Una manifestación de 60 camiones bloqueó Madrid

Unos 60 camiones cargados con escombros lograron colapsar ayer durante más de cinco horas el centro de Madrid. El pelotón de volquetes circuló a marcha muy lenta por todo el paseo de la Castellana, en dirección sur, ocupando tres de los carriles e impidiendo el paso de turismos. Tanto la citada vía como sus transversales estuvieron horas bloqueadas. En la Castellana la cola de coches llegó desde la plaza de Neptuno hasta el hospital de La Paz, es decir, de punta a punta de Madrid.Los camioneros protestaban por el conflicto que mantienen con vecinos del barrio de Hortaleza, quienes impiden el p...

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Unos 60 camiones cargados con escombros lograron colapsar ayer durante más de cinco horas el centro de Madrid. El pelotón de volquetes circuló a marcha muy lenta por todo el paseo de la Castellana, en dirección sur, ocupando tres de los carriles e impidiendo el paso de turismos. Tanto la citada vía como sus transversales estuvieron horas bloqueadas. En la Castellana la cola de coches llegó desde la plaza de Neptuno hasta el hospital de La Paz, es decir, de punta a punta de Madrid.Los camioneros protestaban por el conflicto que mantienen con vecinos del barrio de Hortaleza, quienes impiden el paso de vehículos hasta vertedero del Guijarro después de que un niño muriera atropellado el 16 de noviembre por un camión que se dio a la fuga.

La manifestación se inició sobre las 16.30 horas en la carretera de Burgos. Los camiones tomaron el paseo de la Castellana, eje que divide la ciudad por la mitad de Norte a Sur, dejando únicamente libre el carril de la izquierda. Desde la plaza de Lima a la de Colón invirtieron dos horas. Los camioneros realizaron tres concentraciones, en el cruce con Raimundo Fernández Villaverde, en la plaza de Colón y en el paseo del Prado. Los automovilistas se las veían y deseaban para cruzar Madrid de Este a Oeste. El colapso fue total en la Castellana, Alberto Alcocer, Bravo Murillo, Cocha Espina, José Abascal, Serrano, Velázquez, Alcalá, Gran Vía y en otras calles menores. Así, la última hora punta (desde la siete de la tarde), por segundo viernes cosecutivo, se convirtió en un infierno. Los camioneros exigieron la presencia de alguna autoridad que pudiera dar solución a sus problemas. Nadie apareció.

La Policía Municipal logró interceptar a grupos de camiones que intentaban incorporase a la marcha y procuró desviar a cuantos volquetes quedaran mínimamente descolgados de la marcha. Nada. La concentración comenzó a disolverse hacia las 20.10 horas, a través de la glorieta de Carlos V, aunque los problemas circulatorios se prolongaron dos horas más.

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