de quien las emite que de quien las recibe. Y también me sorprende que muchos de esos juicios nacen más de la costumbre que de la maldad. Hemos aprendido a opinar como si fuera un deporte, cuando la verdad es simple: nadie conoce la historia que habita un cuerpo. Por eso lo más valiente hoy día no es hablar, sino callarse cuando el comentario brota de la arrogancia y no de la solidaridad.

María Luisa Alonso Alcalá. Zaragoza

Preguntemos lo pendiente

Si algo tienen en común Alba Flores (Flores para Antonio, 2025) y Carla Simón (Romería, 2025) es que comparten la necesidad de entender que tenemos muchas hijas de padres de los ochenta y los noventa. Se enfrentan a las sombras y heridas colectivas de una generación, sin juzgar y sin romantizar. Nos invitan a conocer la memoria colectiva a través de lo íntimo. Se hace un ejercicio de dignificación a través de conversaciones que abren espacios de catarsis compartida. Mi pregunta es: ¿la exploración en torno a la historia de uno termina en algún momento? En todo caso, gracias a ambas.

Lucía Gómez. Madrid

Háganse cargo

Entre el fuego cruzado que existe entre el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas nos encontramos los pacientes y los profesionales. ¿Quién se acuerda de los pacientes? ¿Las empresas privadas? ¿Los consejeros de sanidad de las autonomías? ¿La oposición? Los pacientes que esta mañana han ido a su centro de salud se estarán acordando de todos ellos. Varios meses esperando los resultados y se habrán tenido que ir con las manos vacías. Los médicos y administrativos son los que dan la cara. No es justo que la política use la sanidad pública como campo de batalla. Le pido al Gobierno y a las CC AA que dejen de repartir culpas. La salud de la población depende de una inversión seria y de un pacto de Estado que ponga el servicio público por encima de las banderas. Sin respeto a los pacientes y profesionales, no hay sanidad de calidad.

Miguel Ángel Escobar Téllez. Fuenlabrada (Madrid)

La inacción del PSOE

Es preocupante que las conductas atribuidas al ex alto cargo socialista, Francisco Salazar, que se produjeron al inicio del verano, no consten aún como investigadas judicialmente. Podrían calificarse penalmente como “agresion sexual”, con “abuso de superioridad”, según el artículo 178 del Código Penal. Y estaría más que justificado que las víctimas acudieran al juzgado a denunciarlo. Pero que el PSOE aún no haya procedido a denunciar estas conductas ante la Fiscalía de Madrid es inadmisible, bajo ningún concepto. Las víctimas merecen, sin más dilación, una activa y pública respuesta de partido que gobierna España a las vejaciones que sufrieron.

Carlos Jiménez Villarejo. Barcelona

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