Bruselas prorroga el IVA reducido a los servicios de empleo intensivo

La Comisión Europea decidió ayer prorrogar durante dos años más, hasta finales de 2005, la autorización para que se aplique el IVA reducido a servicios considerados de alto empleo de mano de obra en nueve países de la Unión, entre ellos España, donde se carga un 7% en servicios de peluquería y trabajos en el hogar (albañilería, fontanería).

El Ejecutivo comunitario no era partidario de tal ampliación, pero ha accedido a extender el periodo de trato fiscal favorable en vista de que los Estados beneficiarios no se han puesto de acuerdo sobre cómo simplificar las normas de tipos reducidos,...

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La Comisión Europea decidió ayer prorrogar durante dos años más, hasta finales de 2005, la autorización para que se aplique el IVA reducido a servicios considerados de alto empleo de mano de obra en nueve países de la Unión, entre ellos España, donde se carga un 7% en servicios de peluquería y trabajos en el hogar (albañilería, fontanería).

El Ejecutivo comunitario no era partidario de tal ampliación, pero ha accedido a extender el periodo de trato fiscal favorable en vista de que los Estados beneficiarios no se han puesto de acuerdo sobre cómo simplificar las normas de tipos reducidos, propuesta hace cinco meses por la Comisión.

Junto a España son Bélgica, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Luxemburgo, Portugal y Reino Unido (sólo en la isla de Man) los beneficiarios de la extensión recién acordada, por ser los países que hace tres años decidieron participar en el experimento de un IVA reducido en actividades de mano de obra intensiva para determinar sus potenciales efectos sobre el mercado de trabajo y reducir la economía sumergida.

La lista de servicios sometidos a un menor gravamen está formada por cinco categorías: reparaciones (bicicletas, zapatos y productos de cuero y tejidos o ropa); renovación y reparación de residencias privadas (excluidos los materiales empleados por albañiles, pintores y demás); limpieza de cristales y limpieza doméstica; servicios domésticos (incluida la atención a personas, desde niños a enfermos o incapacitados), y peluquería. Los Estados que lo desearan podían solicitar la autorización para aplicar esa tasa reducida a partir de 1999 y hacerlo en dos de las categorías. España lo hizo y optó por los servicios de peluquería y de reparación doméstica.

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