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En la retaguardia de la batalla contra la covid: “Somos guerreros pacíficos”

El hospital La Paz presta apoyo psicológico a los sanitarios que tratan de contener el coronavirus

El hospital La Paz, durante la crisis del coronavirus.Victor J. Blanco (GTRES)

Son la retaguardia de un ejército con bata blanca. La primera línea de combate trata de neutralizar al patógeno en el cuerpo a cuerpo. Ellos, mientras tanto, cuidan de que sus colegas no desfallezcan. Les recuerdan que descansen, coman y se relajen en los interludios de la batalla. Los escuchan o ayudan a respirar hondo. El apoyo en La Paz a profesionales sanitarios y a pacientes se dirige desde el Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental. La jefa del servicio es María Fe Bravo, elegida por la revista Forbes como una de los cuatro mejores psiquiatras del país.

“Mantener la distancia con los enfermos es muy duro. Los profesionales de la salud se pasan la jornada atendiendo a otros, pero no poder hacerlo en las condiciones óptimas genera dolor y malestar. Por eso tienen que regularse emocionalmente. Si no, es imposible que se vuelquen del todo”, precisa Bravo. La doctora atiende a EL PAÍS en el descansillo del hospital. En plena crisis está prohibido que los medios accedan más allá. “La fortaleza mental juega un importante papel ahora”.

Doblando turnos y sin poder ver a sus familias, el personal necesita un espacio donde cuidarse. Para ello, se ha creado un punto de meditación y habilitado un número de teléfono. Más de 20 psiquiatras y psicólogos están implicados en el programa. Y empiezan a sumarse los residentes. Beatriz Rodríguez, jefa de sección, coordina las actuaciones: “Sabemos que el mindfulness, o atención plena, reduce la ansiedad y el estrés. Hemos aprovechado que el hospital es pionero en la introducción de estas prácticas para ponerlas al servicio de los profesionales”, apunta.

Las sesiones duran menos de diez minutos y también se implementan en el hospital de Alcalá de Henares y el Niño Jesús. “Muchas veces nuestra mente va por delante, adelantándose a la catástrofe. Para no desfallecer, es importante darse cuenta de la anticipación y traer de nuevo la cabeza al presente. Con ese fin, practicamos lo que se llama meditación focalizada en un ancla, una serie de movimientos conscientes”, relata Rodríguez. “Somos guerreros pacíficos”, repiten durante los ejercicios.

Han empapelado los pasillos del centro con recomendaciones para el cuidado de uno mismo: “Para, toma una respiración, observa cómo estás y procede”, puede leerse. Y de paso, un imposible: “Intenta mantener un horario de trabajo razonable de forma que no te agotes demasiado”.

El mensaje de Rodríguez se dirige a sus colegas: “Cuidar de uno mismo no es un lujo, es una necesidad. Los profesionales son el medio más importante que tiene la sanidad española para superar esta crisis. No hay tecnología ni fármacos ni vacunas que puedan sustituirlos”.

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