Ir al contenido

El chófer de Mazón afirma ante la jueza que cuando sonó el Es-Alert seguían en el centro de Valencia

El conductor autoriza a la jueza que investiga la dana para que se cotejen sus llamadas y acreditar los movimientos del ‘expresident’

El expresidente de la Generalitat Carlos Mazón, en noviembre de 2024, en el Cecopi de L'Eliana (Valencia)massimiliano minocri

El chófer que acompañó al expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón en la dana del 29 de octubre de 2024 ha declarado este viernes ante la jueza que investiga la tragedia, Nuria Ruiz Tobarra, que cuando sonó la alerta masiva a móviles para informar a la población de la magnitud de la desgracia, a las 20.11, el barón popular seguía en el centro de Valencia. “Tras recoger a Mazón en el Palau de la Generalitat, fuimos a por su jefa de prensa, que estaba en las Torres de Serrano, en el corazón de la ciudad. Suena el Es-Alert cuando ya la habíamos recogido”, ha asegurado el conductor, según indican a EL PAÍS fuentes presentes en su comparecencia en calidad de testigo.

El día del temporal, que dejó 230 muertos, este trabajador fue movilizado a las 19.00 para dirigirse al Cecopi, el órgano autonómico que gestionó la crisis en L’Eliana (Valencia). El entonces president no llegó al Palau de la Generalitat hasta las 20.00. Durante meses, Mazón mantuvo que, tras su comida de cuatro horas con la periodista Maribel Vilaplana en el restaurante El Ventorro, acudió a la sede de su Ejecutivo a las 17.00 y, desde allí, siguió la evolución del Cecopi. “Fuimos a repostar a las 19.00, aproximadamente. Salimos dos vehículos. Recibo una llamada de la secretaria [de la Generalitat]. Me preguntan dónde estaba y que vuelva, que hay que llevar al president a L’Eliana”, ha manifestado este viernes el conductor.

Once minutos después de que el séquito del expresident partiera rumbo al órgano de crisis, el Cecopi tomaba la decisión más relevante de la jornada, el envío del Es-Alert, la alerta masiva a móviles que se envió cuando la mayoría de los desaparecidos ya habían muerto. La jueza sostiene que la notificación llegó tarde y mal y que, si se hubiera activado antes, se habrían salvado vidas.

El chófer ha recordado cómo fue la jornada de la dana. Ese día, recogió a Mazón a las 8.40 en su casa. Después, se dirigieron a la Generalitat, donde el entonces president participó en tres actos. Durante la mañana, no hablaron de la emergencia. En estos trayectos, el testigo ha dicho desconocer las llamadas que hizo o recibió el president. “Estaba pendiente del tráfico”, ha indicado. “No estaba atento a las conversaciones”, ha añadido este empleado, cuya jornada acabó pasada la medianoche, cuando llevó al dirigente a su casa en el centro de Valencia.

El testigo ha autorizado a la jueza a cotejar su teléfono y acreditar así la hora exacta en la que recibió la llamada para acudir al Cecopi o recoger a Mazón en el Palau de la Generalitat. Su comparecencia tiene lugar 10 días después de la declaración de los tres escoltas que acompañaron a Mazón el día de la riada y que desmontaron el argumentario que el popular ha mantenido durante más de un año. Los efectivos de seguridad manifestaron entonces que el político no desembarcó en la sede de su Ejecutivo hasta las 19.50 —no a las 17.00—.

Mazón, tras asistir a una comida de cuatro horas en El Ventorro, acompañó a la periodista Maribel Vilaplana a un céntrico aparcamiento de Valencia a recoger su coche. Después, se dirigió a L’Eliana para incorporarse al dispositivo que gestionó la crisis. Llegó a las 20.28, 17 minutos después del envío de la alerta y tras el desbordamiento del barranco del Poyo, génesis de la desgracia, al inundar municipios como Paiporta (28.136 habitantes) o Catarroja (30.604), donde la riada dejó 55 y 25 muertos, respectivamente.

“El día normal” del coordinador de los escoltas

El subinspector de la Policía Nacional que coordinó a los tres escoltas que acompañaron a Mazón el día de la dana ha declarado también este viernes en el juzgado de Catarroja. En su intervención como testigo, ha explicado que esa jornada no escuchó ninguna llamada relacionada con la emergencia. Y que desconocía que el popular iba a comer en el restaurante El Ventorro de Valencia con Maribel Vilaplana. “La agenda oficial acabó por la mañana. No había nada esa tarde”, ha indicado, según confirman fuentes presentes en su comparecencia. “Cuando llega la hora de la comida, Mazón decide ir andando [a la casa de comidas]. Fueron dos escoltas. Otro se quedó en el coche porque hacía funciones de conductor. Yo me fui a casa. Después, me llama un compañero y me dice que Mazón le había dicho que no era necesario que le acompañaran al restaurante”, ha precisado el testigo, que ha situado esta última comunicación a las 14.45 horas.

El funcionario ha relatado también que pidió a los escoltas de Mazón que siguieran las indicaciones del político y que le dejaran solo antes de ir al restaurante. A las 17.30, preguntó a los agentes cómo se encontraban y, desde ese momento, deja de tener contacto con los policías. “Entre las 18.00 y las 21.00 horas tengo problemas con el agua en casa y no estoy atento”, ha confesado. Y ha admitido que “no tuvo interacción” con los agentes en lo peor de la dana. A la pregunta de si conocía que había una emergencia el 29 de octubre de 2024, el subinspector ha contestado: “Soy ajeno a esto. No escucho nada. Era un día normal en cuanto a la seguridad del presidente. En el despacho de los escoltas no se comparte que hubiera ningún tipo de problema. Por la noche, me entero de que [los escoltas] han ido a L’Eliana (sede del Cecopi)”, ha zanjado.

Archivado En