El jefe de bomberos en la dana dice a la jueza que se enteró de la retirada de sus efectivos del Poyo “unos días más tarde”
El responsable asegura que el ‘Es Alert’ estaba redactado dos horas antes de su envío
José Miguel Basset, el que fuera jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia durante la dana ―que dejó 230 muertos en 2024― ha revelado este miércoles ante la jueza que se enteró de la retirada de sus efectivos del barranco del Poyo “unos días más tarde”, según indican a EL PAÍS fuentes presentes en su declaración.
Los bomberos se marcharon del Poyo el día de la inundación a las 15.00, una hora y media antes de que la infraestructura se desbordara, a la altura de poblaciones como Chiva (17.245 habitantes) o Cheste (9.022). “Conocí la retirada unos días más tarde, cuando llegó alguien del departamento de prensa de la Generalitat y preguntó qué había pasado”, ha expuesto Basset ante la magistrada durante su comparecencia como testigo, una condición que obliga a decir la verdad.
En su intervención, según varias fuentes, ha explicado que no se le comunicó la movilización de vigilancia de los barrancos. Y que “no se le informó de la retirada [de los efectivos]”. Tras descubrir la marcha de los bomberos del Poyo, este profesional trató de averiguar qué había pasado. “Hice las consultas para saber qué ocurrió. Antonio Mira [técnico forestal del Consorcio Provincial de Bomberos] me dijo que se habían ido atendiendo al caudal en ese momento y a las mediciones que se hicieron a la hora de comer. De ahí, mi desafortunado comentario”. El pasado abril, Basset, ya jubilado, sostuvo que el día de la dana se dejó de supervisar el barranco del Poyo porque los efectivos que él coordinaba se fueron a almorzar.
Ante la magistrada, el testigo ha reconstruido cómo fue su participación en el Cecopi, el órgano de crisis que gestionó la dana. Ha asegurado que, a las 17.30 horas, conoció el “grave riesgo” de la rotura de la presa de Forata en Yátova (Valencia). Y que, a esa hora, con el subdirector general de Emergencias de la Generalitat, Jorge Suárez, se puso sobre la mesa enviar un mensaje “para que la gente subiera a niveles altos”. A las 18.13, Basset ya había elaborado esta alerta. “Es incomprensible el retraso en mandar el Es Alert cuando ya había una propuesta consensuada”, ha lamentado.
El aviso final llegó a las 20.11 horas, cuando, al menos, 155 personas ya habían fallecido, según la reconstrucción realizada por este periódico con los datos del sumario. En decenas de autos, la jueza ha defendido que, si la notificación se hubiera enviado antes, se habrían salvado vidas.
“No tuve noticia del Es Alert [de las 20.11 horas ] hasta que no me llegó al móvil”, ha zanjado, para después precisar que la misiva que finalmente se remitió “era muy larga”. Y que el contenido del texto se rebajó para hacerlo menos alarmista.
Pese a los cientos de llamadas al 112 —la centralita de emergencias de la Generalitat— que alertaron desde las 16.40 horas de incidencias en municipios atravesados por el barranco del Poyo, Basset ha explicado que no tuvo conocimiento de este riesgo. “No se planteó esta información en el Cecopi”, ha defendido. Un letrado le ha recordado la existencia de unas imágenes que le muestran consultando un mapa de esta rambla a las 19.12 horas. “No estaba fiscalizando el Poyo”, ha justificado Basset.
El testigo ha revelado que la existencia del primer fallecido en Utiel se conoció durante el transcurso del Cecopi entre las 18.30 y las 19.00 horas de la fatídica jornada. Una aseveración que confirma que el expresident de la Generalitat Carlos Mazón, mintió durante la comisión de investigación de la dana de noviembre en el Congreso —en la que tenía la obligación de decir la verdad— cuando aseguró que se enteró de que había muertos el día siguiente. A preguntas del fiscal, el testigo ha remarcado que el alcalde de Requena les informó en pleno dispositivo de crisis “que se estaba ahogando gente”.
El móvil de la mano derecha de Mazón
La magistrada de la dana continúa sus movimientos para conocer el contenido del teléfono de José Manuel Cuenca, quien fuera mano derecha y jefe de gabinete de Carlos Mazón. La instructora ha citado, de nuevo y por cuarta vez, a este exasesor al juzgado. Cuenca acudirá a Catarroja el viernes para entregar la tarjeta SIM de su teléfono e introducirla en el terminal que usó el día de la dana. La jueza trata con esta diligencia de conocer el contenido del móvil de Cuenca, que reseteó su teléfono, antes de devolverlo a la Generalitat el pasado enero.
Los mensajes aportados por la exconsejera Pradas al juzgado revelan que Presidencia de la Generalitat manejaba información desde mediodía del día de la riada de la gravedad de la crisis. Y que Cuenca estuvo dando instrucciones a Pradas, máxima responsable de la emergencia. El análisis de su teléfono trata ahora de acreditar esta responsabilidad.
En su batería de diligencias, la jueza también ha puesto fecha este miércoles a la comparecencia de ocho nuevos testigos en la causa. Entre ellos, figuran el coordinador de la Abogacía de la Generalitat; el director general de Emergencias; un chófer del expresidente Mazón y el que fuera asesor de este último, Josep Lanuza.