De Pulp a BTS: por qué los conciertos en México son cada vez más caros
Los artistas fijan un precio base, pero el costo final del boleto en el país se incrementa por la intervención de empresas como Ticketmaster. Profeco ha presentado una serie de lineamientos para las boleteras
“¿Qué se romperá primero, la burbuja inmobiliaria o la de Ticketmaster?”, escribió una usuaria en X. La queja contra la principal boletera del país no es aislada ni nueva. Los altos precios de las entradas para conciertos en México —sobre todo en espectáculos anunciados recientemente, como los de Hilary Duff, Pulp, BTS o Harry Styles— han desatado olas de críticas contra el modelo de venta dominado por la empresa. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha publicado este jueves una serie de lineamientos dirigidos a las empresas boleteras para transparentar costos y proteger a los consumidores.
Un caso que escaló hasta la oficina de la presidenta Claudia Sheinbaum fue el de BTS. En enero, la publicación de las tarifas oficiales para las tres fechas de la banda surcoreana en el Estadio GNP ubicó a Ciudad de México entre los mercados más caros de su tour mundial, al tiempo que movilizó a la ARMY (comunidad de fanáticos) de la agrupación. El boleto más exclusivo alcanzó los 17.782 pesos (unos 1.030 dólares), mientras que las localidades más económicas rondaron los 1.767 pesos (aproximadamente 102 dólares). Al comparar, la entrada mexicana más costosa fue casi seis veces más cara que la de la misma categoría en Corea del Sur, más del triple que en Japón e incluso superó el precio máximo registrado en varias fechas de Estados Unidos.
Este miércoles, Hilary Duff anunció que traerá a México su nuevo proyecto musical: Mature, lanzado en noviembre pasado, que forma parte de su tour Lucky Me. Los precios para sus dos conciertos, programados para el 12 y 13 de febrero de 2027, recuerdan a los de BTS. La llamada entrada VIP tiene un costo de 16.781 pesos, mientras que la opción más económica es de 1.091.
Los indicaciones de Profeco para las boleteras
El ejemplo más reciente de acción ciudadana contra Ticketmaster llevó a la Profeco a interceder. A finales de enero, el organismo responsable de proteger a los consumidores en México notificó a Ticketmaster una multa de más de cinco millones de pesos por presuntas irregularidades en la venta de boletos para los conciertos de BTS.
Este jueves 19 de febrero, la institución ha publicado una serie de lineamientos derivados de aquel conflicto, que establecen una serie de derechos y protecciones para quienes adquieran boletos para conciertos masivos, es decir, con una asistencia mayor a 20.000 personas.
- Derecho a la información clara y oportuna:
- Los promotores deben informar lugar, fechas, horarios, artistas principales y políticas de cancelación al menos 24 horas antes del inicio de la venta;
- deben proporcionar un mapa o plano del recinto con secciones etiquetadas (general, VIP, gradas, etc.) y el número de asientos disponibles por sección.
- Transparencia en precios y cargos:
- El precio total debe mostrarse desde el inicio del proceso de compra;
- el monto debe incluir impuestos, comisiones, intereses, seguros y cualquier cargo adicional;
- el precio no puede incrementarse durante la compra ni después de difundida la información;
- no se permiten cargos ocultos ni servicios preseleccionados; cualquier servicio adicional debe ser opcional y elegido expresamente por el consumidor.
- Garantías en el proceso de compra:
- Las boleteras deben proteger sus sistemas contra “bots” que permitan compras masivas, falsificación o duplicidad de entradas;
- en caso de filas virtuales, deben informar que el acceso no garantiza disponibilidad y explicar las causas por las que podría perderse el turno;
- si la venta es por etapas, se debe garantizar la existencia de boletos en todas las secciones en cada fase.
- Devoluciones y cancelaciones:
- En caso de cancelación, procede el reembolso total del monto pagado, preferentemente por el mismo medio de pago;
- si la cancelación es responsabilidad del proveedor, el consumidor tiene derecho a una bonificación mínima del 20% del precio pagado;
- cualquier modificación en las condiciones del concierto debe comunicarse al menos 24 horas antes del evento, siempre que no afecte el precio o condiciones originales ya pagadas.
Ticketmaster respondió en un comunicado que tiene la “disposición a cumplirlos plenamente” y que ya trabaja en ello. Sin embargo, parte del problema de fondo es la concentración del mercado. La boletera y su socio promotor Ocesa controlan una parte muy significativa del mercado de espectáculos masivos en México, limitando la competencia. Esta concentración ha sido un tema de debate también en otros países. En mayo de 2024, el Departamento de Justicia de Estados Unidos junto con fiscales de 30 Estados presentaron una demanda civil antimonopolio contra Live Nation Entertainment y su filial Ticketmaster, acusándolas de mantener prácticas que limitan la competencia en la industria del entretenimiento en vivo. Con la querella, el departamento dijo buscar la aplicación de medidas para reducir precios para el público y mejores condiciones para artistas y recintos.
Detrás del precio: oferta y demanda contra comisiones abusivas
La pandemia de covid fue un punto de inflexión para la industria musical porque las personas pasaron del encierro total a una necesidad casi urgente de volver a vivir experiencias colectivas y disfrutar espectáculos en vivo. “Definitivamente, los precios de los boletos han aumentado mucho, pero eso viene de la pandemia. Cuando pasa, después de casi dos años con la gente guardada en sus hogares, todo el mundo lo que quería era salir y poder volver a vivir y disfrutar, en este caso, la experiencia de un show en vivo”, dice a EL PAÍS Mario Larios, CEO de Parte 1, una empresa de relaciones públicas de artistas como Los Tigres del Norte y Alicia Villarreal. Además, dice, México ha sido visto como un trampolín y un lugar de éxito para diversos artistas. Larios reconoce que “el artista es muy libre de cobrar lo que quiera cobrar, pero el problema es que la gente sigue pagando los precios de los boletos”.
Según la teoría económica básica, cuando la demanda supera ampliamente la oferta disponible, los precios tienden a subir. En el caso de BTS, Ticketmaster México señaló que más de 2,1 millones de personas intentaron comprar boletos para apenas 136.400 localidades disponibles, lo que generó filas virtuales masivas y agotamiento en cuestión de minutos. EL PAÍS documentó que sitios de reventa como Viagogo y StubHub ofrecían entradas por hasta 54.000 pesos (unos 3.126 dólares) para el concierto. “Se sancionará a plataformas de reventa que incurren en prácticas abusivas y desleales”, afirmó a finales de enero el titular de Profeco, Iván Escalante.
Según la propia política de Ticketmaster, el precio base (“face value”) de los boletos lo determinan los artistas y promotores, mientras que la boletera aplica tarifas por servicio, procesamiento y otras comisiones que se suman al monto final que paga el consumidor. Las tarifas se comparten entre la plataforma, los recintos y promotores, y son justificadas oficialmente como el costo de operar tecnología, seguridad y soporte.
En México, estas comisiones han sido foco de críticas porque representan un porcentaje cada vez mayor del precio total del boleto. En 2025, por ejemplo, Ticketmaster confirmó que sus cargos por servicio subieron del 22% al 24% del valor de la entrada; es decir, un boleto de 1.000 pesos ahora sumaría 240 pesos adicionales solo por la comisión.