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Massa: “No quiero que gane Scioli”

El candidato evita definirse por Scioli o Macri y busca liderar la oposición argentina

Sergio Massa, debajo de la bandera argentina, este miércoles en el debate con sus correligionarios sobre la segunda vuelta electoral.
Sergio Massa, debajo de la bandera argentina, este miércoles en el debate con sus correligionarios sobre la segunda vuelta electoral. AFP

Los máximos dirigentes de Unidad para una Nueva Alternativa (UNA), que lidera el peronista opositor Sergio Massa, discuten esta tarde en el hotel Hilton de Buenos Aires, el mismo en que se grabó la película ‘Nueve reinas’, a qué candidato apoyarán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales argentinas del 22 de noviembre, pero prevalece la posición de no entregarle todos los naipes a ninguno de los dos contendientes. Ni al peronista Daniel Scioli, que cuenta con el apoyo cada vez más tibio de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ni al liberal Mauricio Macri. Algunos dirigentes de UNA están apoyando a título personal a alguno de los dos, pero Massa aclaró a Canal 13: "No quiero que gane Scioli".

"Entre el cambio y la continuidad, un 65% votó por el cambio", dijo Massa. "Ahora, lo que tenemos que construir es un cambio inteligente para que no implique retrocesos y desbalances", añadió el diputado. Su fuerza política aspira a encabezar la oposición si Macri, favorito para el balotaje, vence a Scioli. Sus dirigentes considera que el kirchnerismo no podrá ocuparse ese lugar ya que ha quedado malherido tras su derrota en la provincia de Buenos Aires, donde vota el 37% de los argentinos. No por nada Massa evitar decir que votará a Macri. Su esposa, Malena Galmarini, dijo a El País: "Votaré a Massa". En el hotel Hilton más de un dirigente planeaba votar nulo metiendo la papeleta del líder peronista opositor en la urna el 22 de noviembre.

Por lo pronto, los peronistas opositores han elaborado un documento con propuestas de su campaña para que Scioli y Macri opinen sobre ellas. La ‘Declaración del espacio UNA para las elecciones del 22 de noviembre de 2015’ dice: “Elevamos este documento para que Daniel Scioli y Mauricio Macri consideren la inclusión de estas propuestas en el debate presidencial”, que se celebrará el 15 del mes próximo. “La posición de los candidatos sobre estos temas definirá el apoyo de más de más 5 millones de ciudadanos que votaron a Sergio Massa en las eleccione des octubre”, continúa el documento. Massa, que fue kirchnerista durante diez años, hasta 2013, logró el 21% de los votos, frente al 36% de Scioli y el 34% de Macri. Desde diciembre próximo, el peronismo kirchnerista tendrá 117 diputados de los 129 necesarios para reunir la mayoría absoluta, frente a 91 de la alianza de Macri y 36 de la de Massa, con lo que el futuro presidente argentino deberá pactar con la oposición.

Massa elabora una serie de propuestas que incomodan tanto a Scioli como a Macri

El documento contiene propuestas que pueden poner incómodos a ambos contendientes de la segunda vuelta electoral. Para empezar, el peronismo opositor dice que sus votantes los eligieron “para terminar con la impunidad, recuperar la cultura del trabajo, garantizar la seguridad ciudadana, desarrollar la economía, saldar la deuda con nuestros jubilados y garantizar una mejor calidad educativa”. En principio son todas críticas al kirchnerismo, pero también al ayuntamiento de Buenos Aires, que gobierna Macri desde hace ocho años y que ha recibido acusaciones por presuntos desvíos millonarios de fondos de propaganda o por dejar sin resolver problemas como la inseguridad o la calidad de la enseñanza. Massa quiere que los delitos de los funcionarios sean imprescriptibles y que se evalúe e incentive a los docentes.

UNA propone la reducción el 30% de la presión tributaria en cuatro años y la eliminación de los impuestos a la exportación de todos los cultivos, excepto el de la soja, principal producto que Argentina vende al extranjero. Son ideas que caminan en sentido contrario a lo que hizo el kirchnerismo.

El peronismo opositor quiere que se construyan 1,2 millones de viviendas sociales en el próximo gobierno, que finaliza en 2019. El kirchnerismo levantó y reparó 900.000 en 12 años. Macri ha gastado todos los años mucho menos dinero en viviendas que lo establecio por los presupuestos.

El frente de Massa, que fue jefe de Gabinete de Ministros del Gobierno de Cristina Kirchner entre 2008 y 2009, aboga por paritarias anuales entre patronal y sindicatos sin topes salariales impuestos por el Gobierno. Las paritarias fueron resucitadas por el kirchnerismo, después de la era neoliberal de 1989 a 2001. Macri ha aclarado en la campaña que las mantendría.

El peronismo opositor desafía a Scioli al proponer que se elimine el impuesto a la renta para los asalariados, algo que el candidato oficialista solo está dispuesto a reducir. También reclama alza de las pensiones y una ley que estimule el empleo juvenil. El kirchnerismo, en cambio, ha apostado al Plan Progresar, por el que subvenciona a los jóvenes de 18 a 24 años para que terminen la secundaria, estudien una carrera o asistan a cursos de capacitación laboral. Massa se queja de que 11 de los 41 millones de argentinos dependan de subvenciones sociales.

Hasta ahora, los dos hombres que secundan a Massa en UNA, José Manuel de la Sota y Roberto Lavagna, ya han dicho que no apoyarán a Scioli, aunque dejaron sin definir su apoyo a Macri o si votarán en blanco. De la Sota gobierna la provincia de Córdoba, la segunda más poblada de Argentina, y Lavagna es quizá uno de los pocos exministros de Economía cuyo prestigio se reforzó por su paso por el Palacio de Hacienda, en el Gobierno del peronista Eduardo Duhalde (2002-2003), ahora opositor, y en los primeros dos años del de Néstor Kirchner (2003-2007). Pero también hay dirigentes que anunciaron su voto a Macri, como el senador y sindicalista petrolero Guillermo Pereyra, y el diputado Adrián Pérez. El candidato de UNA a gobernador de la provincia de Entre Ríos, Adrián Fuertes, apoya a Scioli. Pero los votantes en Argentina no suelen seguir en masa las directivas de los políticos y eligirán como se les plazca, quizás movidos por la ola de cambio a la que el propio Massa se refirió tras las elecciones del pasado domingo y que encarna Macri.

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