Una mujer tuvo 'presas' a sus tres hijas durante siete años en Austria

Bajo llave, a oscuras, hambrientas y rodeadas de excrementos y de ratas. En estas circunstancias atroces, una madre austriaca mantuvo a sus tres hijas durante siete años, en la ciudad de Linz. El caso, descubierto en 2005, ha salido a la luz este fin de semana, en vísperas del juicio contra la mujer, y ha puesto en el punto de mira a las autoridades locales y judiciales de Austria.

El tormento de las pequeñas comenzó en 1998 -cuando tenían 13, 11 y 7 años- a raíz del divorcio de los padres. Tras lograr la custodia de las hijas, la mujer, una abogada de 53 años, las sacó de la escuela, a...

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Bajo llave, a oscuras, hambrientas y rodeadas de excrementos y de ratas. En estas circunstancias atroces, una madre austriaca mantuvo a sus tres hijas durante siete años, en la ciudad de Linz. El caso, descubierto en 2005, ha salido a la luz este fin de semana, en vísperas del juicio contra la mujer, y ha puesto en el punto de mira a las autoridades locales y judiciales de Austria.

El tormento de las pequeñas comenzó en 1998 -cuando tenían 13, 11 y 7 años- a raíz del divorcio de los padres. Tras lograr la custodia de las hijas, la mujer, una abogada de 53 años, las sacó de la escuela, asegurando que recibirían clases particulares, las encerró en la casa e impidió que su ex marido, juez de profesión, las viera. De nada sirvió que el hombre recurriera a los tribunales. Tampoco los servicios sociales intervinieron.

En esos años, las niñas crecieron sin ver la luz, con la sola compañía de las ratas. Llegaron incluso a desarrollar un lenguaje propio entre ellas. Los excrementos se acumulaban en la habitación.

Fueron finalmente las denuncias de algunos vecinos, que amenazaron con demandar a un funcionario del Ayuntamiento, las que provocaron la intervención policial. Corría octubre de 2005. Dos años después, las jóvenes presentan graves secuelas psicológicas.

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