Andorra necesita algo más que ‘youtubers’ para resucitar su economía

La economía del Principado se desploma debido a las restricciones de movilidad impuestas por Cataluña y Francia

MARC SOLANES
Barcelona -
Los turistas, principalmente de España y Francia, suponen hasta el 90% de los usuarios de las estaciones de esquí andorranas.Maricel Blanch

Andorra, donde el famoso youtuber español Rubén Doblas, El Rubius, ha decidido trasladar su residencia para pagar menos impuestos, está sufriendo una crisis económica derivada de la covid de gran intensidad. Además, sus expectativas no son para nada positivas después del anuncio de la Generalitat de Cataluña de extender el confinamiento municipal hasta, como mínimo, el 7 de febrero. El cierre de fronteras en territorio catalán anunciado en el mes de noviembre ya supuso un duro golpe par...

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Andorra, donde el famoso youtuber español Rubén Doblas, El Rubius, ha decidido trasladar su residencia para pagar menos impuestos, está sufriendo una crisis económica derivada de la covid de gran intensidad. Además, sus expectativas no son para nada positivas después del anuncio de la Generalitat de Cataluña de extender el confinamiento municipal hasta, como mínimo, el 7 de febrero. El cierre de fronteras en territorio catalán anunciado en el mes de noviembre ya supuso un duro golpe para una campaña de diciembre en la que se habían puesto todas las esperanzas para lograr una cierta recuperación económica y que, ahora, se ven sepultadas con unos meses de enero y febrero que no parecen augurar mejoría alguna.

Con un PIB que depende en un 40% del turismo de invierno, las medidas adoptadas por Francia y España respecto a la movilidad están provocando unas caídas históricas en la facturación de la mayoría de negocios del sector. El desplome del PIB en el segundo trimestre de 2020 fue del 21,6%, siendo los servicios el sector más afectado. Según han avanzado fuentes oficiales del Gobierno andorrano a este periódico, la caída total del PIB en 2020 se situará en el 11%, aunque existen otros cálculos (entre los que destaca el que publicó el Diari d’Andorra), que apuntan a un retroceso superior al 20%, lo que devolvería al país a unos niveles de riqueza similares a los de 2004.

Las previsiones del Ejecutivo andorrano para 2021 cada vez son menos positivas y lo que en un principio apuntaba a un año de plena recuperación se vuelve incierto. “En un principio esperábamos crecer un 5% respecto a 2020, pero esta tendencia se reduce cada vez más a medida que continúan las restricciones”, expone Eric Jover, ministro portavoz del Gobierno. “Cuando se recuperen las condiciones normales de movilidad el país se recuperará muy rápidamente. Contamos con la ventaja de que, al ser un país pequeño, podemos garantizar una mayor seguridad sanitaria que el resto”, explica Jover.

“Andorra depende en gran medida de la movilidad. Si cierras las fronteras es como si cerraras directamente las puertas de los comercios, hoteles y restaurantes”, explica Jordi Pujol, director de la Unió Hotelera d’Andorra (UHA), que agrupa un total de 82 hoteles y 40 restaurantes. “A inicios de noviembre la gran mayoría de hoteles empezaron a cerrar y pusieron en ERTE a la mayoría de la plantilla, y así seguimos hasta hoy”, apunta.

Las medidas del Gobierno, que fueron actualizadas el pasado 1 de enero, permiten que las empresas de más de 10 trabajadores puedan poner al 75% de la plantilla en ERTE, pero los empresarios deben asumir el 25% del salario. “Antes de la reforma podíamos tener a todos en situación de regulación temporal de trabajo, y aún era asumible; con este cambio, y sin tener el negocio abierto, es inviable”, denuncia Pujol.

En lo que se refiere al comercio, la caída de las ventas de la campaña de Navidad rozó el 60% respecto a la temporada anterior, y lo que se ha vendido “ha sido gracias a los pocos franceses que han llegado al centro porque no se les permite esquiar”, explica Sonia Yebra, presidenta de la Associació Eix Central, que engloba los negocios del centro de la capital.

El cierre perimetral de Cataluña ha sido el golpe más duro en un momento crucial para la recuperación del país, ya que las tiendas y centros comerciales dependen en un 80% del consumo extranjero. “Ha habido varios negocios que ya han cerrado. Cuanto más se alargue el cierre, la posibilidad de quiebra de los restantes es cada vez más amplia”, apunta la representante de los comerciantes. Una de las posibles soluciones sería, según explica, la asimilación de Andorra al Alto Urgel para que, como mínimo, hubiera un poco de dinamismo con los catalanes de la zona que subieran a comprar.

Las estaciones de esquí, con unas de las mejores instalaciones de los Pirineos, desprenden estos días una imagen absolutamente desoladora. En pleno pico de la campaña de enero, las pocas pistas de Vallnord Pal Arinsal y Grandvalira que se han abierto a los residentes (la primera solo abre un remonte los días laborables y la segunda tiene cerrados los sectores de Pas de la Casa y Encamp) muestran una imagen de paz y tranquilidad que se tiñe de una perfecta capa de nieve que hace las delicias de cualquier amante de este deporte. “Como mínimo hemos conseguido quedar bien con el cliente local. Le aseguro que hemos luchado mucho para lograrlo”, se lamenta Pedro Morán, director de marketing de Vallnord Pal Arinsal.

Esquí a medio gas

Esta estación de esquí, que es la única de gestión 100% pública y depende del Comú de La Massana, ha reducido la contratación en más de un 60% respecto a la temporada pasada, pasando de 690 trabajadores a tan solo 274, 160 de los cuales están en ERTE. Vallnord ya perdió el año pasado más de tres millones de euros, y los resultados de 2021 podrían ser incluso peores si se confirma el cierre a extranjeros hasta final de temporada.

El cliente andorrano representa entre un 5% y un 10% del total, lo que ha ocasionado una bajada radical en la facturación de las estaciones, y los pocos franceses que entran al país no tienen permiso para esquiar. “Hemos pasado de tener la mejor temporada de los últimos seis años, con un récord de 8.100 clientes en diciembre de 2019, a recibir menos de 1.800 personas en un buen sábado de enero”, declara Josep Maria Marticella, director general de Vallnord Pal Arinsal.

Desde Grandvalira, la gran estación del país, fijan todas las esperanzas de recuperación en que Cataluña decida abrir sus fronteras y puedan empezar a llegar clientes tan pronto como sea posible. “Francia ya ha dicho que no abrirá las pistas en todo el mes de febrero e incluso que podríamos estar hablando de una temporada completamente en blanco”, se lamenta José Manuel Moreno, director general.

El señuelo de la baja fiscalidad

El anuncio del traslado al país pirenaico del famoso youtuber 'El Rubius' ha puesto otra vez el foco mediático en la baja presión fiscal de Andorra y el consecuente prejuicio a las arcas públicas españolas que esto conlleva. El Principado presume de un modelo fiscal con un IRPF de tan solo el 10% a las rentas más altas, frente al 46,5% que impone España a las nóminas superiores a los 300.000 euros. La Agencia Tributaria, ante los continuos anuncios de youtubers de su traslado a Andorra, ha anunciado que intensificará la vigilancia a través del análisis de datos para comprobar que se cumplen todos los requisitos necesarios para tributar en el país vecino (entre ellos, residir allí al menos 183 días al año).

Andorra salió hace años formalmente de la lista española de paraísos fiscales. En 2011 el Principado firmó con España un acuerdo de intercambio de información tributaria, y en 2015, un convenio de doble imposición. La OCDE lo sacó en 2012 de su lista negra; en 2018, la UE dejó de considerar a Andorra como un territorio con régimen fiscal pernicioso.


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