Madrid quiere ejercitarse mejor: tres planes para este fin de semana en FS8, Koleo y Estiro
De Chamberí a Serrano, tres espacios donde entrenar y pasarlo bien al mismo tiempo
Madrid quiere entrenar mejor. No más fuerte necesariamente, no más rápido, no más extremo. Mejor. Ese cambio —menos épica y más continuidad— se cuela en las aperturas recientes de la ciudad y marca el tono de tres planes para este fin de semana: probar un entrenamiento híbrido en Chamberí, descubrir el barré desde una lógica de comunidad o dedicar 25 minutos a algo casi revolucionario en esta ciudad acelerada: estirar bien.
FS8, Koleo y Estiro no compiten por ser el último fenómeno viral. Plantean algo más estructural: intensidad sin impacto agresivo, disciplina de bajo impacto con construcción de grupo y movilidad como rutina propia. Tres direcciones, dos barrios y una misma pregunta de fondo: cómo queremos movernos en 2026.
FS8: alta energía, bajo impacto
En la calle del General Arrando, 12, en Chamberí, abrió hace seis meses FS8, una marca nacida en Australia y presente en más de 15 países.
Su propuesta combina pilates reformer con entrenamiento funcional, fuerza, cardio y movilidad en sesiones de 50 minutos. El estudio cuenta con 16 monitores y trabaja con grupos reducidos.
“Observamos una demanda creciente de entrenamientos que combinan alta intensidad y resultados visibles —quema calórica, crecimiento muscular, mejora articular y condición física general— sin comprometer la salud con ejercicios de alto impacto”, explica Arianna Bongiovanni, studio manager. “FS8 responde precisamente a esa necesidad”.
La clase sigue una estructura definida: calentamiento, bloque central de trabajo muscular y cardiovascular, movilidad y cierre con estiramientos y, en ocasiones, meditación guiada. “Es un método híbrido que integra fuerza, cardio, movilidad y salud mental en un formato estructurado y dinámico”, dice Bongiovanni.
En seis meses han alcanzado alrededor de 200 socios fijos. La reserva es obligatoria. Ticket medio: 22 euros.
Koleo Barré: bajo impacto y comunidad
También en Chamberí, en General Ampudia, 2, abrió a finales de julio Koleo Barré, con el barré como eje. “Lo que más nos atrajo fue su filosofía: es un deporte muy completo, que trabaja todos los grupos musculares, pero desde un enfoque respetuoso con el cuerpo y accesible para todos los niveles”, explican. “No era solo una disciplina física, sino una forma diferente de relacionarse con el ejercicio”.
Además del barré, han incorporado pilates y organizan eventos puntuales. El crecimiento, aseguran, ha sido orgánico. “No queríamos ser solo una sala donde vienes, haces deporte y te vas, sino un lugar donde puedas llegar con calma y sentirte parte de algo”. La reserva es imprescindible. El ticket medio: entre 10 y 12 euros por sesión con bono.
Estiro: cuando el estiramiento deja de ser el último minuto
En Serrano 58, en el barrio de Salamanca, Estiro convierte el estiramiento en servicio principal. “La idea nace de una observación muy sencilla: todos entrenamos, todos trabajamos, todos vamos deprisa, pero casi nadie dedica tiempo real a moverse mejor”, explican desde el equipo. “Si existe el entrenamiento personal, ¿por qué no el estiramiento personal?”, asegura su fundador Álvaro Zala.
Las sesiones son individuales, de 25 o 50 minutos, guiadas por un profesional que aplica un método estructurado de 39 ejercicios. “No buscamos flexibilidad extrema ni posturas estéticas, sino movilidad funcional: que puedas moverte mejor en tu día a día”, afirma Zala.
Desde su apertura acumulan más de 3.000 sesiones realizadas. El 9 de marzo por la mañana celebran el encuentro Conversaciones que estiran, con el que buscan abrir debate en torno a la movilidad como parte estructural del bienestar. Ticket medio: alrededor de 35 euros por sesión, según formato o bono.