Ir al contenido
suscríbete
Columna

Te acordarás

Es curioso que la memoria nos guarde los sitios en los que estuvimos por azar si lo difícil es decidir el sitio en el que estamos a diario

Las jugadoras de la selección española de fútbol, campeona del Mundo, recorren Madrid en autobús descubierto para celebrar su triunfo con la afición. Borja Sánchez-Trillo (EFE)

Te acordarás de dónde estabas cuando vino el covid, y cuando el apagón. Te acordarás de dónde estabas cuando te dieron una noticia que no podrás olvidar. Te acordarás del sitio en el que estabas cuando te dejaron, o en el que fuiste a dejar. Te acordarás de dónde fue la primera vez de muchas cosas que no sabías que se convertirían en recuerdos, porque los recuerdos no se escogen y eso hiere: a men...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Te acordarás de dónde estabas cuando vino el covid, y cuando el apagón. Te acordarás de dónde estabas cuando te dieron una noticia que no podrás olvidar. Te acordarás del sitio en el que estabas cuando te dejaron, o en el que fuiste a dejar. Te acordarás de dónde fue la primera vez de muchas cosas que no sabías que se convertirían en recuerdos, porque los recuerdos no se escogen y eso hiere: a menudo se quedan los peores, los que duelen más.

Te acordarás de dónde estabas el día que conociste una muerte que te impactó. Y del sofá en el que, allí sentados, tus padres te contaron que se iban a divorciar mientras te prometían que no, que las cosas no cambiarían y te querrían igual. Te acordarás de la despensa de la casa de los abuelos y del olor a quirófano y del sitio al que te escapaste el primer día que te escapaste.

Te acordarás de tu primer viaje solo o en pareja o en grupo y, claro y por supuesto, del día en que España ganó el Mundial, el masculino y el femenino. Te acordarás del salón en el que viste a Nadal ganar su primer Roland Garros y a Alcaraz, su último Wimbledon.

Es curioso que la memoria nos guarde los sitios en los que estuvimos por azar si lo difícil es decidir el sitio en el que estamos a diario, mientras vemos que pasan las cosas a las que acabarán llamando historia. Será entonces cuando nos pregunten dónde estuvimos, que es una pregunta con el riesgo de volverse hiriente: para saber el lugar en el que nos situamos, no hace falta que pase el tiempo.

Archivado En