El Gobiemo español desea participar activamente en la discusión de las reformas comunitarias

El Gobierno español desea tener «una presencia activa» en las discusiones internas de la Comunidad Económica Europea (CEE) para la reforma del acervo agrícola y financiero, porque entiende que esa sería una buena forma de desarrollar seria mente las negociaciones y porque se evitaría que el proceso de reforma en el que se encuentra inmersa la CEE dilate la integración de nuestro país. Esta fue la posición mantenida por el ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, en las sucesivas entrevistas que ha mantenido en Bruselas con sus colegas de Francia, Reino Unido, Italia, Holanda, B...

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El Gobierno español desea tener «una presencia activa» en las discusiones internas de la Comunidad Económica Europea (CEE) para la reforma del acervo agrícola y financiero, porque entiende que esa sería una buena forma de desarrollar seria mente las negociaciones y porque se evitaría que el proceso de reforma en el que se encuentra inmersa la CEE dilate la integración de nuestro país. Esta fue la posición mantenida por el ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, en las sucesivas entrevistas que ha mantenido en Bruselas con sus colegas de Francia, Reino Unido, Italia, Holanda, Bélgica, República Federal de Alemania y Luxemburgo.

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Pérez-Llorca fue recibido ayer en audiencia por el rey Balduino, con quien conversó durante casi una hora, y por el primer ministro belga, Wulfried Martens. Igualmente, se entrevistó con el presidente de la Comisión Europea, Gaston Thorn, y con los vicepresidentes Lorenzo Natali y Wilhem Haferkamp.La petición española no parece haber tenido una acogida favorable, por el momento, pese a todas las declaraciones de apoyo por parte de los comunitarios al proceso democrático. de nuestro país. Tampoco parece que haya tenido especial influencia la presión que pretende ejercer España señalando que no está interesada en una formalización de la cooperación política con los diez sin esa contrapartida.

Pérez-Llorca afirmó que, en su entrevista con su colega francés, Jean François-Poncet, se había mostrado pesimista respecto a la solución de los problemas internos del Mercado Común. «Nosotros no hacemos una cuestíón de dogma la forma en la que esa participación activa española podría traducirse, y comprendemos que sería una decisión inédita por parte de la Comunidad», explicó el ministro español, « pero estimamos que debe quedar clara nuestra postura y que sería una excelente forma de intensificar las negociaciones».

Pérez-Llorca señaló que el Gobierno español sigue interesado en lograr las mejores condiciones posibles para la adhesión y para la consiguiente adaptación de las estructuras económicas de nuestro país. «Podríamos acelerar la negociación, aceptando pura y simplemente todo lo que la CEE proponga en cuanto a períodos transitorios, pero una actitud, semejante provocaría la falta de apoyo de amplios sectores de la opinión pública española». El ministro afirmó que la postura de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) era «comprensible» en cuantc, defensa de los intereses de los empresarios nacionales, y que el Gobierno asumía esa postura buscando un tratamiento económico global satisfactorio. Matizó, sin embargo, que «lo más importante es la firma, y los plazos tienen una importancia más relativa».

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