La Justicia admite a trámite un recurso de la Fravm contra la segunda ordenanza de terrazas de Almeida
La asociación argumenta que la legislación incumple la jurisprudencia en cuanto a accesibilidad mientras que el Consistorio defiende que es una norma “buena”
Una batalla judicial amenaza la ordenanza de terrazas del Gobierno de José Luis Martínez-Almeida apenas dos años después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ya hubiera tumbado una primera reforma del reglamento municipal en 2024. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) ha anunciado este miércoles que la sala de lo contencioso administrativo admitió a trámite el 9 de febrero un recurso de la asociación contra la normativa del Ayuntamiento de Madrid. “Se trata de artículos que van en contra de la jurisprudencia en materia de movilidad y accesibilidad, incumplen normas como el Código Técnico de Edificación o vulneran derechos como el derecho a la inviolabilidad del domicilio por exceso de ruido, que ampara el propio Tribunal de Justicia de la Unión Europea”, ha resumido Raúl Maíllo, el abogado de la entidad, en un comunicado. Por su parte, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha defendido una “buena” ordenanza de terrazas, para lamentar la “posición absolutamente negacionista” de la Fravm.
La federación madrileña de vecinos impugnó la normativa ante el TSJM después de comprobar que la ordenanza no recogía ninguna de las 43 alegaciones que había presentado durante la tramitación de la norma. El abogado de la Fravm explica que uno de los argumentos fundamentales que se han defendido en el proceso, que se encuentra todavía en la fase inicial, es la falta de un “informe económico real” que evalúe si es viable o no garantizar el cumplimiento de la legislación, el mismo razonamiento que empleó el TSJM en 2024 para tumbar la anterior ordenanza. “Se ha elaborado un estudio que dice que la ordenanza no genera necesidades adicionales, una conclusión sorprendente teniendo en cuenta que se prevé un aumento de las autorizaciones en todos los distritos”, afirma Maíllo. El reglamento de terrazas que presentó el Consistorio en 2022 supuso un respaldo a la proliferación de terrazas tras la pandemia al flexibilizar los requisitos para instalarlas con el aplauso de los hosteleros y un reguero de críticas por parte de los vecinos.
A los ojos de Pilar Rodríguez, portavoz del Grupo de Terrazas de la Fravm, la consecuencia directa y de la “inexistencia” de un estudio de viabilidad es la falta de vigilancia. “El Ayuntamiento no tiene ninguna voluntad de que se cumpla la norma. No hay presupuesto, la ordenanza no va acompañada de una memoria económica que diga ni el dinero que se recauda por las terrazas ni cuánto se va a invertir para hacer cumplir el reglamento”, se queja. Además de denunciar la falta de efectivos policiales que supervisen si se respeta o no el nuevo marco legislativo, Rodríguez también critica que el plazo de adaptación que estableció el Consistorio para que la hostelería incorpore los nuevos requisitos se prolongue hasta el 31 de diciembre de 2028, un margen “excesivamente amplio” desde el punto de vista de las asociaciones vecinales. “En este momento, si un establecimiento no cumple con la norma no se le puede sancionar porque está dentro del plazo”, se queja.
El TSJM anuló en 2024 la modificación de la ordenanza de terrazas que aprobó el Ayuntamiento de Madrid en enero de 2022 “por no ser conforme a derecho”. La sentencia estimó gran parte del recurso interpuesto por el PSOE contra la ordenanza que había impulsado el Gobierno municipal, entonces dirigido por la coalición de PP y Ciudadanos, y determinó que no se había evaluado debidamente el impacto presupuestario de la norma. “Hay que otorgar la razón a la demanda cuando sostiene que en todo el expediente no consta ni un solo informe que evalúe las consecuencias para los ingresos del aumento de la ocupación”, anunció en su día el tribunal.