Ir al contenido
Cartas al director

Es un mal síntoma

Sí. Es un mal síntoma que para sacar adelante el decreto de “nueva normalidad” el Gobierno se haya visto obligado a renunciar, o al menos aplazar, la parte correspondiente a subir los impuestos a las clases más pudientes.

Que en una negociación tengan que ceder todos en aras de un bien superior para el interés general es normal, y hasta plausible. Es síntoma de madurez democrática, y de un ejemplar espíritu de diálogo. Pero que los impuestos a una clase privilegiada y minoritaria tengan más fuerza que el resto de los apartados, es un mal síntoma.

...

Suscríbete 1 año por 144 9,90 €
+ Regalo edición impresa en la App

Y accede al contenido.

Sí. Es un mal síntoma que para sacar adelante el decreto de “nueva normalidad” el Gobierno se haya visto obligado a renunciar, o al menos aplazar, la parte correspondiente a subir los impuestos a las clases más pudientes.

Que en una negociación tengan que ceder todos en aras de un bien superior para el interés general es normal, y hasta plausible. Es síntoma de madurez democrática, y de un ejemplar espíritu de diálogo. Pero que los impuestos a una clase privilegiada y minoritaria tengan más fuerza que el resto de los apartados, es un mal síntoma.

Julio García-Casarrubios Sainz. Valdepeñas (Ciudad Real)

Archivado En