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Una maestra citada por error al juicio contra el clan Pujol: “De verdad, investíguenme”

La compareciente explicó al tribunal que se había producido una equivocación con su nombre

Citada por error en el juicio de Pujol: "Yo soy maestra"

El juicio al clan Pujol continúa en la Audiencia Nacional. La vista oral, que comenzó el pasado noviembre contra el expresident catalán Jordi Pujol y sus siete hijos, se encuentra inmersa en plena fase de los interrogatorios a testigos. Y, este jueves, dejó una escena a sumar a la batería de anécdotas del proceso: una de las comparecientes, que había sido citada por error por una confusión con su nombre, dejó claro al tribunal la equivocación mientras invitaba a que la “investigaran” para aclarar todo. Los murmullos y las risas inundaron entonces la sala.

El episodio empezó cuando Fernando Bermejo, fiscal de Anticorrupción, inicia la ronda de preguntas:

—¿Usted trabajó, o no sé si trabaja todavía, en el despachó del señor Carreté? —arrancó el representante del ministerio público.

—¡Uy, Dios mío! —exclamó rápidamente la testigo, conectada por videconferencia— Desde el principio de esta convocatoria, ya sabía que había algún error. Yo soy maestra y siempre he trabajado en la escuela pública. Yo no tengo nada más.

—¿Usted es Eva María Moreno?

—Yo me llamo Eva Martín Moreno.

De inmediato, el fiscal cortó: “Bien, pues no hay más preguntas”. Pero la compareciente siguió: “¡De verdad, investíguenme! Yo trabajo para la Generalitat como maestra”. Los murmullos y las risas resonaron. Y el magistrado José Ricardo de Prada, presidente del tribunal, tomó la palabra: “No se preocupe, con lo que nos está diciendo es suficiente. Es decir, ¿usted no tiene nada que ver con este procedimiento?”. “No”, contestó ella, que añadió: “Y siempre se lo he estado diciendo a la persona esta de contacto de Madrid. Y decía: ‘Ah, usted sabrá, usted sabrá’. Y yo decía: ‘Pues yo sabré”. “Ni duermo”, sentenció.

El resto de las partes renunció entonces a hacer preguntas, pero la testigo no se mostró satisfecha: “No, no, pregúntenme y aclaren”, dijo. De Prada zanjó finalmente la equivocación: “Disculpe. Ha sido un error. No sé porque han mantenido la citación cuando constaba que usted no tenía nada que ver. Disculpe, en cualquier caso. Buen día y muchas gracias”.

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