Bruselas veta la compra de Aer Lingus por Ryanair

La Comisión Europea vetó ayer la adquisición de Aer Lingus, la compañía irlandesa de bandera, por su competidora nacional, Ryanair, líder en el mercado de aerolíneas de bajo coste, por estimar que tal operación crearía una situación de monopolio en la práctica en los vuelos desde y hacia la isla. El veto fue esgrimido por Neelie Kroes, la comisaria de Competencia, para la que monopolio es el peor de los pecados. Ryanair anunció que recurrirá la medida.

La adquisición, por valor de 1.500 millones de euros, fue anunciada el pasado mes de octubre y la Comisión se puso a investigar ya en di...

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La Comisión Europea vetó ayer la adquisición de Aer Lingus, la compañía irlandesa de bandera, por su competidora nacional, Ryanair, líder en el mercado de aerolíneas de bajo coste, por estimar que tal operación crearía una situación de monopolio en la práctica en los vuelos desde y hacia la isla. El veto fue esgrimido por Neelie Kroes, la comisaria de Competencia, para la que monopolio es el peor de los pecados. Ryanair anunció que recurrirá la medida.

La adquisición, por valor de 1.500 millones de euros, fue anunciada el pasado mes de octubre y la Comisión se puso a investigar ya en diciembre. Lo que encontró no le gustó. Lo resumió ayer Kroes al subrayar que tal fusión concentraría en un solo agente el 80% de los vuelos relacionados con Irlanda lo que crearía una situación de control imbatible en 35 rutas, 22 de ellas en condición de puro monopolio. "Lo que hemos hecho es impedir que aparezca un monopolio en el transporte aéreo", declaró Kroes. "Irlanda es una isla y depende de una manera crítica del transporte aéreo".

El Gobierno irlandés es el accionista mayoritario de Aer Lingus, con el 25,3% de participación, y se oponía a la fusión con los mismos argumentos esgrimidos por Kroes, lo que llevó a su singular y tronitronante presidente de Ryanair, Michael O'Leary, a descalificar a Kroes y a todo el procedimiento arguyendo que la decisión de la Comisión había sido "descaradamente política" y en detrimento de los consumidores, que con la fusión se hubiesen ahorrado 100 millones de euros.

"Eso hubiese sido en el primer año", replicó Kroes, quien dijo que los acerbos ataques de O'Leary no le preocupaban mientras fuesen sólo verbales. "Para la Comisión la garantía de un año no es suficiente".

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