Gabriel Rufián indigna a los bibliotecarios: “No competimos con Tiktok”
El comentario del líder republicano, “prefiero llenar TikToks que bibliotecas”, desata las críticas del sector cultural
El encuentro Qué s’ha de fer, celebrado este jueves entre la eurodiputada de Podemos Irene Montero y el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, ha desatado una polémica en redes a cuenta de una de las frases pronunciadas durante el acto. En la conversación, organizada en la Universidad Pompeu Fabra con la intención de reivindicar un frente amplio de la izquierda, Rufián ha afirmado en un momento del debate: “Yo prefiero llenar TikToks que bibliotecas. Porque mi hijo mira TikTok”. La declaración ha provocado una rápida reacción del Colegio Oficial de Bibliotecarios-Documentalistas de Cataluña (COBDC), que ha respondido en X con un mensaje de reproche: “Las bibliotecas no compiten con TikTok. La cultura pública merece algo más que su compromiso institucional”.
La entidad ha lamentado la declaración que calificó de “desafortunada” y ha defendido el papel de las bibliotecas como espacios que “garantizan el acceso a la conexión, el pensamiento crítico y la igualdad de oportunidades”. También ha señalado sorprendida por el hecho de que una afirmación así partiera de “un representante político como Rufián”. Francesc Xavier González, presidente de COBDC y de la Federación Española de Bibliotecas, ha considerado el comentario “una torpeza, para ser generoso”. González considera que la declaración del líder republicano, “en el calor del debate”, ha sido “absolutamente gratuita” al no considerar el “daño provocado en un momento delicado”, de disputa de atención del público joven. “Tenemos que reforzar la importancia de una institución gratuita, universal, inclusiva y democrática como nuestras bibliotecas”, ha subrayado.
La crítica no se limitó al ámbito institucional. Varios profesionales del sector salieron también en defensa de las bibliotecas como de Carme Fenoll. “Llegar a TikTok es necesario. Construir pensamiento crítico, imprescindible. Las bibliotecas siguen siendo clave para ello”, ha publicado en X. Fenoll, que fue durante cinco años jefa del Servicio de Bibliotecas del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña, ha criticado las declaraciones de Rufián: “Necesitamos las bibliotecas como herramientas para combatir la desinformación. Me gustaría que él también lo creyera”. A su juicio, el sector impulsa numerosas iniciativas para acercar estos espacios al público joven, al considerar su uso “una responsabilidad política fundamental”.
La controversia ha alcanzado asimismo a la esfera política. El eurodiputado de los Comuns Jaume Asens se sumó a las críticas con otro mensaje en X: “Hoy me declaro a favor de ocupar las bibliotecas: pero en plan pacífico y con libros. Si debo elegir entre TikTok y estanterías, me pido el derecho a perderme entre páginas. Toda mi solidaridad con los bibliotecarios”.
Rufián, muy activo en redes sociales, ha construido buena parte de su proyección pública en plataformas como Instagram y TikTok. En Cataluña es, de hecho, el político con más seguidores en ambas: 763.000 en Instagram y 535.700 en TikTok, más del doble que el segundo con mayor presencia en esas redes.