España pide 6.500 millones de euros a Bruselas por el sexto pago del plan de recuperación
La Comisión Europea dispone de ocho semanas para examinar si España ha cumplido con los compromisos correspondientes a este desembolso
España ha pedido a la Comisión Europea este martes un nuevo pago del plan de recuperación: el sexto. El montante es de 6.500 millones, 5.500 millones en subvenciones y el resto en créditos. La Comisión Europea dispone ahora de ocho semanas para evaluar la petición y, si la conclusión es positiva, reclamar al Consejo de la UE la autorización para realizar el desembolso.
El Ministerio de Economía llevaba varias semanas anunciando que iba este paso, dando una idea de inminencia que del propio titular de la cartera, Carlos Cuerpo, se encargaba de abonar un día antes. “Estamos terminando las comprobaciones de toda la documentación de estos más de 70 hitos y objetivos con la Comisión Europea y esperamos que sea una cuestión de horas para que podamos hacer la solicitud del sexto desembolso”, aseguraba el lunes al llegar al evento Ideas Lab 2026, organizado por el Centro de Estudios de Política Europea (CEPS, por sus siglas en inglés).
Finalmente ha habido que esperar casi 24 horas más. La nueva petición llega más de medio año después de que el Gobierno español recibiera el quinto pago del plan, que ascendía a 23.100 millones, la cantidad más alta percibida por un país hasta el momento en un solo desembolso. Y eso a pesar de que la Comisión Europea minoró el pago en 1.100 millones porque todavía faltaban hitos por completar. España todavía no ha cumplido con esos compromisos (aumento del impuesto al diésel y la reforma de la función pública, que debe compensar debidamente a los funcionarios interinos) y está muy cerca de perder definitivamente la oportunidad de recibir ese dinero.
Hasta el momento, España ha recibido 55.000 millones en subvenciones por el plan de recuperación europeo, ideado para hacer frente a los perjuicios económicos derivados de la pandemia. En total le corresponden 79.800 millones. También ha percibido 16.300 millones en créditos de un total de 22.800 millones que ha dicho el Gobierno que tiene intención de pedir.
Estos números implican que España va a tener que acelerar mucho en los próximos meses para poder solicitar y ejecutar todo el dinero que tiene asignado del plan de recuperación. El reglamento que rige esta ambiciosa herramienta financiera apunta que, en principio, todos los recursos deben estar ejecutados antes del 31 de agosto y la justificación ante las autoridades bruselenses debe estar lista el 31 de diciembre. No obstante, hay mecanismos financieros que permiten alargar algo estos plazos.
El plan de recuperación se puso en marcha en 2021 como respuesta a la profunda crisis económica que provocó la pandemia de la covid-19. Ha sido la medida financiera expansiva más ambiciosa de la historia de la UE: casi 650.000 millones de euros entre subvenciones y créditos para que los Estados inviertan. La financiación se logra con deuda común con cargo a una partida extraordinaria y adicional de los presupuestos de la UE.
En sus primeros compases, España fue el alumno aventajado y el que avanza más rápido en su despliegue. Pero conforme han ido pasando los años y el Ejecutivo ha perdido solidez parlamentaria, España se ha ido quedando atrás. Ahora es Italia, el otro gran beneficiario del Fondo de Recuperación, el país que está en un estadio más avanzado y el que más dinero ha recibido por el momento.