MERCADOS

La Bolsa roza el desastre

El descenso del desempleo en Estados Unidos frena la caída

El constante deterioro de las cotizaciones a lo largo de toda la semana amenazaba con convertir este ciclo de sesiones en el peor del ejercicio, ya que hasta el jueves el Ibex 35 había acumulado un descenso del 5,52% que le llevó a un paso de los niveles mínimos del año y para el que no parecía haber soluciones. Al final, el descenso del desempleo en Estados Unidos en el mes de agosto fue un argumento tan bueno como cualquier otro para conseguir una reacción técnica y, por el momento, aliviar tensiones.

La constante salida de papel a los mercados tenía como elemento base el ambiente bél...

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El constante deterioro de las cotizaciones a lo largo de toda la semana amenazaba con convertir este ciclo de sesiones en el peor del ejercicio, ya que hasta el jueves el Ibex 35 había acumulado un descenso del 5,52% que le llevó a un paso de los niveles mínimos del año y para el que no parecía haber soluciones. Al final, el descenso del desempleo en Estados Unidos en el mes de agosto fue un argumento tan bueno como cualquier otro para conseguir una reacción técnica y, por el momento, aliviar tensiones.

La constante salida de papel a los mercados tenía como elemento base el ambiente bélico generado en los últimos días en torno a Irak. Los inversores temen que un posible conflicto empeore aún más la precaria situación económica y por ello se abstienen de comprar acciones.

La situación de los mercados fue empeorando de día en día a medida que se acerca el aniversario de los atentados del 11 de septiembre y aumenta la tensión, tanto por el temor a nuevos atentados como por el incremento en el precio del petróleo, otro factor que puede empeorar la situación económica de los países occidentales.

El índice de actividad económica no manufacturera de agosto en Estados Unidos, con un descenso de 2,2 puntos hasta 50,9, confirmó el declive de la economía y acentuó el ritmo de caída de las bolsas. En estos días la dependencia de las bolsas europeas respecto de Wall Street ha crecido hasta niveles alarmantes, por la simple razón de que la situación económica europea no ofrece alicientes a los inversores como para tomar decisiones propias.

Wall Street tiene motivos sobrados para recortar posiciones, tanto por el temor a una nueva guerra como porque son numerosas las sociedades que han anunciado revisiones a la baja en sus expectativas para este ejercicio. La última en hacerlo, Intel, provocó un pequeño terremoto en el deprimido sector tecnológico que ha sido una de las causas de las recientes caídas. La desconfianza de los inversores estadounidenses es mayor, si cabe, que la de los europeos, debido a que los escándalos contables les afectan más de cerca y que, junto con otros problemas, han hecho caer al Dow Jones más del 20% en los seis últimos meses.

Las posibilidades de recuperación de los mercados pasan, en primer lugar, por la fecha del 11 de septiembre y por una disminución de la tensión bélica por parte de la Administración estadounidense.

Si se salvan esos problemas, los inversores volverán a sopesar la capacidad de reacción de la economía para la última parte del año.

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