Cartas al director

Los asistentes sociales

El día 21 de julio de 1984 EL PAÍS publicó la noticia de la clausura, por parte de la Junta Municipal de Mediodía, de una residencia de ancianos de carácter privado, situada en el edificio Torre Mediodía de la carretera de San Martín de la Vega. Entre otros comentarios, V. P. A. decía: "Los ancianos, algunos de ellos con enfermedades incurables, obtienen su dirección (de dichas residencias) a través de asistentes sociales, pese a que el asilo no figura en la guía de residencias de ancianos de la Seguridad Social".El Colegio de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales, con el fin de e...

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El día 21 de julio de 1984 EL PAÍS publicó la noticia de la clausura, por parte de la Junta Municipal de Mediodía, de una residencia de ancianos de carácter privado, situada en el edificio Torre Mediodía de la carretera de San Martín de la Vega. Entre otros comentarios, V. P. A. decía: "Los ancianos, algunos de ellos con enfermedades incurables, obtienen su dirección (de dichas residencias) a través de asistentes sociales, pese a que el asilo no figura en la guía de residencias de ancianos de la Seguridad Social".El Colegio de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales, con el fin de evitar equívocos y complementar dicha información, hace público lo siguiente:

1. Los asistentes sociales, en el ejercicio de su profesión, tienen, entre otras, la función de informar a los ancianos y sus familiares de los servicios existentes, tanto públicos como privados, para resolver la problemática que les plantean.

2. Los servicios sociales para la tercera edad (residencias, centros de cuidados mínimos, ayuda domiciliaria, etcétera) son claramente insuficientes.

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La Administración cuenta con un número de plazas mínimo en relación a la demanda existente. Dicha demanda es parcialmente cubierta por la iniciativa privada.

3. La escasa oferta del sector público y la inexistencia de un control por parte de la Administración propician la proliferación de establecimientos con fin de lucro, que, en muchas ocasiones, no cumplen las condiciones adecuadas para una correcta asistencia (habitabilidad inadecuada, personal insuficiente y no especializado, trato deficiente, hacinamiento, precios abusivos, etcétera). Sin defender en absoluto estas situaciones deficitarias, hay que reconocer que un sector de esta iniciativa privada cubre más o menos adecuadamente un vacío.

4. Es cierto que en ocasiones los asistentes sociales informan a los interesados sobre centros privados como única solución posible, y económicamente asequible, cuando ya se han agotado las posibilidades de ingreso en plazo breve en residencias de dependencia oficial, quedando la responsabilidad de la elección en manos del interesado o su familia.

5. Grupos de asistentes sociales han denunciado reiteradamente ante la Administración este estado de cosas. Como profesionales, se considera necesario que la Administración (Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, comunidades autónomas y ayuntamientos) mejore su red de asistencia a la tercera edad; potencie la creación de centros para la atención de enfermos, inválidos y crónicos; establezca un registro obligatorio de todos los centros privados (tanto benéficos como de carácter lucrativo) destinados a tales fines, y arbitre un severo sistema de control de la calidad y precio de los servicios que prestan.- presidenta del Colegio Oficial de Diplomados en Trabajo, Social y Asistentes Sociales de

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