Cataluña sube la tasa turística a hoteles y pisos y se dobla en Barcelona
El ‘sí’ del PSC, ERC y Comuns en el Parlament permitirá aumentar la recaudación hasta los 200 millones de euros
Las pernoctaciones hoteleras y en pisos turísticos en Cataluña serán más caras a partir del 1 de abril. El Parlament ha aprobado este martes la subida de la tasa con que se grava esa actividad, con un incremento significativo en Barcelona, con un nuevo baremo progresivo de acuerdo a las singularidades territoriales. El cambio legal, que permitirá recaudar 100 millones de euros más —que se suman a los 100 actuales— ha salido adelante gracias a los votos de la mayoría de la investidura (PSC, ERC y Comuns), la abstención de la CUP y el no del del resto de las formaciones. El Gremio de hoteleros de Barcelona ha expresado sus dudas sobre el efecto de la medida.
La reforma, que elevará la recaudación hasta los 200 millones, incluye criterios de ubicación y temporalidad. En Barcelona, la tasa se duplicará en la mayoría de supuestos desde este 1 de abril. En este caso, además, se ha de sumar el recargo municipal existente. En el resto del territorio catalán, la subida será del 50% en 2026 y se doblará para 2027.
En la capital catalana, la tasa turística aplicada a los hoteles de cinco estrellas se duplicará, al pasar de 3,5 a siete euros por noche. A esta cantidad se suma el recargo municipal, actualmente fijado en cuatro euros, aunque la normativa contempla la posibilidad de elevarlo hasta ocho. En consecuencia, el coste total para este tipo de establecimientos podría situarse entre los 11 y los 15 euros por noche.
En el caso de los hoteles de cuatro estrellas, y considerando únicamente el tramo autonómico, la tarifa ascenderá a 3,4 euros. Para el resto de alojamientos hoteleros, la tasa se fijará en dos euros, mientras que en los albergues gestionados por la Generalitat será de un euro.
Por su parte, los pisos turísticos quedarán gravados con una tasa de hasta 4,5 euros por noche, que podría subir contando el máximo del recargo municipal a costar más que un hotel de cuatro estrellas (12,50). También las estancias de cruceros se duplicarán, aunque se calculan según el número de hora que atraquen.
En el resto del territorio, en los hoteles de lujo, por ejemplo. la subida será de 1,5 euros (pasará de 3 a 4,5 euros) en 2026. Al año siguiente, la subida podría duplicarse, hasta seis euros, en ese mismo caso. La norma también le da al resto de municipios, además de Barcelona, la posibilidad de generar recargos locales, que determinarán el precio final. Ese sobrecoste, que puede ser de hasta cuatro euros, vendrá también afectado por si es un territorio de costa o interior y puede ser variable según la temporada turística.
Otra de las grandes novedades pactada por los socios de investidura es que los recursos extra serán finalistas. Un cuarto de la recaudación irá para política de vivienda y el 75% para un Fondo para el Fomento del Turismo, que no será solo para promoción, sino que también incluirán programas para la desestacionalización.
El acuerdo pone fin a un trámite parlamentario que había generado choques entre el Govern y sus socios de investidura. En abril pasado, los republicanos se habían opuesto a validar el decreto ley pactado por el Ejecutivo de Illa y los Comuns. Los republicanos, con el apoyo del sector hotelero, cuestionaban el modelo, porque consideran que no debe darse el mismo trato a Barcelona que a otros municipios turísticos. La diputada de ERC, Laia Cañigueral, ha celebrado este martes que el texto aprobado tenga en cuenta “la realidad del país entero” y que se haya puesto fin al caos generado por dos votaciones fracasadas, el año pasado. Desde los Comuns, David Cid ha defendido la medida como una manera de repartir la riqueza en una comunidad “donde hay más turismo que nunca”.
Junts per Catalunya, Partido Popular, Vox y Aliança Catalana, que votaron en contra, coincidieron en considerar que la medida penaliza al sector turístico, reduce su competitividad y responde a un planteamiento ideológico contrario a esta actividad económica.
Quejas del sector
Los hoteleros de Barcelona han expresado sus reticencias respecto al retoque de la tasa. “Será necesario hacer un seguimiento del impacto que esta medida pueda tener sobre la actividad y sobre aquellos segmentos más estratégicos, y evitar que se propicie una caída cualitativa y endémica”, ha advertido Jordi Clos, el presidente del Gremio de hoteleros.
También han mostrado su rechazo a la norma desde la Asociación Turística de Apartamentos (ATA) de Girona. Desde allí consideran que el incremento de la tasa turística “matará la gallina de los huevos de oro”.