Feijóo, sobre la dimisión de Mazón: “Se da cuenta de que, cuando la gente no te da la razón, lo más honesto es irte”
El líder del PP afirma que mandó sus mensajes a la jueza en Nochebuena para “hacerlo a la mayor celeridad posible”, aunque el acta fue registrada ante notario dos días antes
Alberto Núñez Feijóo está más acostumbrado al papel de presidente de un Ejecutivo autonómico, el de la Xunta de Galicia, que al de jefe de la oposición. Por eso se mueve bien cuando le toca jugar a la defensiva, devolviendo el balón, como así le ha correspondido este lunes durante su cita en la comisión de investigación de la dana de Valencia en el Congreso. “Ha sido un buen ensayo”, destacó el líder del PP al término de su intervención, ante la decena de diputados populares que le habían arropado y comparando la jornada de hoy con una sesión de control de su futuro —e hipotético— Gobierno. Durante su comparecencia, Feijóo cargó otra vez contra la Confederación Hidrográfica del Júcar, respaldó al expresident valenciano frente a La Moncloa y desgranó el motivo de su dimisión tras más de un año de la gota fría que dejó 230 muertos. “Mazón se da cuenta de que, uno puede opinar lo que quiera, pero cuando la gente no te da la razón, lo más honesto es irte”.
Desde las once de mañana, la sala Prim del Congreso vivió tres horas y media muy tensas en las que Feijóo se encaró no solo con diputados muy mediáticos como Gabriel Rufián —el portavoz de ERC lo tachó de “mentiroso” y de ser un “cuñado”—, sino también contra la presidenta de la comisión de la dana. La socialista Carmen Martínez lo llamó al orden en varias ocasiones cuando el jefe del Partido Popular desviaba el foco hacia el accidente de trenes de Adamuz, para cargar contra el presidente Pedro Sánchez, o hacia las 800 víctimas de ETA, durante el intercambio de palabras con Oskar Matute, parlamentario de EH Bildu.
“¡Me ha llamado al orden por contestar y por no contestar!”, repetía Feijóo a la presidenta, desafiante y muy cómodo. Una tranquilidad que se rompió cuando el diputado de Sumar Alberto Ibáñez le acusó de que hubiera consignado ante la jueza de Catarroja sus WhatsApp con Mazón justo el día de Nochebuena para tapar la repercusión de dichos mensajes. El líder del PP, ahí sí nervioso y con difícil escapatoria, defendió que el momento escogido fue el 24 de diciembre para “hacerlo a la mayor celeridad posible” tras el requerimiento de la magistrada. El acta notarial del registro de los mensajes, sin embargo, databa de dos días atrás, por lo que podría haber enviado el escrito al juzgado antes y no durante el señalado festivo, como censuró Ibáñez.
A las 11 de la mañana arrancaba este lunes la comparecencia de Feijóo, una de las más cruciales de la comisión de investigación de la dana en el Congreso. Y no tanto por las competencias sobre la catástrofe del cargo público, sino por todo lo que tenía que decir Feijóo sobre la gestión de Mazón como líder de su partido, así como sobre la conversación que mantuvo durante la trágica jornada con el jefe del Consell, cuyo contenido íntegro fue depositado ante el juzgado de Catarroja por orden de la magistrada. Un cruce de WhatsApp que empezó a las 19.59 horas del 29 de octubre 2024, cuando ya había terminado la comida de más cuatro de horas en El Ventorro, que terminó a las 23.57 y que incluía un mensaje en el que Feijóo pedía a Mazón que llevase “la iniciativa de comunicación”.
Este lunes, casi un mes después de declarar ante la jueza Nuria Ruiz Torraba, Feijóo ha hecho una interpretación de esas palabras a beneficio propio bajo el argumento de que no buscaba controlar el relato, sino que pedía a Mazón informar a la población. “Que diera información a la gente para intentar liderar esa emergencia. Que liderase la información como hizo en el incendio del edifico de Campanar en Valencia”, sostuvo.
El líder del PP reiteró además que carecía de toda competencia sobre la gota fría, descargó nuevamente las culpas sobre el Gobierno central y la Confederación Hidrográfica del Júcar y sumó el siniestro de Adamuz como arma en el contraataque. “¿Un fenómeno meteorológico se puede comparar con todos los avisos que dieron los maquinistas en este punto de conexión?”, insistió sobre la vía de Córdoba durante su último turno de palabra. La nota distintiva llegó cuando el diputado de Junts Josep María Cervera cuestionó al líder del PP sobre por qué Mazón había dimitido como president solo después de un año de la dana y tras enfrentarse a la rabia de las víctimas cara a cara en el homenaje de Estado.
“Mazón se da cuenta de que, uno puede opinar lo que quiera, pero cuando la gente no te da la razón, lo más honesto es irte”, alegó Feijóo, que miró a los ojos a Cervera, quien intervenía en catalán, sin apoyo ni de los subtítulos ni los audífonos. “El señor Mazón acreditó que la tensión social y la sensación en al calle es que tiene responsabilidades. Y que sea el único, le reconcilia en parte con los hechos. No hay un solo alto cargo del Gobierno de España que no ha asumido ninguna responsabilidad”, remachó el líder del PP. Eso sí, el líder del Partido Popular avaló el proceder del exjefe del Consell frente a La Moncloa. “El presidente del Gobierno, que debe de tener toda la información sobre la dana, estaba hablando de cine [en Mumbai]... y está haciendo responsable a un señor por irse a comer”, respondió Feijóo al diputado de Junts. “Los responsables de la Aemet no estaban ni en el Cecopi, ¿puede preguntarse un presidente autonómico si su presencia en el Cecopi es conveniente?”, remachó.
Uno de los momentos más broncos se produjo cuando el líder del PP eludió contestar las preguntas del portavoz de EH Bildu, Oskar Matute. “A los ciudadanos españoles les dijo que estaba siendo informado a tiempo real”, recordó el diputado abertzale. “¿Cuándo piensa dimitir si usted ya ha mentido? Si a la jueza le dijo que no era tiempo real, sino de manera puntual", inquirió Matute. En lugar de ceñirse a la gota fría, y siguiendo el guion del PP en sus encontronazos parlamentarios con la formación abertzale, Feijóo contestó que es un “insulto” hablar de “verdades y mentiras” siendo un diputado de EH Bildu, considerando las “800 víctimas...” de ETA. “¡Usted me está hablando de cuerpos sin vida y delitos! ¿Cómo me puede preguntar esto?“, se desgañitó.
Justo después, Rufián apuntó a que el modus operandi del PP con Adamuz, con la minitregua política, fue distinto al de la dana. “Han aprendido la lección, no lo hicieron bien”, indicó el portavoz de Esquerra mientras los diputados del PP aplaudían con golpes en los pupitres a Feijóo. “Algunos aplaudían igual a Casado. Pasado mañana van a dar aplausos a otra”, se jactó Rufián en alusión a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. “Si yo fuera presidente del Gobierno ya me habría llamado asesino y habría traído un trozo de carril y lo habría puesto en el escaño”, espetó Feijóo.
La diputada de PSOE Marta Trenzano no preguntó apenas nada a Feijóo y cargó contra los populares por el 11-M, el Prestige y la propia dana. “Primero, el relato; luego, la verdad. Ha venido con una estrategia clara: diluir responsabilidades. Cuando gobierna el PSOE, se está en el puesto de mando, se comparece. Cuando gobierna el PP, se esconde”, sentenció Trenzano. Con Vox, fue tal el entendimiento que el diputado ultra Ignacio Gil Lázaro se acercó a Feijóo al término de la sesión para felicitarle cuando el líder del PP se ataba los cordones de un zapato. “A mí me pasa igual, por eso hoy me he puesto estos”, le dijo Gil Lázaro señalando sus mocasines sin cordones. Minutos antes, le había pedido, otra vez, una moción de censura contra Sánchez.