Una exdirectora de cumplimiento acusa a TMB de despedirla por represalias: “Quiero volver a la empresa”
El caso, ocurrido en 2024 cuado la directiva cursaba casos de acoso laboral contra tres directivos, abre dos causas judiciales: la penal y la social
Carmen Macías quiere volver a su puesto de trabajo en Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). El 2 de abril de 2024 fue despedida después de que unos meses antes iniciara, como responsable del sistema interno de información, una investigación por una denuncia de acoso contra tres directivos de la empresa pública encargada de las redes de bus y metro. Macías ha denunciado por la vía penal a dos directivos de la compañía, uno de ellos el actual consejero delegado, Xavier Flores, pero también ha denunciado a TMB por la vía social para intentar recuperar su empleo y su cargo como directora de cumplimiento (compliance, en su término en inglés), al considerar que su despido se produjo por represalias en una investigación que llevaba a cabo. A sus 61 años, este miércoles, ha asegurado que la compañía se aproximado a ella para pactar y convertir el despido en improcedente y acordar una indemnización, pero ella se niega: “quiero volver a la empresa, el honor no se compra con dinero”. El juicio para decidir su futuro laboral se celebrará en Barcelona el próximo martes.
Macías ha comparecido ante los periodistas manteniendo en el grueso de sus intervenciones la entereza, aunque se le ha roto la voz en algunos momentos. Su abogado, Paco Pérez, del Col·lectiu Ronda, ha detallado la cronología de los hechos. Desde el nombramiento como responsable de información interna (18 de diciembre de 2023) a la declaración de una directiva acusada (27 de marzo de 2024) hasta el cese de su cargo (2 de abril) y el despido definitivo (7 de junio) que ahora intenta revertir. Uno de los elementos especiales en el caso Macías es que fue víctima de un despido después de que la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) la hubiera reconocido como “persona denunciante protegida” (el 14 de mayo de 2024), lo que supuestamente la blindaba ante un supuesto despido.
El letrado ha arremetido contra la cúpula de TMB, pero también hacia la presidenta de la compañía, que recae sobre la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Laia Bonet. De hecho, responsables sindicales de la empresa, presentes en la rueda de prensa, han reclamado la dimisión de Bonet y Flores.
La demanda presentada por Macías ante los tribunales acusa a la dirección de TMB de presiones e injerencias en el ejercicio de sus funciones. Considera que su destitución en el cargo perseguía influir en la investigación abierta por el supuesto caso de acoso laboral. Este miércoles ha asegurado que el 2 de abril ya le había dicho que pretendía cesarla, pero que ella le advirtió que era necesario que esa destitución fuera decidida por el consejo de administración, que acabó decidiendo el caso. Antes, según su relato, Flores le había dicho que su posición ante la investigación podía tener efectos sobre la relación que mantenía con la compañía pública.
Una portavoz de TMB niega el grueso de las acusaciones, entre otras la de la aproximación para intentar cerrar un acuerdo sobre el despido. La versión de la empresa pública es que se le cesó del cargo que tenía, manteniendo otras atribuciones que tenía, a raíz de una remodelación del organirgrama ideado por Flores cuando llevaba 100 días al cargo. Asimismo, el despido posterior se ampararía en un informe a raíz de la denuncia por acoso laboral que fue calificado de muy grave después de escuchar a 14 testigos. Ese análisis fue encargado a una empresa privada, GSM, sin licitación porque, defiende TMB, era urgente cursarlo ante la denuncia de un empleado.
“Independencia no negociable”
Macías fue acusada, a su vez, por denuncias de acoso laboral en pleno enfrentamiento con la directora de Recursos Humanos, si bien este miércoles se ha defendido, dando a entender que es “una estrategia para poder despedirme”: “la denuncia no se basa en hechos concretos” y, según ella, quien la interpuso es una persona que no tenía adecuación de perfil para cubrir un cargo.
“La independencia y la autonomía no son negociables”, ha reivindicado Macías, que ha subrayado que cuando entró la denuncia que supuestamente ha acabado con su despido ella, por su cargo, estaba obligada a “investigar” el supuesto acoso laboral. Preguntada, ha explicado que mientras mantuvo su cargo abrió otros expedientes por la misma cuestión y que nunca antes había tenido problemas en sacarlos adelante “sin injerencias”.
A causa de la querella presentada por Macías, Flores y la directora de recursos humanos y el director jurídico de TMB están imputados en una causa penal que se instruye en Barcelona, tal y como ha avanzado Eldiario.es.