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He probado cuatro sartenes de hierro, y ya no volveré a cocinar carne con otras

Estas sartenes permiten alcanzar y mantener temperaturas muy altas con bastante estabilidad, algo clave para sellar carne correctamente

Cada sartén se ha sometido a pruebas de cocción con carnes, huevos y vegetales.Getty Images
El mejor
El mejor
Imagen
Lacor Ferrum
De Buyer Mineral B
Mahlzeit Sartén de Hierro Fundido Esmaltado Sunny Orange
WMF Flavour
Marca y modelo
Lacor

Lacor Ferrum

De Buyer

De Buyer Mineral B

Mahlzeit

Mahlzeit Sartén de Hierro Fundido Esmaltado Sunny Orange

WMF

WMF Flavour

Valoración
Recomendación8.75Muy bien
Recomendación8.5Muy bien
Recomendación8.5Muy bien
Recomendación8Muy bien
Para quién es
Usuarios comprometidos con su mantenimiento que quieran elaborar recetas con carne
Quienes busquen sartenes de hierro más ligeras que las de hierro fundido y se comprometan con su mantenimiento: es imprescindible curarlas, secarlas tras el uso…
Quienes desean iniciarse en el mundo de las sartenes de hierro realizando un bajo desembolso y con poco mantenimiento
Quien busque una sartén con los beneficios del hierro, pero con menor mantenimiento
Por qué lo recomendamos
Calidad-precio, resultado con la carne, distintas opciones de tamaño
Ligeras, calor uniforme, acabado premium
Gestión del calor, sin curado, versatilidad
Superficie esmaltada, mango y asa, versatilidad
Medidas
24 cm de diámetro con base de 17 cm; sartén de 28 cm con base de 22 cm aprox.
24 y 28 cm de diámetro.
Diámetro de 28 cm 
28 cm de diámetro; diámetro útil interior aproximado 25,5 cm; altura 6,3 cm; capacidad 3,4 litros.
Peso
1,2-1,6 kg
1,5-2,3 kg
1,9 kg
3,8 kg
Detalles
Compatibilidad: inducción, vitrocerámica, gas, eléctrica, horno
Compatibilidad: inducción, gas, vitrocerámica y eléctrica, y aptas para horno
Compatibilidad: gas, eléctrica, inducción, vitrocerámica, horno (hasta 280 °C), barbacoa y frigorífico (hasta -20 °C)
Compatibilidad: inducción, gas, eléctrica, vitrocerámica, halógena, horno hasta 250ºC
Precio
32.99
46.08
29.95
139

La mejor sartén de hierro

Tras semanas de pruebas, hemos elegido las sartenes Lacor Ferrum como las mejores sartenes de hierro. Fabricadas con hierro mineral, son más ligeras que otras alternativas y también más económicas.

Las sartenes de hierro han vuelto con fuerza a las cocinas domésticas gracias a su durabilidad, versatilidad y capacidad para proporcionar un calor uniforme. A diferencia de las sartenes de acero inoxidable o de materiales como el aluminio, las sartenes de hierro retienen el calor de manera excepcional, lo que las convierte en aliadas perfectas para sellar carnes, saltear verduras o preparar platos que requieren una cocción constante y controlada.

Dentro de esta categoría encontramos principalmente tres tipos: las de hierro fundido tradicionales, generalmente más pesadas y con mayor retención de calor; las de hierro colado esmaltado, que combinan la resistencia del material con un recubrimiento que facilita la limpieza y evita la necesidad de curarlas (el proceso necesario para que no se peguen); y las de hierro mineral, más ligeras. Cada una ofrece ventajas distintas, por lo que elegir la adecuada depende tanto del tipo de cocina que se realiza como de la comodidad de uso que se busca.

Cómo hemos elegido y probado los productos

Durante los últimos meses he probado las sartenes de hierro de cuatro marcas diferentes. Cuando iba a hacer la selección para los productos participantes de la comparativa, me encontré que hay gran diferencia entre unos y otros modelos por el tipo de hierro, por lo que finalmente decidí probar varios para ver para qué usos y usuarios son mejores.

Cada sartén se ha sometido a pruebas de cocción con carnes, huevos y vegetales, evaluando la distribución del calor, la adherencia de los alimentos, la facilidad de limpieza y la durabilidad después de varios ciclos de uso. Además, he medido el tiempo necesario para calentar cada sartén y la respuesta a cambios de temperatura, datos que permiten ofrecer una valoración objetiva y práctica. Siempre he seguido las recomendaciones de cada fabricante, calentando hasta el punto justo, echando un poco de aceite, fregando a mano y secando justo después para evitar el óxido y, por supuesto, volviendo a hidratar con aceite antes de guardar en el caso de las sartenes no curadas. Y también he evitado cocinar recetas que requieran un largo tiempo de cocinado con alimentos ácidos, porque el hierro de la sartén pasaría a los alimentos debido a su alto ph.

Hay varios aspectos clave que he considerar.

  • Ergonomía y peso: por lo general, las sartenes de hierro son más pesadas que las de otros materiales, pero una demasiado pesada puede ser incómoda para uso diario, mientras que una ligera podría perder capacidad de retención de calor.
  • Superficie: ya sea natural o esmaltada, determina tanto la limpieza como el mantenimiento: las de hierro sin esmaltar requieren curado periódico, mientras que las esmaltadas son más fáciles de mantener, pero pueden ser menos resistentes a golpes.
  • Tamaño y la forma: en función del tipo de recetas que se cocinen con más frecuencia, así como la compatibilidad con distintos tipos de cocinas, especialmente inducción.
  • Otros: el mango, su forma y si se calienta mucho, el tiempo que tardan en alcanzar la temperatura necesaria para cocinar; la variedad de tamaños disponibles…

¿Por qué debes confiar en mí?

Laura Pajuelo

Soy una periodista con casi 20 años de experiencia en el sector tecnológico y, durante este tiempo, he elaborado reportajes, artículos y todo tipo de contenidos relacionados con los más variados aspectos relacionados con la tecnología. Además, durante los últimos años me he especializado en el análisis de productos y he tenido la oportunidad de analizar cientos para distintos medios, entre ellos El País: desde los smartphones más económicos hasta los modelos más avanzados del mercado, ordenadores, sistemas de sonido, televisores… También dispositivos relacionados con el cuidado personal o el hogar. Mi compromiso con el lector es sencillo: independencia, rigor y utilidad. Independencia, porque mis opiniones no están condicionadas por marcas ni intereses comerciales. Rigor, porque cada producto se prueba en condiciones reales, durante el tiempo necesario para detectar tanto sus virtudes como sus limitaciones. Y utilidad, porque el objetivo final no es impresionar con especificaciones, sino ayudar a tomar decisiones informadas.

Calidad-precio: Lacor Ferrum

Para quién es: usuarios comprometidos con su mantenimiento que quieran elaborar recetas con carne.

Por qué lo recomendamos: el primer día que las utilicé preparé unos chuletones y el resultado fue magnífico: costra exterior bien marcada y un interior jugoso. Normalmente me cuesta bastante coger el punto de la carne (me tengo que ayudar de un termómetro de cocina) y aquí me resultó mucho más fácil conseguir un resultado evidentemente mejor. Como el modelo de De Buyer, estas sartenes (he probado los modelos de 24 y 28 cm) están fabricadas en hierro mineral, sin recubrimientos, y vienen protegidas con una capa de cera de abeja que hay que retirar antes del primer uso. Eché en falta instrucciones que expliquen cómo hacer el curado junto con la propia sartén (seguro que hay muchos despistados que no saben que tienen que seguir este paso), pero vienen muy bien explicadas en su web. Además, noté que empezó a coger color antes que el modelo de De Buyer, lo que significa que se curó más rápido. Tuve que hacerlo un rato largo antes de usarlas, porque el proceso lleva su tiempo.

Estas sartenes me han gustado especialmente para carnes (he hecho pollo, ternera y hamburguesas) y no he tenido que tener cuidado con los utensilios que usaba para darles la vuelta, por ejemplo. En las sartenes normales siempre uso accesorios de plástico para no rayar, pero aquí podía usar directamente el tenedor sin riesgos. Al terminar, siempre la fregué con un detergente suave, seco completamente y apliqué un poco de aceite con un papel de cocina. Además, para guardarla también le he puesto un papel, ya que es una de las recomendaciones para que se mantenga en mejor estado.

Sus puntos débiles: el mango se calienta mucho, y me ha pasado en más de una vez ir a tocarlo mientras hacía carne y quemarme.

Ligeras: De Buyer Mineral B

Para quién es: quienes busquen sartenes de hierro más ligeras que las de hierro fundido y se comprometan con su mantenimiento: es imprescindible curarlas, secarlas tras el uso…

Por qué lo recomendamos: su fabricante, francés, es uno de los dos únicos dos que tienen sartenes de hierro mineral —en este caso con materia prima francesa—, y fueron las primeras que probé. Las expectativas eran muy altas y, tras varias semanas usándolas a diario, he podido entender con bastante claridad por qué tienen tanta reputación.

Lo primero que noté nada más sacarlas de la caja fue el peso, que es bastante inferior al que tienen las de hierro fundido que había probado hasta el momento; aun así, pesan más que las de otros materiales. Antes del primer uso las curé siguiendo las instrucciones que vienen en el propio cartón que protege las sartenes: cubrir el fondo con aceite (yo usé de girasol), calentarlo a fuego alto unos 8 minutos, esperar a que se enfríe, quitar el aceite y volver a calentar 2 minuto. El rendimiento antiadherente depende directamente de ese proceso inicial. En mi experiencia, el primer uso no fue especialmente antiadherente. De hecho, al intentar hacer unos huevos el segundo día, se pegaron más de lo que esperaba. Sin embargo, tras varios usos con aceite y calor progresivo la superficie fue oscureciendo y mejorando notablemente. A partir de la segunda semana, pude hacer una tortilla sin que se quedara adherida, siempre usando una cantidad moderada de aceite.

¿Qué he notado al utilizarlas? La de 28 cm es especialmente interesante para las carnes: al dorar un entrecot a fuego alto, la sartén no pierde temperatura de golpe al entrar la carne fría, y queda bien sellada por todas partes por igual. La de 24 cm, por su parte, me ha resultado mucho más manejable para el día a día: la he usado para huevos, tortillas francesas o verduras salteadas. El mango es de acero, así que no se calienta tanto como los de hierro y, aunque he necesitado un trapo o manopla cuando las sartenes llevaban mucho al fuego, no queman.

Sus puntos débiles: el mango recubierto con acabado protector es sólido y transmite durabilidad, pero no es el más cómodo.

Con esmaltado: WMF Flavour

Para quién es: quien busque una sartén con los beneficios del hierro, pero con menor mantenimiento.

Por qué lo recomendamos: su diseño es elegante y minimalista en negro mate esmaltado, un acabado que no sólo da estilo, sino que también sirve para evitar muchos de los cuidados más engorrosos que requieren los hierros fundidos clásicos sin esmaltar. Dispone de una superficie esmaltada que, con el uso, desarrolla una pátina natural algo antiadherente: con aceite y un calentamiento progresivo los alimentos no se pegaron más de lo que me esperaba de un hierro fundido.

He probado el modelo de 28 centímetros y tengo que reconocer que es muy pesado: casi 4 kilos la sartén sola. La marca ha mejorado la ergonomía al sujetarla porque, además del mango, también tiene un asa que ayuda a repartir el peso. Como en todas las sartenes de hierro hay que tener cuidado a la hora de cogerla, porque se calientan mucho. Es una sartén muy versátil y con muchísima capacidad: tiene las paredes más altas que las normales, y me ha gustado muchísimo para sellar carne a fuego medio-alto o el día que hice un estofado de verduras a fuego lento. En todas las preparaciones noté que, una vez que alcanzaba la temperatura, el calor se distribuía de forma homogénea por toda la base y las paredes.

Sus puntos débiles: es muy pesada, y levantarla llena de comida es incómodo, sobre todo si la usas directamente para servir en la mesa. No tiene borde vertedor, así que se complica usarla para servir, y su asa quema.

Esmaltada: Mahlzeit Sartén de Hierro Fundido Esmaltado Sunny Orange

Para quién es: quienes desean iniciarse en el mundo de las sartenes de hierro realizando un bajo desembolso y con poco mantenimiento.

Por qué lo recomendamos: se trata de una sartén de hierro fundido esmaltado, por lo que no necesita curado. La primera vez que la probé —he usado la de 24 centímetros— hice algo tan sencillo como unas pechugas de pollo a la plancha. Aquí ya noté una de sus principales virtudes: la retención de calor. Una vez que la sartén alcanza temperatura, la mantiene de forma muy estable, lo que permite un sellado uniforme y un dorado más homogéneo. Pese al esmaltado interior hay que decir que no es directamente antiadherente y, como ocurre con el resto de las sartenes de la comparativa, hay que precalentar bien antes. Si no, se pega todo. Me ha funcionado especialmente bien con verduras: he preparado varias veces salteados de calabacín, pimientos y berenjena, y aquí sí se nota esa capacidad de distribuir el calor de forma uniforme, incluso cuando lleno bastante la sartén.

Y me gustaría destacar otro detalle más: tiene dos picos vertedores laterales. Parece una tontería, pero desde que empecé a usar sartenes con picos o bordes vertedores, no quiero otra cosa: cuando vas a verter aceite, una salga, caldo… no se derrama ni una gota.

Sus puntos débiles: el esmaltado facilita bastante las cosas: no requiere curado como el hierro fundido tradicional y se puede lavar con agua y jabón sin problema. Pero si algo se queda adherido, no siempre sale con facilidad. En una ocasión, tras cocinar carne con una salsa marinada tuve que dejarla horas en remojo, y aun así me costó que quedara limpia.

Otros modelos de sartenes de hierro interesantes

Si estás buscando una sartén con un mango que no se caliente

El modelo de hierro fundido de STAUB viene con un mango de madera y es adecuada para todo tipo de cocinas.

Si estás buscando una sartén que valga para la barbacoa

Las sartenes de hierro fundido pre curadas de Lodge pueden usarse en todo tipo de cocinas e, incluso, directamente en la barbacoa. Puede usarse con utensilios metálicos sin que se ralle.

Preguntas frecuentes sobre las sartenes de hierro

¿Qué diferencias hay entre hierro fundido, hierro fundido esmaltado y hierro mineral?

Aunque a menudo se meten en el mismo saco, no son lo mismo:

  • Hierro fundido: es el más grueso y pesado. Retiene muchísimo calor y lo mantiene durante más tiempo. Ideal para cocciones largas y para horno. Necesita curado y mantenimiento regular.
  • Hierro fundido esmaltado: es hierro fundido recubierto con esmalte vitrificado. No necesita curado y es más fácil de limpiar. No se oxida, pero puede perder propiedades si el esmalte se daña.
  • Hierro mineral (acero al carbono): más ligero y fino que el fundido. Se calienta más rápido y responde mejor a los cambios de temperatura. También necesita curado y desarrolla antiadherencia progresivamente.

¿Necesitan curado todas las sartenes de hierro?

No, solo las de hierro fundido tradicional y hierro mineral. El curado consiste en aplicar una fina capa de aceite y calentar la sartén para crear una película protectora natural, y es imprescindible para evitar la oxidación y mejorar la antiadherencia.

¿Son realmente antiadherentes?

Depende del tipo y del uso. El hierro fundido y el hierro mineral desarrollan una antiadherencia natural con el tiempo, pero no funcionan como una sartén con recubrimiento sintético desde el primer día. El fundido esmaltado no es antiadherente como tal, aunque algunos modelos tienen acabados más pulidos que otros. En todos los casos, requieren técnica: precalentar bien y usar la cantidad adecuada de grasa.

¿Se pueden usar en inducción?

Sí, los tres tipos (fundido, fundido esmaltado y hierro mineral) son compatibles con inducción porque el hierro es ferromagnético. También funcionan en gas, vitrocerámica y cocina eléctrica. Además, la mayoría son aptas para horno (aunque conviene revisar el límite de temperatura del mango en cada modelo).

¿Se pueden meter en el lavavajillas?

No es recomendable en ninguno de los casos. Lo mejor es lavar a mano, secar bien y, en el caso de fundido o mineral, aplicar una fina capa de aceite tras el secado.

¿Se oxidan?

Solo el hierro sin esmaltar puede oxidarse si no se seca correctamente. En caso de que se cree óxido superficial, puede solucionarse limpiando y con un nuevo curado.

¿Pesan mucho?

Sí, pero no todos igual. El hierro fundido (tradicional o esmaltado) es el más pesado. El hierro mineral es más ligero, aunque sigue siendo más pesado que una sartén de aluminio.

¿Sirven para cocinar alimentos ácidos?

En hierro fundido y hierro mineral, cocinar tomate, vino o vinagre durante mucho tiempo puede afectar al curado y aportar sabor metálico si la capa protectora no está bien desarrollada. En fundido esmaltado no hay problema: el esmalte actúa como barrera.

¿Son saludables?

El hierro no lleva recubrimientos sintéticos y no desprende partículas plásticas. Además, puede liberar pequeñas cantidades de hierro en los alimentos (sobre todo en recetas ácidas), algo que en general no supone un problema y que incluso puede aumentar ligeramente la ingesta de este mineral.

¿Cuánto duran?

Con el mantenimiento adecuado, pueden durar décadas. El hierro fundido y el mineral son especialmente duraderos porque no dependen de un recubrimiento químico que pueda degradarse. En el esmaltado, la durabilidad dependerá del estado del esmalte.

*Todos los precios de compra incluidos en este artículo están actualizados a 22 de abril de 2026.

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