Cartas al director

Cruce

El jueves pasado cruzábamos bastantes personas por el paso de peatones situado en el paseo de la Castellana, al comienzo del paseo de la Habana. Estando nuestro disco en verde, se puso en ambar intermitente para los coches. Primero arrancó una moto e, inmediatamente detrás, varios coches. Algunos peatones ganamos la acera a la carrera, y otros se volvieron tras sus pasos, pero allí enmedio se quedó, sin poder avanzar ni retroceder, una joven madre que llevaba un cochecito de bebé. Al ver la avalancha de coches que se saltaban el disco, tuvo la feliz intuición de coger en brazos a la criatura,...

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El jueves pasado cruzábamos bastantes personas por el paso de peatones situado en el paseo de la Castellana, al comienzo del paseo de la Habana. Estando nuestro disco en verde, se puso en ambar intermitente para los coches. Primero arrancó una moto e, inmediatamente detrás, varios coches. Algunos peatones ganamos la acera a la carrera, y otros se volvieron tras sus pasos, pero allí enmedio se quedó, sin poder avanzar ni retroceder, una joven madre que llevaba un cochecito de bebé. Al ver la avalancha de coches que se saltaban el disco, tuvo la feliz intuición de coger en brazos a la criatura, porque apenas dos segundos después, un todoterreno volcaba y arrastraba el cochecito varios metros. Cuando logró frenar a alguna distancia del paso, aún seguía el semáforo en verde para los peatones.

Nuestos gritos desde la acera se mezclaron con los de los pocos conductores que se apercibieron del hecho; entre todos tuvimos que atender al conductor de un ataque de nervios, incluso tuvo que tranquilizarlo 1a propia madre del niño.

¿Cuántos atropellos compensan el pelín de fluidez en el tráfico que puede dar el que los semáforos de los vehículos se pongan en ámbar intermitente mientras aún están en verde los de los peatones?-

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